La Argentina atraviesa un escenario inédito en relación con el dengue. Una investigación publicada en la revista científica The Lancet Regional Health - Americas detectó un crecimiento sin precedentes en la cantidad de personas que estuvieron expuestas al virus, evidenciado a través de la presencia de anticuerpos en sangre.
El trabajo fue desarrollado por un equipo integrado por investigadores del CONICET y otras instituciones nacionales, quienes analizaron muestras de más de 5.000 donantes de sangre pertenecientes a distintas regiones del país con alta prevalencia de dengue.
Los datos recopilados durante 2025 muestran que el 50,6% de los adultos evaluados posee anticuerpos contra el virus, lo que indica que ya estuvo expuesto a la enfermedad en algún momento, incluso en aquellos casos en los que la infección pudo haber transcurrido sin síntomas.
Los resultados también revelan importantes diferencias entre regiones y grupos etarios, configurando un mapa epidemiológico complejo que, según los investigadores, obliga a fortalecer las estrategias de vigilancia y prevención de acuerdo con las características específicas de cada territorio.
Cómo se construyó la radiografía nacional del dengue
La investigación se desarrolló en un contexto marcado por dos epidemias históricas registradas durante la última década en Argentina. Particularmente, la temporada 2023-2024 representó uno de los momentos más críticos, con más de 580.000 casos registrados y alrededor de 400 fallecidos, situación que impulsó la necesidad de obtener información más precisa sobre el verdadero alcance de la circulación viral.
Para ello, los investigadores realizaron dos rondas de muestreo, una en 2023 y otra en 2025, con el objetivo de medir el impacto acumulado de los brotes recientes.
El relevamiento incluyó a 5.443 donantes de sangre adultos pertenecientes a tres grandes regiones del país:
- Región Centro.
- Noreste Argentino.
- Noroeste Argentino.
La mayoría de los participantes eran personas de mediana edad y aproximadamente el 44% eran mujeres.
Para detectar la presencia de anticuerpos se utilizó la técnica de laboratorio ELISA, considerada altamente precisa debido a sus elevados niveles de sensibilidad y especificidad.
El salto histórico en la seroprevalencia
Uno de los hallazgos más relevantes del trabajo es la evolución observada en la llamada seroprevalencia, indicador que permite determinar cuántas personas poseen anticuerpos contra un virus determinado. La medición resulta especialmente valiosa porque permite identificar infecciones previas incluso en personas que nunca fueron diagnosticadas ni desarrollaron síntomas.
Los resultados muestran un crecimiento acelerado:
- En 2023, el 23,1% de los donantes tenía anticuerpos contra el dengue.
- En 2025, la cifra ascendió al 50,6%.
Esto significa que, en apenas dos años, la proporción de adultos expuestos al virus pasó de representar aproximadamente uno de cada cuatro individuos a más de la mitad de la población analizada.
Según explicó Federico Di Lello, investigador del CONICET que participó del estudio, este incremento refleja directamente el impacto de los grandes brotes registrados durante las temporadas 2022/23 y 2023/24. El especialista señaló además que la expansión del mosquito Aedes aegypti hacia regiones templadas y frías favoreció la transmisión en áreas donde anteriormente el virus tenía una circulación más limitada.
Las diferencias entre provincias y regiones
El estudio también evidenció marcadas diferencias geográficas en la exposición al dengue. Las provincias con mayores niveles de seroprevalencia se ubicaron en el norte del país.
Los valores más elevados se registraron en:
- Tucumán: 78,8%.
- Santiago del Estero: 78,5%.
En contraste, las regiones del centro del país y el área metropolitana presentaron porcentajes considerablemente menores, aunque igualmente elevados.
En esas zonas, que incluyen:
- Buenos Aires.
- Córdoba.
- Santa Fe.
- AMBA.
La seroprevalencia osciló entre 31,9% y 35,7%.
De acuerdo con Di Lello, las diferencias responden a múltiples factores. Por un lado, las condiciones climáticas cálidas del norte favorecen la proliferación del mosquito transmisor. Por otro, la circulación histórica del virus y la cercanía con países limítrofes contribuyen a sostener una transmisión más intensa.
No obstante, el investigador destacó que la elevada densidad poblacional del Área Metropolitana de Buenos Aires también facilita la circulación viral, incluso en contextos climáticos menos favorables para el vector.
Edad, sexo y transmisión silenciosa
El análisis también permitió identificar diferencias según la edad de los participantes. Los mayores niveles de anticuerpos fueron detectados en las personas de 56 años o más, grupo en el que la seroprevalencia alcanzó el 58,9% durante 2025.
En cuanto a la distribución por sexo:
- El 51,3% de los hombres presentó anticuerpos detectables.
- El 49,6% de las mujeres registró defensas frente al virus.
Los investigadores destacaron que estos resultados reflejan tanto las infecciones sintomáticas como las asintomáticas.
El informe señala que hasta el 50% de las infecciones por dengue pueden cursar sin síntomas, razón por la cual una parte significativa de la circulación viral no queda registrada en los sistemas tradicionales de vigilancia epidemiológica.
El riesgo creciente de cuadros graves
Uno de los aspectos que más preocupación genera entre los especialistas es el aumento del riesgo de desarrollar formas graves de la enfermedad. El dengue posee cuatro serotipos distintos:
- DENV-1.
- DENV-2.
- DENV-3.
- DENV-4.
Haber padecido una infección por uno de ellos no garantiza protección frente a los restantes.
Según explicó Di Lello, en el estudio realizado en 2022 predominaban los serotipos DENV-1 y DENV-4. Sin embargo, los datos recientes muestran que el DENV-2 se convirtió en el principal serotipo circulante.
El investigador advirtió que una elevada proporción de personas ya atravesó una primera infección y que la circulación predominante de un nuevo serotipo incrementa la probabilidad de infecciones secundarias más severas.
Explicó además que, cuando una persona vuelve a infectarse con un serotipo diferente, los anticuerpos generados durante la primera infección pueden favorecer una respuesta inmunológica más intensa y aumentar el riesgo de complicaciones.
Un desafío permanente para el sistema de salud
Los autores del estudio sostienen que el panorama epidemiológico argentino está experimentando una transformación significativa. El informe advierte que algunas provincias del norte comienzan a mostrar características similares a las observadas en países latinoamericanos donde el dengue circula de forma permanente y los brotes ocurren todos los años.
Mientras tanto, el Boletín Epidemiológico Nacional N°810 informó que desde el inicio de la temporada 2025/2026 se confirmaron por laboratorio 66 casos. De ellos:
- El 59% corresponde a personas sin antecedentes de viaje.
- El 41% presenta antecedentes de viaje a Brasil, Paraguay, Venezuela, México, Colombia, República Dominicana, Cuba, Indonesia, Pakistán, Maldivas y Sri Lanka.
La investigación concluye que la vigilancia oficial subestima la magnitud real de la epidemia debido a que se concentra principalmente en los casos sintomáticos, mientras que una gran proporción de infecciones permanece sin detectar.
Para los investigadores, este nuevo escenario refuerza la necesidad de adaptar las políticas sanitarias mediante el fortalecimiento del control vectorial, el monitoreo de donantes de sangre durante períodos epidémicos, la evaluación de estrategias de vacunación y el perfeccionamiento de los sistemas de vigilancia epidemiológica para anticipar futuras epidemias y responder de manera más eficiente ante nuevos brotes.