Milanesas al horno: el secreto para que queden doradas, crocantes y bien jugosas
Clásicas de la mesa argentina, las milanesas no siempre son sinónimo de comida liviana. Sin embargo, con algunos trucos simples, es posible prepararlas al horno y lograr un resultado sabroso, crocante y mucho más saludable.

Las milanesas son una de las comidas más queridas por los argentinos, pero la fritura y el exceso de aceite hacen que muchas personas las eviten. La buena noticia es que se pueden hacer al horno y quedan espectaculares: doradas, crocantes por fuera y jugosas por dentro, ideales para cualquier día de la semana.

Con una buena elección de carne, un rebozado bien trabajado y una cocción adecuada, es posible obtener una versión más liviana sin resignar sabor ni textura.

Cómo lograr las mejores milanesas al horno

1. Elegir la carne adecuada

Para que las milanesas queden tiernas y jugosas, lo ideal es optar por suprema de pollo, nalga, cuadrada o bola de lomo.
Los filetes deben tener un grosor intermedio: ni demasiado finos ni muy gruesos. Si la carne está algo seca, se puede ablandar con un golpe suave de martillo antes de rebozarla.

2. El rebozado: la clave de la crocancia

El secreto no está solo en el pan rallado, sino en el paso previo. En el huevo conviene agregar sal, pimienta, ajo y perejil. Un chorrito de leche o mostaza ayuda a que queden más suaves y sabrosas.

Luego, pasar las milanesas por pan rallado o panko, presionando bien para que se adhiera. Para un resultado más crocante, se puede hacer doble rebozado: huevo, pan, nuevamente huevo y pan.

Cómo hornearlas para que salgan doradas y jugosas

Precalentar el horno a 200°.

Aceitar apenas una placa o fuente para horno.

Colocar las milanesas sin encimarlas.

Rociar la superficie con un poco de aceite.

Hornear 10 a 12 minutos.

Dar vuelta y cocinar 8 a 10 minutos más, hasta que estén bien doradas.

El resultado: milanesas al horno crocantes, sabrosas y mucho más livianas, ideales para disfrutar sin culpa.