Desde hace algunos años, las botellas reutilizables se volvieron una de las opciones más elegidas para llevar agua, jugo y cualquier líquido. A pesar de sus múltiples usos, muchas personas no saben cómo lavarla correctamente.
Una mala limpieza de estos recipientes puede hacer que crezcan bacterias y hongos en su interior. Por esa razón, Lluís Riera, director de la consultora SAIA dedicada a la seguridad alimenticia, explicó cómo higienizarlas para evitar riesgos.
Además, advirtió sobre el peligro de reutilizar botellas de plástico descartables: "La reutilización de botellas de un solo uso conlleva el problema de la acumulación de bisfenol, un disruptor endocrino, en nuestro organismo".
De esta manera, el director recomendó botellas diseñadas para uso a largo plazo y evitar envases descartables. Según comentó, no basta con aclararla un poco y volver a llenarla.
La clave para limpiar correctamente las botellas reutilizables
El especialista explicó que, para eliminar los microorganismos que pueden crecer en el interior, hay que aplicar una limpieza a fondo después de cada uso.
En caso de que tu botella no traiga un cepillo largo para poder limpiar cada rincón del recipiente, podés usar no que tengas en tu casa y agregarle detergente con agua muy caliente para hacer una limpieza profunda.
Otro truco casero es aplicar un puñado de arroz mezclado con detergente y agua caliente, taparla y agitar durante varios minutos. De todas maneras, es clave destapar de vez en cuando para evitar que la presión aumente.
La tercera opción más efectiva es aplicar bicarbonato de sodio con vinagre blanco. Para esto, se debe mezclar una cucharada de cada ingrediente, llenar la 2/3 de la botella con agua caliente y agitar sin ponerle la tapa.
Las pastillas para desinfectar dentaduras postizas también sirven para limpiar botellas. Se colocan una o dos pastillas en el recipiente lleno de agua, se deja reposar varias horas y luego se enjuaga bien con agua caliente y jabón.
Hervir ajo con leche: para qué sirve y por qué recomiendan hacerlo
El ajo y la leche parecen una combinación inusual, pero cuando se hierven juntos liberan compuestos con beneficios reconocidos por la medicina natural. El primero contiene alicina, una sustancia con efectos antibacterianos y antiinflamatorios, mientras que la leche actúa como vehículo suave que reduce la irritación gástrica. Tomar esta infusión tibia puede ayudar a aliviar síntomas del resfrío, la tos y la congestión nasal.
De esta forma, hervir de dos a tres dientes de ajo en una taza de leche durante unos minutos y consumirlo antes de dormir ayuda a reforzar el sistema inmunológico y a facilitar el descanso. Su efecto expectorante natural contribuye a eliminar mucosidad de las vías respiratorias.
Además, un estudio de la Universidad Estatal de Ohio demostró que tomar leche mientras se consume ajo puede reducir los compuestos volátiles responsables del mal aliento y disminuir la intensidad del olor.

El ajo con leche también se asocia a beneficios digestivos. En pequeñas dosis, puede favorecer la producción de jugos gástricos y reducir la hinchazón abdominal. Por su acción antibacteriana, algunas corrientes naturistas lo recomiendan para mejorar el equilibrio de la microbiota intestinal, aunque siempre se aconseja consultar con un profesional de la salud antes de incorporarlo de forma regular.
Más allá de su sabor intenso, este preparado se convirtió en una alternativa natural para quienes buscan aliviar molestias respiratorias o digestivas sin recurrir a medicamentos. Su uso, popular en países como India y España, demuestra cómo los remedios caseros siguen vigentes gracias a la combinación de conocimiento tradicional y sencillez.
Beneficios principales de hervir ajo con leche
- Refuerza las defensas naturales gracias a las propiedades antimicrobianas del ajo.
- Ayuda a aliviar la tos, el resfrío y la congestión nasal.
- Favorece la digestión y reduce gases o inflamación abdominal.
- Contribuye al descanso nocturno, especialmente si se toma antes de dormir.
- Actúa como antioxidante natural, al proteger las células del daño oxidativo.