La Imagen original de la Madre del Valle visitó a sus hijos del sur capitalino
La Imagen cuatro veces centenaria recorrió durante casi cuatro horas distintos sectores del sur capitalino hasta llegar a Valle Chico, donde fue recibida por cientos de fieles. La jornada incluyó homenajes, bendiciones, un tributo de la Policía de Catamarca y una Santa Misa presidida por Mons. Luis Urbanč.

En el marco de la segunda jornada de la Fiesta de la Protección de la Virgen del Valle, a 22 años del sismo, la tarde de este sábado quedó marcada por un encuentro cargado de emoción entre la Madre Morena y sus hijos del sur de San Fernando del Valle de Catamarca.

La Imagen cuatro veces centenaria de la Virgen del Valle salió al encuentro de la comunidad en su paso hacia Valle Chico, jurisdicción de la parroquia San Pío X. La caravana partió a las 13.30 desde el Santuario Catedral, acompañada por el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanc, el rector del Santuario Catedral, padre Juan Ramón Cabrera, y el capellán, padre Leandro Roldán. La marcha fue escoltada por personal de la División Motorizada de la Policía de Catamarca y acompañada por servidores.

El recorrido hasta el complejo habitacional Valle Chico demandó casi cuatro horas, mientras que el tiempo total de la salida, contemplando el regreso a su Casa, alcanzó las siete horas.

La jornada tuvo desde el comienzo un marcado clima festivo. Los frentes de hogares, instituciones y comercios fueron adornados, mientras las bocinas de la caravana, los aplausos y los vivas acompañaron el paso de la Sagrada Imagen. En cada tramo, vecinos se ubicaron a la vera del camino para saludarla. Algunos levantaron pañuelos, otros se arrodillaron y también hubo quienes corrieron para intentar alcanzarla.

La presencia de la Madre generó expresiones de devoción y emoción, en una jornada en la que los fieles pusieron ante ella sus plegarias, sus dolores, sus alegrías y sus acciones de gracia por los favores recibidos de Dios por su intercesión.

 

El primer homenaje, en La Viñita

Tras salir del casco céntrico, la caravana atravesó calle República, Maipú, avenida Güemes y avenida Hipólito Yrigoyen. Frente a la escuela Juan Alfonso Carrizo de La Viñita se realizó una breve parada.

En ese lugar, hermanos de la parroquia San Nicolás de Bari, acompañados por su párroco, el padre Daniel Pavón, ofrecieron un colorido homenaje a la Virgen mediante danzas folclóricas, como expresión de amor y devoción. La caravana continuó luego su marcha hacia uno de los momentos centrales de la jornada: el tributo preparado por la Policía de la Provincia.

La Policía recibió a su Generala

En la rotonda ubicada sobre ruta nacional Nº 38 y avenida Bicentenario, la caravana se detuvo durante algunos minutos. Desde allí, la Imagen de la Madre del Valle fue trasladada hasta el Polideportivo Policial, ubicado aproximadamente a 300 metros, donde recibió un multitudinario y sentido tributo.

El acto contó con la presencia de autoridades encabezadas por el secretario de Seguridad, Dr. Gastón Venturini, y el jefe de la Policía, Crio. Gral. Marcos Manuel Herrera. También participaron los capellanes Pbros. Héctor Salas, Guillermo Chanquía, Esteban Chaile y Leandro Roldán, integrantes de las distintas divisiones de la fuerza, familias y delegaciones.

 

Entre quienes participaron se destacaron:

  • La formación de la Montada.
  • La formación de Canes.
  • Delegaciones de unidades regionales.
  • Delegaciones de comisarías.
  • Institutos de formación, entre ellos la Escuela de Cadetes.
  • Familias de integrantes de la fuerza de seguridad.

En ese escenario, el jefe de la Policía brindó previamente su mensaje y luego hizo lo propio el obispo diocesano. Mons. Luis Urbanč también bendijo la placa que recuerda la visita histórica de la Imagen auténtica de la Virgen del Valle, Generala de la Policía de Catamarca.

El encuentro tuvo además una significación especial para la comunidad policial, ya que en ese predio está prevista la construcción de una capilla de la Capellanía de la Policía, concebida como espacio de culto, oración, fraternidad y encuentro de la familia policial.

La caravana siguió por Marcolli y Parque Sur

Luego del tributo, la caravana retomó su recorrido por distintos barrios del sector sur. El trayecto incluyó el ingreso al Loteo Marcolli y posteriormente al Loteo Parque Sur.

En este último lugar, el Pastor diocesano bendijo un SUM pensado para la realización de distintas actividades. A medida que la caravana avanzaba, también se multiplicaban las expresiones de afecto. Los vecinos salían a recibir a la Madre, mientras se sucedían saludos emocionados, algunos de ellos acompañados por lágrimas. En la presencia de la Virgen, los fieles depositaron sus pedidos y agradecimientos, sus dolores y alegrías, confiando sus vidas a la intercesión de la Madre.

Valle Chico recibió a la Virgen

El momento culminante de la visita se produjo con el arribo al complejo habitacional Valle Chico. Allí fue bendecida una gruta y posteriormente la Imagen llegó hasta la capilla Nuestra Señora de Guadalupe.

La recepción estuvo acompañada por los sones de la Banda de Música de la Municipalidad de Capital y por la algarabía de los fieles que aguardaban ansiosos su llegada.

 

En el interior del templo se realizó la bendición de una placa, con la presencia de una delegación de la escuela del lugar. Posteriormente comenzó la Santa Misa, presidida por Mons. Luis Urbanč.

La celebración fue concelebrada por el párroco de San Pío X, jurisdicción a la que pertenece la comunidad de Valle Chico, padre Héctor Salas; el vicario parroquial, padre Juan Antonio Cabrera Ruiz, sacerdote misionero español que acompaña pastoralmente a los hermanos de Valle Chico; y el padre Ángel Nieva.

"Esta visita es un regalo que Dios les hace a ustedes"

Durante su homilía, Mons. Luis Urbanč puso el eje de la celebración en el significado de la presencia de la Imagen en esa zona de la ciudad. El Obispo afirmó que la Imagen cuatro veces centenaria de la Virgen del Valle estaba allí "animando, alentando, fortaleciendo, llenando de esperanza a todos los pobladores de esta zona sur y oeste de la ciudad".

También señaló que la visita concluía con la celebración de la Santa Eucaristía y definió ese encuentro como "un regalo que Dios les hace a ustedes", en el marco del triduo de acción de gracias a Dios por el cuidado particular que la Santísima Virgen María realiza sobre el pueblo. El mensaje episcopal también vinculó la memoria del sismo de hace 22 años con las dificultades que atraviesan actualmente muchos hogares. Mons. Urbanč pidió que la visita de la Madre, al recordar y agradecer a Dios por el cuidado recibido cuando Catamarca temblaba y existía el temor de que todo se desplomara, ayude a que "deje de temblar Catamarca".

 

En ese sentido, expresó una reflexión que llevó la conmemoración más allá del recuerdo histórico: "Porque hoy tiemblan nuestros hogares, muchos hogares sin cimientos que se van desplomando a pedazos".

El Obispo pidió entonces que María escuche las súplicas, mire a los niños y consiga que los hogares permanezcan firmes en el amor de Dios. Y planteó el significado de la jornada como un compromiso: "No nos quedemos solo con recuerdos, con que esta Imagen histórica vino acá. Hoy es un día de compromiso delante de Nuestra Madre".

El regreso al Santuario

Finalizada la celebración eucarística, la Imagen emprendió el regreso al Santuario Catedral. El recorrido comenzó por el puente principal de ingreso a Valle Chico y continuó por avenida Sal Gema, avenidas Misiones y Ocampos y calle San Martín.

Durante el regreso también se produjeron momentos de particular cercanía. En algunos tramos del camino, Mons. Luis Urbanč descendió del móvil para saludar y bendecir a hermanos ancianos, enfermos, niños pequeños y familias que habían salido a recibir a la Madre. La caravana volvió a transitar en medio de un clima festivo, de devoción y de amor hacia la Madre Morena. A la experiencia de quienes acompañaron presencialmente el recorrido se sumaron cientos de fieles a través de la transmisión en vivo de las redes sociales, extendiendo el alcance de una jornada que tuvo como escenario las calles del sur capitalino.

 

Alrededor de las 20.00, la Sagrada Imagen ingresó nuevamente al Santuario mariano. Así concluyó una visita que, durante siete horas entre ida y regreso, llevó la presencia de la Madre del Valle por distintos sectores de la ciudad y hasta la comunidad de Valle Chico.

La jornada quedó atravesada por la memoria de aquel sismo ocurrido 22 años atrás, pero también por las palabras pronunciadas durante la celebración y por la expectativa de que el encuentro tenga frutos para quienes tuvieron el privilegio y la gracia de recibir a la Virgen.