Poner bicarbonato en la heladera no es solo para el olor: para qué sirve realmente
Este producto tiene una función menos conocida que puede ayudar a conservar mejor los alimentos y mantener un ambiente más estable dentro del electrodoméstico.

El bicarbonato de sodio es uno de los productos más útiles y versátiles del hogar. Se utiliza para limpiar superficies, quitar manchas y neutralizar aromas desagradables. Por eso, es común encontrar una pequeña taza o recipiente con bicarbonato dentro de la heladera. Lo que pocas personas saben es que su utilidad va mucho más allá de simplemente perfumar el ambiente.

Gracias a sus propiedades químicas, el bicarbonato ayuda a neutralizar compuestos ácidos presentes en el aire que circula dentro de la heladera.

Esto contribuye a mantener un entorno más equilibrado y puede colaborar indirectamente en la conservación de algunos alimentos, especialmente aquellos más sensibles a los cambios de humedad y a la acumulación de ciertos gases.

Por qué el bicarbonato ayuda a conservar mejor los alimentos

El bicarbonato es una sustancia ligeramente alcalina, lo que le permite reaccionar con moléculas ácidas presentes en el ambiente. Cuando se coloca dentro de la heladera, puede absorber y neutralizar parte de estos compuestos, lo que evita que se concentren en espacios cerrados.

Este proceso no reemplaza la refrigeración ni impide que los alimentos se echen a perder, pero sí ayuda a generar un ambiente más limpio y estable. Como resultado, algunos productos pueden conservar mejor su sabor y frescura, ya que están menos expuestos a olores fuertes y a ciertos compuestos que aceleran el deterioro.

Cómo usar bicarbonato en la heladera correctamente

Para aprovechar este truco, solo hay que colocar entre dos y cuatro cucharadas de bicarbonato de sodio en un recipiente abierto y ubicarlo en uno de los estantes de la heladera.

También puede utilizarse una caja pequeña con la tapa parcialmente abierta para facilitar el contacto con el aire. Lo recomendable es reemplazar el bicarbonato cada uno o dos meses, ya que con el tiempo pierde capacidad de absorción.

Otros beneficios de este truco casero

Además de ayudar a neutralizar ácidos y malos olores, el bicarbonato ofrece otras ventajas dentro de la heladera:

  • Ayuda a reducir la mezcla de aromas entre distintos alimentos.
  • Colabora en la absorción de compuestos volátiles generados por frutas, verduras y comidas preparadas.
  • Contribuye a mantener una sensación de mayor frescura en el interior.
  • Es una alternativa económica y natural frente a otros productos absorbentes.