Manos Catamarqueñas abrió sus puertas con una celebración de identidad, tradición y cultura
La Feria Manos Catamarqueñas inició su programación de julio con una jornada marcada por la música, la danza, la gastronomía regional y la artesanía local. La Plaza Quique Sánchez Vera se convirtió en el punto de encuentro elegido por turistas y residentes para celebrar las raíces catamarqueñas.

Con una propuesta que combinó música, danza, gastronomía regional y una feria artesanal, comenzó la primera jornada de la Feria Manos Catamarqueñas, un espacio que durante todo julio se transformará en un verdadero epicentro de la identidad norteña. La actividad tuvo como escenario principal la Plaza Quique Sánchez Vera, donde vecinos y visitantes se acercaron para disfrutar de una agenda pensada para poner en valor las costumbres y expresiones culturales de Catamarca.

La apertura de esta propuesta llegó en el marco de la antesala al festejo patrio, con una convocatoria que encontró en la gastronomía tradicional uno de sus principales atractivos. Al mediodía del jueves se realizó el tradicional locro del 9 de julio, una preparación emblemática elaborada a base de maíz, choclo o trigo, que reunió a un nutrido público interesado en compartir uno de los sabores más representativos de la fecha.

Durante la noche, la celebración continuó con una peña que volvió a convocar a los asistentes alrededor de la música y las tradiciones. Entre los platos más buscados también se destacaron las empanadas al horno de barro, una degustación infaltable dentro de la propuesta gastronómica que atrajo especialmente a quienes llegaron para conocer y disfrutar las costumbres regionales.

La música y la danza como protagonistas de una jornada inolvidable

El sol del mediodía acompañó una de las actividades más participativas de la jornada: el taller de danzas típicas dictado por la bailarina Rita Soria. La propuesta convocó a un público ávido por aprender los movimientos y ritmos tradicionales, generando un espacio de participación donde la danza se convirtió en una forma de acercamiento directo al patrimonio cultural.

Luego llegó el momento de la música con la presentación de Maite Díaz, artista catamarqueña que conquistó al público con un repertorio compuesto por zambas, chacareras y canciones clásicas, además de composiciones de su propia autoría. Su actuación sumó emoción a una tarde en la que las expresiones folklóricas ocuparon el centro de la escena.

Uno de los momentos más destacados fue la presentación de Jeremías Carrizo, una verdadera revelación de la jornada. Con apenas 10 años, el pequeño artista demostró su profundo amor por la música que representa a la provincia. Desde Tintigasta, llegó acompañado por su banda para ofrecer un repertorio cargado de clásicos que logró movilizar al público.

Su actuación generó una respuesta inmediata entre los presentes, que acompañaron con aplausos, cantos y bailes cada interpretación. La conexión alcanzada con los asistentes fue tal que le solicitaron numerosos "bis" antes de su saludo final, convirtiendo su participación en uno de los momentos más celebrados de la jornada.

El legado folklórico volvió a ocupar las calles

La danza regional tuvo otro momento central con la participación del ballet "Dejando Huellas", dirigido por la profesora Jessica Barrios. El grupo se adueñó de la calle frente a Casa de la Puna para desplegar una presentación cargada de elegancia y expresión artística.

La actuación permitió demostrar, una vez más, cómo las danzas regionales continúan cautivando al público y funcionando como una herramienta fundamental para revalorizar el legado de los antepasados folklóricos. Cada movimiento se convirtió en una representación viva de la historia y las tradiciones que forman parte de la identidad catamarqueña.

Más tarde, La Triada aportó la experiencia y profesionalidad construida durante 15 años de trayectoria, generando un clima festivo que acompañó el atardecer. El encuentro invitó a disfrutar de momentos compartidos alrededor del mate, las tortillas y los productos regionales que completaron la experiencia.

Una jornada con sabores, sorteos y cierre musical

La propuesta también contó con sorteos para el público, una actividad conducida por el animador de la jornada, Franco Ocaranza, quien con su carisma logró mantener la participación de los asistentes. En esta oportunidad, se entregaron diversos kits de productos ofrecidos por la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico, organismo organizador del evento.

El cierre de la primera jornada estuvo a cargo de Braian Cordero y Nahuel Urquiza, integrantes de Banda BC, quienes ofrecieron un broche de oro con más folklore para bailar y cantar. Su presentación dejó instalada la expectativa para la continuidad de la feria durante la segunda jornada del fin de semana largo, con la promesa de seguir disfrutando plenamente de las costumbres catamarqueñas.

La programación continúa con nuevas propuestas culturales y gastronómicas

La Feria Manos Catamarqueñas continuará mañana sábado 11 con una agenda que ampliará la oferta cultural y artística. A las 12.30 horas, el profesor y bailarín Agustín Molina enseñará a bailar la danza tradicional "El Sombrerito".

Luego será el turno de nuevas presentaciones artísticas con la participación del Ballet Semblanzas, Dúo San Fernando, Nacho Andrada, Sheila Gonzaga y La Huella, quienes formarán parte de la programación prevista para la jornada.

En paralelo, la propuesta gastronómica tendrá continuidad en el interior de Casa de la Puna con la participación de Achalay, que durante los mediodías ofrecerá comidas típicas acompañadas por vinos regionales o cervezas artesanales.

La agenda de julio y toda la información vinculada con las actividades turísticas de la ciudad estarán disponibles en la web sfvc.tur.ar y en las redes oficiales de SFVC Turismo, espacios donde se podrá consultar la programación completa de esta celebración que reúne artesanía, sabores, música y tradiciones catamarqueñas.