El programa nacional de Apoyo y Promoción de la Salud Mental, dependiente del Ministerio de Salud, registra una ejecución presupuestaria mínima durante 2026. Según la última actualización del presupuesto abierto, se destinaron apenas $1,4 millones en lo que va del año, lo que equivale a un promedio mensual de $466 mil.
La actividad forma parte del programa Prevención y Tratamiento de Patologías Específicas y dispone de $47 millones para todo 2026. La cifra representa una fuerte reducción: son $428 millones menos que en 2025 y $652 millones menos que en 2023.
El monto mensual ejecutado resulta comparable con una jubilación mínima con bono —actualmente en $440 mil— y ni siquiera alcanza a cubrir el costo de medicamentos para un jubilado, estimado en $503 mil según la canasta de la Defensoría de la Tercera Edad.
De acuerdo con la definición presupuestaria, los fondos están destinados a la aplicación de la Ley de Salud Mental (26.657), lo que incluye capacitación de profesionales, cooperación técnica con gobiernos locales e investigación.
Desde la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) ya habían advertido, cuando el presupuesto aún era un proyecto, que los niveles de inversión en esta actividad cayeron de forma abrupta desde 2016 y nunca se recuperaron. Con los $47 millones asignados para 2026, la caída alcanza el 91,5% respecto del año pasado, profundizando la tendencia descendente.