La Plaza 25 de Mayo volvió a convertirse este viernes en el escenario de una de las celebraciones estudiantiles más esperadas por los adolescentes de la ciudad: el Último Día de Quinto (UDQ), un ritual que marca el cierre simbólico del año del nivel secundario y que, con el paso del tiempo, ha adquirido un enorme protagonismo en la agenda juvenil.
Las promos 2025 de distintos establecimientos educativos de la Capital se reunieron en el histórico espacio público desde el mediodía. Con banderas, parlantes, espuma, colores y una gran variedad de elementos festivos, los estudiantes transformaron la plaza céntrica en un verdadero punto de encuentro intercolegial donde reinó la camaradería y un espíritu colectivo de celebración.
A lo largo del festejo, la explanada del paseo principal se fue llenando de adolescentes que, entre risas y cánticos, dejaron ver la emoción que representa para ellos este cierre de ciclo. La celebración incluyó nieve artificial, chorros de espuma, globos, pintura, bailes coordinados y un repertorio de canciones que se volvió la banda sonora del encuentro.

A pesar del calor, los ocasionales transeúntes observaron la colorida postal juvenil que, lejos de pasar desapercibida, dejó claro por qué el UDQ es uno de los eventos más esperados por las promos. La mezcla de creatividad, identidad grupal y entusiasmo por el futuro próximo se volvió protagonista durante toda la tarde.
Un banderazo que reafirma la identidad estudiantil
El Banderazo Promo 2025 fue el momento más simbólico del encuentro. Los estudiantes desplegaron banderas que representaban a cada institución educativa, sumando frases, colores y diseños propios que reflejan el espíritu de cada grupo. Esta práctica se consolidó en los últimos años como una forma de reafirmar la identidad colectiva de las promos, uniendo generaciones y fortaleciendo lazos entre colegios.
Para muchos adolescentes, participar de este banderazo es un hito que marca su trayectoria escolar y anticipa el año que viene, el último de su vida secundaria. "Es un cierre y un comienzo al mismo tiempo", comentaban algunos estudiantes entre abrazos y fotos grupales.

Acompañamiento institucional
Desde Punto Joven de la Municipalidad de la Capital, equipo dedicado a la promoción y participación juvenil, estuvieron presentes durante toda la jornada acompañando las actividades. La institución destacó la importancia de estar cerca de las juventudes en estos momentos significativos, generando espacios seguros, de encuentro y de participación activa.
"Acompañamos cada momento especial de las juventudes, generando espacios de celebración y participación", señalaron desde el organismo, ratificando el compromiso de la comuna con las actividades que promueven la vida comunitaria y estudiantil.
Un ritual que se consolida como tradición local
Lejos de ser una simple celebración ocasional, el UDQ se consolidó como un evento anual que nuclea a jóvenes de todos los rincones de la Capital. Con una participación creciente, la jornada se ha transformado en un espacio donde los estudiantes pueden expresarse libremente, compartir su identidad de promo y anticipar un año que será clave en sus vidas.
La Plaza 25 de Mayo, epicentro histórico de múltiples celebraciones ciudadanas, suma así otro capítulo colorido a su historia: el de miles de jóvenes que, llenos de energía, creatividad y alegría, se apropian del espacio público para celebrar su presente y proyectar su futuro.