La construcción de la nueva Terminal Metropolitana de Ómnibus de Catamarca dio sus primeros pasos con el inicio de las tareas de limpieza, desmonte y movimiento de suelo sobre el predio donde se levantará la futura infraestructura.
El comienzo de los trabajos fue presentado por el Ministerio de Transporte, que calificó el proyecto como una obra "estratégica" al considerar que "transformará la conectividad y el transporte en nuestra provincia". La futura terminal estará emplazada en un terreno ubicado sobre avenida Juan Chelemín, en las proximidades de la avenida de Circunvalación y del predio perteneciente al Club San Lorenzo de Alem, en un sector de la ciudad que experimentará una importante transformación con el desarrollo de esta infraestructura.
El proyecto representa una de las principales apuestas en materia de transporte, con el objetivo de dotar a Catamarca de un espacio de mayores dimensiones que el edificio actual, adaptado a nuevas necesidades operativas y de conectividad.
Amplio despliegue de maquinarias
Las primeras intervenciones en el predio muestran un importante movimiento de maquinaria pesada destinada a acondicionar el terreno donde se ejecutará la obra. Actualmente trabajan en el lugar:
- Dos retroexcavadoras.
- Un cargador.
- Un camión regador.
- Dos camiones volcadores.
Estos equipos tienen la tarea de realizar el desmonte del terreno, remover el suelo y retirar el material resultante hacia una zona destinada al depósito. Las tareas forman parte de la etapa inicial del proyecto, que permitirá preparar el espacio para el desarrollo de las siguientes fases de construcción.
Un predio veinte veces más grande que la terminal actual
Para concretar el proyecto, el Estado provincial adquirió al Obispado de Catamarca un terreno de aproximadamente 10 hectáreas, una superficie equivalente a 100.000 metros cuadrados.
La dimensión del predio constituye uno de los aspectos más destacados de la futura terminal. Según la información difundida, el terreno posee una superficie alrededor de veinte veces mayor que la ocupada actualmente por la Terminal de Ómnibus ubicada sobre avenida Güemes, lo que permitirá desarrollar un complejo de mayores características y capacidad.
La magnitud del espacio adquirido refleja la importancia que el Gobierno provincial atribuye a una obra que fue presentada como un elemento central para el futuro del sistema de transporte y la conectividad de Catamarca.
El basural a pocos metros de la obra
Sin embargo, mientras avanzan los trabajos iniciales de la futura terminal, otro escenario genera preocupación en la zona. A escasa distancia del predio donde se construirá la nueva infraestructura crece un importante basural, cuya expansión comenzó a despertar cuestionamientos debido al contraste que presenta con una obra destinada a convertirse en una de las principales puertas de ingreso a la provincia.
Los residuos se acumulan a pocas cuadras del sector donde se desarrollan los trabajos, específicamente en las inmediaciones de avenida Chelemín y la rotonda que comunica con el Club San Lorenzo y el nuevo Mercado de Abasto Municipal.
De acuerdo con información de La Unión, el lugar se ha convertido en un nuevo punto de descarga de residuos de distinta naturaleza.
Vecinos convierten el sector en un nuevo volcadero
La acumulación de basura no responde únicamente a quienes residen en el sector. Según la información proporcionada, vecinos de la zona y también de otros puntos de la Capital utilizan ese espacio como un sitio donde arrojan distintos tipos de desechos, generando un basural que continúa creciendo día tras día.
La situación genera preocupación porque el lugar se encuentra muy próximo a una obra que fue anunciada como uno de los proyectos más importantes para modernizar la infraestructura de transporte de la provincia.
El crecimiento constante del volcadero plantea un escenario que podría afectar la imagen del sector una vez que la nueva terminal entre en funcionamiento.
La imagen de ingreso a la provincia
Uno de los aspectos que más inquietud genera es el impacto visual que podría provocar la permanencia del basural. El texto señala que, de no existir una decisión oficial, ese espacio podría convertirse en la primera imagen que observarán quienes lleguen a Catamarca utilizando la nueva terminal.
El contraste entre una obra destinada a transformar el sistema de transporte provincial y un basural ubicado a pocos metros aparece como uno de los principales puntos de preocupación.
La situación cobra especial relevancia teniendo en cuenta que la futura terminal aspira a convertirse en un nuevo punto de referencia para el ingreso de pasajeros a la provincia.
La constante de los basurales
El basural cercano a la futura terminal no constituye un caso aislado. Este es uno de los numerosos basurales que se encuentran distribuidos tanto en el Valle Central como en el interior provincial.
Estos espacios continúan creciendo y permanecen activos como consecuencia de distintos factores mencionados en el texto. Entre ellos se señala:
- La desidia de los propios catamarqueños, que arrojan residuos en espacios no habilitados.
- La inacción de organismos municipales y provinciales.
- Las acciones consideradas poco efectivas para erradicar estos sitios.
El resultado es la persistencia de puntos de acumulación de residuos que, lejos de desaparecer, continúan expandiéndose con el paso del tiempo.