La Universidad Nacional de Catamarca se prepara para participar activamente de la Marcha Federal "La Universidad no se apaga", prevista para el próximo 12 de mayo en todo el país. La iniciativa, que ya ha tenido antecedentes con amplia convocatoria en la provincia, vuelve a poner en el centro del debate la situación del sistema universitario y la necesidad de garantizar su financiamiento.
El rector de la UNCA, Ing. Oscar Arellano, anticipó que Catamarca acompañará con fuerza la movilización, destacando el compromiso de la comunidad universitaria local con la defensa de la educación pública. En la provincia, la concentración tendrá lugar frente a la Escuela Preuniversitaria ENET N.º 1, ubicada en el Paseo General Navarro, a partir de las 17:00 horas.
La convocatoria se inscribe en una jornada nacional que busca visibilizar la problemática del sector universitario y reafirmar su carácter como derecho público fundamental.
El reclamo institucional y la falta de respuesta
Uno de los ejes centrales de la movilización surge a partir de una presentación realizada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) ante la Justicia. En ese planteo, el organismo solicitó que el Gobierno Nacional dé cumplimiento a los artículos 5 y 6, vinculados a la recomposición salarial docente y a las becas estudiantiles.
Sin embargo, ante la falta de una respuesta favorable, se resolvió avanzar con la convocatoria a la marcha del 12 de mayo. Esta decisión refleja un escenario de tensión entre el sistema universitario y las autoridades nacionales, en torno al financiamiento y las condiciones de funcionamiento de las instituciones.
En este contexto, Arellano señaló que el martes previo se llevó adelante una reunión con autoridades universitarias, gremios, estudiantes y otros actores involucrados, donde se resolvió acompañar la movilización bajo la consigna "La Universidad no se apaga".
Salarios, inflación y pérdida de poder adquisitivo
El reclamo también está atravesado por la situación económica de los trabajadores universitarios. Según detalló el rector, existe una pérdida sostenida del poder adquisitivo tanto en el sector docente como no docente, producto de incrementos salariales que no logran acompañar el ritmo inflacionario.
Arellano precisó algunos datos que reflejan esta situación:
- En abril, la inflación superó el 3 por ciento.
- Los salarios universitarios registraron un aumento de apenas 1,7 por ciento.
- La pérdida acumulada del poder adquisitivo alcanza aproximadamente el 50 por ciento.
En ese marco, el rector advirtió que los trabajadores enfrentan dificultades crecientes para llegar a fin de mes, lo que refuerza la necesidad de una recomposición salarial que permita recuperar los niveles anteriores.
Además, cuestionó que los últimos incrementos hayan sido definidos de manera unilateral por el Gobierno, sin instancias de negociación que contemplen las demandas del sector.
Riesgo de profundización del conflicto
El escenario actual, según las autoridades universitarias, podría agravarse si no se producen cambios en el corto plazo. Arellano advirtió que, de continuar esta situación y ante el incumplimiento de la ley votada por el Congreso, existe el riesgo de que se profundicen las dificultades en el funcionamiento del sistema.
Entre las posibles consecuencias, se mencionó la posibilidad de una parálisis que afecte el ciclo lectivo de los estudiantes, lo que implicaría un impacto directo en la continuidad académica.
En ese sentido, el rector también hizo referencia a un caso concreto: la UBA anunció que en 15 días podría llegar al cierre el Hospital Clínica, lo que evidencia la magnitud del problema y sus posibles derivaciones en distintos ámbitos.
Arellano calificó como grave el hecho de que el Gobierno no dé cumplimiento a la ley, señalando que esta situación genera incertidumbre sobre el futuro del sistema universitario.
La universidad como derecho
En sus declaraciones, el rector subrayó el valor de la universidad como un capital social y una herramienta clave para el desarrollo del país. "Sin educación no hay posibilidades de progreso", afirmó, destacando la centralidad del sistema universitario en la construcción de oportunidades.
En este marco, insistió en que el reclamo no responde a una lógica partidaria, sino a la defensa de un derecho público. Por ello, convocó a la ciudadanía a sumarse a la movilización, con el objetivo de visibilizar la problemática y generar una reflexión en las autoridades.
Entre los puntos centrales del planteo se destacan:
- La necesidad de cumplimiento de la ley.
- La recomposición salarial para trabajadores del sector.
- El sostenimiento del sistema de becas estudiantiles.
Es así que la marcha del 12 de mayo se presenta como una jornada nacional de expresión democrática, en la que distintas comunidades universitarias del país se movilizarán en defensa de la educación pública, gratuita y de calidad.