Ni abono ni compost: truco de los jardineros para sumar a la tierra que recupera jardines dañados
Se trata de una herramienta fundamental para potenciar los nutrientes y recuperar la fertilidad de la superficie.

Durante siglos, distintos pueblos de la Amazonia desarrollaron una forma de transformar suelos pobres y poco productivos en terrenos capaces de sostener cultivos durante generaciones. La técnica dio origen a lo que hoy se conoce como terra preta, una tierra oscura y particularmente fértil cuya composición despertó el interés de la ciencia y de la agricultura regenerativa.

Uno de sus componentes fundamentales es el biochar, un carbón producido a partir de materia orgánica mediante un proceso de pirólisis. La cuenta de Instagram @gaiauniversidadpermacultura compartió un video en el que explica las características de este material y lo presenta como una herramienta para recuperar terrenos degradados.

La publicación plantea que muchas de las prácticas consideradas innovadoras en la actualidad tienen antecedentes en conocimientos desarrollados por comunidades originarias bastante antes de la agricultura moderna. "¿Sabías que existe el oro negro, pero no es el petróleo?", comienza el video.

Cuál es la clave del biochar, el nuevo "oro negro" para las plantas

Allí, se explica que el biochar es un carbón que puede retener nutrientes y posteriormente ponerlos a disposición de las plantas. Sin embargo, una de sus funciones más importantes ocurre a nivel microscópico: su estructura porosa puede convertirse en un ambiente favorable para distintos microorganismos del suelo. Por lo pronto, el componente se consigue mediante la pirólisis de biomasa, un proceso térmico.

El procedimiento se produce con muy poco oxígeno. El resultado es un material rico en carbono, con una estructura llena de pequeños poros y una gran superficie interna. Estas características hacen que pueda retener agua y determinados nutrientes, además de modificar algunas propiedades físicas y químicas del suelo.

Investigaciones recopiladas por organismos científicos señalan que también puede favorecer la actividad y diversidad de microorganismos.

"Principalmente la función que cumple cuando va al suelo es alimentar a los microorganismos que encuentran en el carbón un sustrato ideal para poder prosperar", sostiene el clip. La explicación coincide con estudios que describen al biochar como un posible hábitat o soporte para comunidades microbianas.

Además, señala que su incorporación puede influir sobre la estructura del suelo, la retención de nutrientes y la disponibilidad de agua. La referencia histórica más conocida es la terra preta de la Amazonia: se trata de suelos antropogénicos que presentan grandes cantidades de carbono y nutrientes y que se diferencian de los terrenos amazónicos cercanos, naturalmente pobres y muy afectados por las lluvias.

Cuáles son las principales características del biochar

La combinación de carbón, restos orgánicos y otros materiales habría contribuido a generar una superficie mucho más firme y estable. Estudios recientes incluso demostraron que es posible reproducir algunas de sus características mediante mezclas de biochar y residuos orgánicos, aunque la formación de un suelo con propiedades similares depende de múltiples factores y requiere tiempo.

Por eso, comenzó a ser analizado como una herramienta para la recuperación de terrenos degradados. Su capacidad para retener nutrientes puede reducir las pérdidas por lixiviación, mientras que su estructura puede colaborar a la hora de mejorar la agregación del suelo y la retención de agua.

También puede aumentar la capacidad de intercambio catiónico, una propiedad relacionada con la sostenibilidad de nutrientes.

Por supuesto, no se trata de ningún producto milagroso ni cualquier carbón sirve para cumplir la misma función. el comportamiento del biochar depende de la materia prima utilizada, de la temperatura y de las condiciones de pirólisis, además de las características del suelo donde se incorpora.

Algunas investigaciones añaden que, dependiendo del contexto, puede derivar en efectos negativos o reducir la disponibilidad de sus beneficios.

Cómo preparar el biochar

  • Una forma de hacer el biochar es con dos barriles metálicos, que uno quepa dentro del otro. Al más grande se le hacen pequeños en la base y se le coloca una chimenea en la parte de arriba para evacuar los gases de la combustión de la madera que se usará para calentar el horno.
  • Hay que poner biomasa (leña, restos orgánicos) hasta un tercio de la altura aproximadamente, donde se colocara el barril pequeño previamente llenado con madera y tapado. Y completar el barril con leña y restos de fácil combustión. Se enciende rende fuego parte superior del barril y una vez que ya haya tomado bien, se lo tapa. La madera de la que se obtendrá el biochar es la del barril pequeño.
  • Cuando la madera del barril grande se haya consumido por completo el proceso esta finalizado, solo hay que dejar enfriar y luego se puede retirar el biochar fabricado en el barril pequeño.