La situación de las aplicaciones de transporte en Catamarca volvió a quedar en el centro del debate luego de las declaraciones de Juan Omar Moya, referente de los conductores de Uber Moto, quien se refirió al escenario actual que atraviesa el sector y planteó una serie de cuestionamientos vinculados a los controles, las regulaciones y la situación de los trabajadores que prestan servicios mediante estas plataformas.
El dirigente expresó su preocupación por un reciente procedimiento de control realizado en la Capital, en el que uno de los vehículos utilizados para la actividad fue secuestrado. Recordó que los rodados menores que operan mediante Uber Moto aún no cuentan con autorización para desarrollar formalmente la actividad, situación que continúa generando incertidumbre entre quienes buscan desempeñarse en ese segmento del transporte.
Las declaraciones se producen en un contexto de discusión sobre la regulación de las plataformas digitales de movilidad y sobre las condiciones necesarias para que determinadas modalidades de transporte puedan ser habilitadas en la provincia.
El secuestro de un vehículo y la reacción del sector
Moya hizo referencia al operativo vehicular realizado por la comuna capitalina en el que fue secuestrado uno de los vehículos utilizados por un conductor de Uber Moto. El referente señaló que el episodio generó preocupación entre los trabajadores vinculados a la actividad, especialmente por las consecuencias económicas que implica una sanción de estas características.
Según explicó, las multas asociadas a este tipo de procedimientos representan montos importantes para quienes dependen de la actividad como fuente de ingresos.
Entre los datos mencionados por el dirigente se destacan:
- Las motocicletas utilizadas para Uber Moto aún no están autorizadas.
- Uno de los vehículos fue secuestrado durante un operativo de control.
- La sanción económica tendría un valor de entre $400 y $600.
En ese contexto, también manifestó su malestar por las expresiones realizadas por Walter Brizuela, referente del sector de taxis y remises, quien había expresado su conformidad con la medida adoptada durante el operativo.
Al referirse a esa postura, Moya cuestionó la satisfacción manifestada por el representante de los trabajadores del transporte tradicional y sostuvo: "Capaz que por eso se alegra él".
El reclamo por el derecho a trabajar
Durante sus declaraciones, el referente insistió en que la principal demanda de quienes integran Uber Moto está vinculada a la posibilidad de desarrollar su actividad laboral. Moya remarcó que el objetivo del sector no es confrontar con otros actores del transporte, sino lograr condiciones que permitan trabajar dentro de un marco regulatorio que contemple la realidad de quienes utilizan estas plataformas para generar ingresos.
En ese sentido, resumió la posición de los conductores al afirmar que lo que buscan es "solo trabajar".
La continuidad de las dificultades para obtener una habilitación definitiva mantiene la preocupación entre los trabajadores, quienes sostienen contactos permanentes con distintos sectores vinculados a la regulación de la actividad.
Analizan medidas para hacer visible su situación
Ante la falta de definiciones concretas respecto de la habilitación de Uber Moto, el sector analiza la posibilidad de llevar adelante una acción destinada a visibilizar su realidad. Moya adelantó que se encuentran evaluando una medida de impacto que permita exponer públicamente la situación que atraviesan los conductores. "Se viene una manifestación", dijo.
No obstante, aclaró que la decisión final será adoptada en una próxima reunión del sector, donde se analizarán las alternativas disponibles y los pasos a seguir.
La posibilidad de impulsar una acción pública surge como respuesta a la falta de resolución de los planteos que vienen realizando desde hace tiempo respecto de la regulación de la actividad.
La expectativa por la Fiesta del Poncho
Otro de los temas abordados por el referente estuvo relacionado con la próxima edición de la Fiesta del Poncho y las expectativas laborales que genera un evento de gran convocatoria.
Al respecto, Moya se mostró confiado respecto de la posibilidad de trabajar durante el desarrollo de la celebración. "Yo sé que vamos a poder trabajar, vamos a poder trabajar", afirmó.
Sin embargo, también sostuvo que durante ese período podrían establecerse determinadas reglas para el funcionamiento de la actividad. En ese marco, realizó una referencia irónica hacia Walter Brizuela al señalar: "Mientras tanto que el 'supervisor mayor de Catamarca', que es el señor Walter Brizuela, no ordena otra cosa, vamos a poder trabajar tranquilamente, no hay ningún drama con el policía".
Las expresiones reflejan la tensión existente entre sectores vinculados al transporte tradicional y quienes desarrollan actividades mediante aplicaciones de movilidad.
La situación de Maxim y el registro municipal
Durante la entrevista, Moya también se refirió a la llegada de una nueva aplicación de transporte a la provincia. Según explicó, la plataforma Maxim sí cumplimentó los requisitos de registro exigidos por la Municipalidad de la Capital.
La mención a esta aplicación surgió en el marco del análisis sobre las diferentes modalidades de transporte que actualmente buscan operar dentro del mercado local y sobre las condiciones regulatorias exigidas para su funcionamiento.
Una discusión aún sin resolución
Las declaraciones de Juan Omar Moya vuelven a poner en evidencia un debate que continúa abierto en Catamarca respecto de la regulación de las aplicaciones de transporte y, particularmente, de la modalidad Uber Moto.
Mientras los conductores reclaman la posibilidad de trabajar y aguardan definiciones sobre la cobertura de seguros para pasajeros, persisten las diferencias con sectores tradicionales del transporte y continúan los controles sobre actividades que aún no cuentan con habilitación.
En ese escenario, las próximas reuniones entre representantes del sector, concejales y funcionarios municipales aparecen como instancias clave para intentar avanzar en una solución que permita definir el futuro de una actividad que busca su reconocimiento formal dentro de la Capital catamarqueña.