Los Mercados Culturales consolidaron el perfil federal de la 55° Fiesta del Poncho
La 55° edición de la mayor fiesta de Catamarca y del país en invierno reunió a delegaciones de distintas provincias, con nuevas participaciones y mercados culturales que renovaron su presencia. Artesanos de Santiago del Estero, Río Negro, Córdoba, La Rioja y Tucumán compartieron técnicas, materiales e identidades regionales en el Predio Ferial Catamarca.

La 55° edición de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, realizada del 17 al 26 de julio en el Predio Ferial Catamarca, volvió a consolidar su lugar como un espacio de referencia para la promoción de las artesanías tradicionales y de las economías culturales regionales.

En esta edición, la participación de mercados culturales de distintas provincias profundizó el perfil federal de la propuesta. La presencia de nuevas delegaciones, junto con la continuidad de espacios que año tras año eligen la Fiesta del Poncho, permitió ampliar el encuentro entre productores, artesanos y públicos de diferentes regiones del país.

La diversidad de las propuestas se reflejó tanto en los materiales como en las técnicas y en las identidades culturales representadas. Desde las fibras vegetales y la cerámica hasta la lana de oveja, la llama, el algodón, el cuero, la madera y la joyería, cada stand permitió acercar al público una parte de los saberes que sostienen la producción artesanal argentina.

La Fiesta se transformó así en un punto de encuentro para las artesanías tradicionales y en una plataforma para que los productores puedan exhibir sus trabajos, ampliar sus vínculos y llegar a nuevos públicos.

 

Santiago del Estero por primera vez con stand institucional

Una de las nuevas incorporaciones fue la participación de la Subsecretaría de Cultura de Santiago del Estero, que presentó por primera vez un stand institucional con artesanías del Mercado Municipal.

La propuesta estuvo integrada por cerca de un centenar de artesanos y reunió una amplia variedad de producciones. Entre ellas se destacaron las piezas de cestería elaboradas con fibras vegetales, utilizando:

  • Paja brava.
  • Cogollo de palma Caranday.
  • Chala de maíz teñida.

La propuesta también incluyó trabajos de textiles, fieltro, cerámica, cuero, madera, joyería y macramé.

Entre las obras más representativas se destacaron las muñecas de fieltro inspiradas en figuras emblemáticas de la identidad santiagueña. La vidalera, la hilandera, Mama Antula —primera santa argentina— y otros personajes de la cultura popular fueron recreados en estas piezas, que permitieron llevar al espacio de la Fiesta distintas expresiones de la identidad de Santiago del Estero.

Desde la delegación destacaron la experiencia vivida durante el encuentro. "Nos ha gustado mucho el lugar; nos atendieron muy bien y el público fue muy respetuoso e interesado. Valoró nuestro trabajo y sentimos un reconocimiento muy importante hacia nuestras artesanías", expresaron.

Río Negro acercó las técnicas textiles patagónicas

Otra de las primeras participaciones correspondió al Mercado Cultural de Río Negro, que representó a los artesanos de esa provincia.

La delegación presentó tejidos en lana de oveja elaborados en telar mapuche vertical, además de matras, caminos de mesa y prendas teñidas con tintes naturales. La presencia rionegrina permitió acercar al público la riqueza de las técnicas textiles patagónicas y mostrar la diversidad de formas de producción que se desarrollan en esa región.

El espacio puso en valor el trabajo artesanal y las técnicas vinculadas a la producción textil, con una propuesta que se sumó a la amplia variedad de materiales y saberes reunidos en el Predio Ferial Catamarca.

Tanti amplió la presencia cordobesa

La localidad cordobesa de Tanti también tuvo su primera participación con un espacio institucional. Sus artesanos exhibieron trabajos realizados en cerámica, madera y tejidos, ampliando la presencia de la producción artesanal de Córdoba en la que se presenta como la mayor fiesta de invierno del país.

La incorporación de Tanti se sumó a la presencia de otras delegaciones y reforzó la participación de distintas regiones en una propuesta que, a través de los mercados culturales, puso en contacto a productores de diferentes territorios.

La diversidad de las piezas exhibidas permitió mostrar distintas formas de trabajar los materiales y diferentes tradiciones artesanales, en una convivencia que fue uno de los rasgos destacados de esta edición.

General Lamadrid renovó su participación

Entre los espacios que renovaron su presencia estuvo el Mercado Cultural de General Lamadrid, de La Rioja, que participó de la Fiesta del Poncho por segundo año consecutivo.

Su stand reunió una variada producción de cestería, tejidos, artículos de cuero y madera. Entre los productos exhibidos se encontraban:

  • Billeteras.
  • Materas.
  • Mates forrados.
  • Portatermos.
  • Paneras.
  • Alhajeros.
  • Lazos.
  • Cinchas.
  • Llaveros artesanales.

Desde la delegación riojana remarcaron la importancia de este tipo de encuentros para el desarrollo del trabajo artesanal. "La Fiesta del Poncho entusiasma a los artesanos, los impulsa a seguir produciendo y les permite llegar a nuevos públicos", señalaron.

La continuidad de General Lamadrid por segundo año consecutivo reflejó la importancia que adquieren estos espacios para las delegaciones que encuentran en la Fiesta una oportunidad de exhibición y contacto con nuevos visitantes.

Tucumán y el trabajo de 18 familias artesanas

También participó el Ente Cultural de Tucumán, acompañado por la Cooperativa Ruta del Tejido, integrada por 18 familias artesanas. La delegación presentó una variada producción elaborada en lana de oveja, llama y algodón. La propuesta incluyó:

  • Ponchos.
  • Ruanas.
  • Tapices.
  • Alfombras.
  • Almohadones.
  • Alforjas.
  • Peleros.
  • Carteras.
  • Otros productos textiles elaborados de manera artesanal.

La presencia tucumana permitió sumar al encuentro una producción basada en diferentes fibras y técnicas textiles, mostrando el trabajo de familias artesanas y la diversidad de productos que pueden desarrollarse a partir de esos materiales.

El espacio también reforzó la importancia de la cooperación entre productores, representada en este caso por una organización integrada por 18 familias artesanas.

Identidades regionales que encuentran un mismo espacio

La incorporación de nuevas provincias y localidades, junto con la continuidad de los mercados culturales que participan año tras año, reflejó el crecimiento de la Fiesta del Poncho como una verdadera vidriera federal. En el Predio Ferial Catamarca, las identidades regionales encontraron un ámbito para compartir sus saberes, exhibir sus producciones y acercarse a públicos diferentes. Cada delegación llevó consigo técnicas, materiales y objetos que representan distintas formas de entender y desarrollar el trabajo artesanal.

La participación de Santiago del Estero, Río Negro, Tanti, General Lamadrid y Tucumán permitió ampliar el mapa de expresiones presentes en la Fiesta y fortalecer el carácter federal de la propuesta.

Al mismo tiempo, la experiencia de los artesanos mostró el valor de estos encuentros más allá de la exhibición de productos. La posibilidad de establecer nuevos vínculos comerciales, recibir el reconocimiento del público y llegar a nuevos compradores forma parte de un proceso que permite proyectar el trabajo artesanal hacia otros espacios.

La Fiesta del Poncho, de esta manera, no solo reunió piezas de distintas regiones. También reunió saberes, técnicas, historias e identidades culturales que encontraron en Catamarca un punto de encuentro.