La tasa de mortalidad infantil en Argentina registró una reducción durante 2025, de acuerdo con los datos preliminares presentados por el Ministerio de Salud de la Nación en una reunión del Consejo Federal de Salud (COFESA). El indicador pasó de 8,5 a 8 muertes por cada 1.000 nacidos vivos, lo que representa una disminución de medio punto respecto de 2024.
La información fue expuesta ante las autoridades sanitarias de las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en un encuentro encabezado por el ministro de Salud, Mario Lugones. La evolución de este indicador constituye uno de los principales datos del balance sanitario correspondiente al último año, en un contexto en el que también se observa una continuidad en la reducción de los nacimientos.
La reunión del COFESA permitió abordar distintos aspectos vinculados con la situación sanitaria nacional. La agenda incluyó estadísticas vitales, prevención ante eventos climáticos, vigilancia epidemiológica, producción de antivenenos, discapacidad, trasplantes y vacunación.
Durante el encuentro, Lugones destacó la importancia de contar con información confiable para orientar las decisiones sanitarias y coordinar medidas entre el Estado nacional y las jurisdicciones.
En una publicación en la red social X, el ministro sostuvo que el COFESA constituye un ámbito de coordinación con las provincias y remarcó el valor de los primeros números correspondientes a 2025.
"Contar con información confiable y de calidad es fundamental para conocer la situación sanitaria del país", afirmó.

La natalidad mantiene su tendencia descendente
Mientras la mortalidad infantil presentó una mejora en el indicador nacional, la cantidad de nacimientos continuó disminuyendo durante 2025. La Dirección de Estadísticas e Información en Salud (DEIS) contabilizó 401.245 nacidos vivos, frente a los 413.135 registrados durante 2024.
La diferencia entre ambos períodos refleja una reducción en el número de nacimientos, aunque el ritmo de descenso fue menor al observado en la tendencia previa. La tasa bruta de natalidad mantuvo su comportamiento descendente, con una variación interanual del 3%.
Los datos permiten observar dos fenómenos que forman parte del panorama de las estadísticas vitales: por un lado, la reducción de la mortalidad infantil y, por otro, la continuidad de la caída en la cantidad de nacimientos.
La evolución de ambos indicadores constituye parte de la información que el sistema sanitario utiliza para conocer las condiciones de salud de la población y orientar las decisiones vinculadas con las políticas públicas.
Diferencias entre las provincias
El comportamiento de la mortalidad infantil no fue uniforme en todo el territorio nacional. Según los datos preliminares presentados por el Ministerio de Salud, 15 de las 24 jurisdicciones redujeron su tasa, mientras que ocho registraron aumentos. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por su parte, mantuvo los mismos valores.
Esta distribución muestra que la disminución del indicador nacional no se reprodujo de manera homogénea en todas las provincias. El resultado general reúne distintas realidades jurisdiccionales, con comportamientos diferenciados en la evolución de los fallecimientos de menores de un año.
En el mismo encuentro, el director de la DEIS, Carlos Guevel, informó otros cambios registrados durante 2025. Entre ellos, señaló un aumento de los nacimientos prematuros y una caída de los embarazos adolescentes. Ambos aspectos forman parte del conjunto de estadísticas vitales que permiten analizar la evolución de los nacimientos y las características de la población materno-infantil.
La información preliminar difundida por el Ministerio de Salud aporta una primera aproximación a los resultados del año, aunque todavía resta la publicación del informe completo.
La información definitiva todavía está pendiente
El informe integral de estadísticas vitales correspondiente a 2025 aún no fue difundido. Según explicó Guevel, algunas provincias demoraron la entrega de información relacionada con la mortalidad adulta.
Sin embargo, las jurisdicciones lograron consolidar durante octubre los datos vinculados con los nacimientos y la mortalidad infantil, lo que permitió presentar los primeros resultados de esos indicadores.
La demora en la publicación del informe completo se relaciona, de acuerdo con lo informado, con la disponibilidad de los registros correspondientes a las distintas jurisdicciones. Por el momento, las cifras presentadas en el COFESA tienen carácter preliminar. La consolidación de los datos constituye un paso necesario para contar con una evaluación integral de las estadísticas vitales, que abarcan tanto los nacimientos como las defunciones registradas en el país.
El antecedente de 2024 y la evolución del indicador
Las estadísticas consolidadas de la DEIS correspondientes a 2024 permiten establecer una referencia para dimensionar la reducción informada durante 2025.
En ese año se registraron 3.513 muertes de menores de un año, sobre un total de 413.135 nacidos vivos. La tasa de mortalidad infantil se ubicó en 8,5 por cada 1.000 nacidos vivos, el valor utilizado como referencia para la comparación con el resultado preliminar de 2025.
El indicador había sido de 8 por cada 1.000 nacidos vivos durante 2023. De esta manera, los datos permiten observar la evolución de la tasa en los últimos períodos informados. La comparación entre los valores de 2023, 2024 y 2025 muestra que el indicador registró una variación entre los distintos años, con una reducción de medio punto respecto del último dato consolidado.
Los principales números de la evolución de la mortalidad infantil y la natalidad son:
Mortalidad infantil 2023: 8 muertes por cada 1.000 nacidos vivos.
Mortalidad infantil 2024: 8,5 muertes por cada 1.000 nacidos vivos.
Mortalidad infantil 2025: 8 muertes por cada 1.000 nacidos vivos, según datos preliminares.
Muertes de menores de un año en 2024: 3.513.
Nacimientos en 2024: 413.135.
Nacimientos en 2025: 401.245.
Variación interanual de la natalidad: descenso del 3%.
Las brechas entre jurisdicciones en los datos consolidados
Las estadísticas definitivas correspondientes a 2024 también habían mostrado diferencias significativas entre las jurisdicciones del país.
En ese período, Corrientes registró una tasa de mortalidad infantil de 14 muertes por cada 1.000 nacidos vivos, mientras que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires presentó un indicador de 4,9 por cada 1.000.
La distancia entre ambos valores evidenció las diferencias existentes entre las realidades sanitarias y sociales de las provincias. El promedio nacional, en ese sentido, reúne situaciones diversas y no representa de manera uniforme el comportamiento de cada jurisdicción.
La comparación entre Corrientes y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires constituye un antecedente de las disparidades que también se observan en los datos preliminares de 2025, cuando 15 jurisdicciones redujeron la mortalidad infantil, ocho presentaron aumentos y una mantuvo los mismos valores.