El violento episodio que conmocionó este miércoles a la localidad mendocina de La Paz tuvo como figura central a Raquel Guiñazú, profesora de matemáticas de 56 años en la escuela 4-042 Marcelino Blanco. La docente fue señalada a viva voz por la alumna de 14 años que ingresó al establecimiento con una pistola y disparó al menos tres veces antes de atrincherarse durante cinco horas en el patio.
Según relataron estudiantes, la adolescente preguntaba por Guiñazú mientras portaba el arma. En ese momento, la profesora se encontraba dictando clases a segundo año, en otro piso del edificio. "Nos enteramos por el preceptor que la alumna armada la estaba buscando. Ella estaba muy asustada", contó una alumna del curso.
La primera reacción de la docente fue cerrar la puerta del aula y resguardarse junto a sus estudiantes en un rincón. Luego, los preceptores lograron evacuarla junto al resto de los alumnos por un viñedo cercano a la escuela.
De acuerdo con testimonios de alumnos, la joven mantenía una mala relación con Guiñazú y recientemente había desaprobado un examen. "Es una profesora estricta", comentó un estudiante. En contraste, madres de la comunidad educativa destacaron la trayectoria de la docente: "Es excelente profesora y nos sorprende que haya tenido un inconveniente con una alumna", expresó una de ellas.
El hecho se inició durante el primer recreo, cerca de las 9.20. La estudiante discutió con un compañero y, tras la intervención de una preceptora, sacó de su mochila una pistola Bersa calibre 9 milímetros con cargador de 12 proyectiles, arma que había sustraído a su padre, comisario en actividad en San Luis. Luego efectuó tres disparos al aire y se atrincheró en el patio.
El operativo obligó a evacuar a unas 200 personas entre alumnos y docentes. La ministra de Seguridad de Mendoza, Mercedes Rus, confirmó que "el único riesgo era la vida de la adolescente, porque ya no había nadie más en la escuela".
Tras casi cuatro horas de negociación, la oficial Rocío Conti, integrante de grupos especiales llegados en helicóptero, logró que la joven entregara el arma sin que se registraran víctimas. "No fue fácil el procedimiento, pero se trabajó rápido y de manera coordinada con la Justicia de Menores. La chica está sana y salva", concluyó Rus.