Durante la tarde de este lunes, la localidad de Piedra Blanca fue escenario de una significativa manifestación comunitaria con la realización de "El Frailecito", una caminata infantil organizada en homenaje al Beato Mamerto Esquiú, en el contexto de la conmemoración por el Bicentenario de su Natalicio. La actividad convocó a una amplia participación de instituciones educativas del nivel inicial, consolidándose como un espacio de encuentro entre la comunidad educativa y las familias.
La propuesta fue impulsada por el Nivel Inicial de la Escuela Municipal de Fray Mamerto Esquiú, que promovió esta iniciativa con el objetivo de rendir tributo al hijo dilecto de esta tierra a través de una actividad que integró a los más pequeños en un acto cargado de simbolismo.
Convocatoria y gran participación
El evento logró reunir a jardines de infantes de todo el Valle Central, lo que permitió una nutrida concurrencia de niños, docentes y familias que se sumaron a la caminata. La participación colectiva evidenció el carácter integrador de la propuesta, que trascendió el ámbito de una sola institución para convertirse en una expresión comunitaria.
En este contexto, la presencia de las familias acompañando a los niños aportó un componente significativo al desarrollo de la jornada, generando un espacio compartido entre el ámbito educativo y el entorno familiar. La actividad se desarrolló en un clima que estuvo marcado por la alegría, el color y la participación activa de todos los asistentes.

El recorrido y el homenaje
La caminata se inició en la escuela municipal organizadora y tuvo como destino final la explanada del templo parroquial de San José, punto central del homenaje. A lo largo del recorrido, los niños marcharon acompañados por sus docentes y familiares, protagonizando una manifestación que combinó lo educativo con lo conmemorativo.
Una vez en el templo, se llevó adelante el acto principal en honor al Beato Mamerto Esquiú, donde los más pequeños expresaron su reconocimiento a través de distintas manifestaciones. El homenaje incluyó cantos, bailes y expresiones de cariño, que fueron dirigidas a destacar la figura del Beato como referente de la comunidad.
Una expresión colectiva de identidad
El desarrollo de "El Frailecito" se inscribe dentro de las actividades conmemorativas por el Bicentenario del Natalicio del Beato Mamerto Esquiú, y se presenta como una propuesta que articula la memoria histórica con la participación de las nuevas generaciones. La presencia de niños en el centro de la escena otorgó un sentido particular al homenaje, en tanto fueron ellos quienes, a través de sus expresiones, dieron vida al reconocimiento.

El carácter alegre y colorido del evento no sólo marcó el tono de la jornada, sino que también permitió construir un espacio donde la conmemoración se expresó desde lo lúdico y lo colectivo. En este sentido, la caminata no se limitó a un recorrido físico, sino que se constituyó como un gesto simbólico de acercamiento a la figura del Beato.