Secar cáscaras de limón al sol: para qué sirve y cómo usarlas
Con este método simple y natural, podés transformarlas en aliadas para la cocina, la limpieza y la salud.

Cuando usamos el limón o lo pelamos, lo primero que hacemos es tirar su cáscara a la basura. Lo que no todos saben es que esta parte de la fruta tiene varios beneficios, sobre todo si se dejan secar al sol.

El sol es el mejor aliado para conservar las cáscaras de limón. Elimina la humedad, evita que se pudran y mantiene intactos los aceites esenciales y el aroma cítrico tan característico.

Todos los usos de las cáscaras de limón secas

  • En la cocina: ralladas o en trocitos, suman sabor a infusiones, postres, condimentos y mezclas de té.
  • Para limpiar: sus aceites naturales ayudan a desinfectar superficies y a sacar malos olores en la cocina o el baño.
  • Aromaterapia y ambientadores: en saquitos o frascos, perfuman el ambiente con un aroma cítrico y fresco.
  • Remedios caseros: en infusiones, pueden estimular la digestión o calmar la garganta.

Paso a paso: cómo secar cáscaras de limón de forma fácil

  1. Lavá bien los limones para sacar cualquier resto de pesticida o suciedad.
  2. Pelá la fruta con cuidado, tratando de no llevarte mucha parte blanca (que es amarga).
  3. Extendé las cáscaras en una bandeja limpia, sobre un lienzo o papel absorbente.
  4. Dejalas al sol directo durante 2 a 3 días. Acordate de darlas vuelta cada tanto para que se sequen parejo.
  5. Guardalas en frascos herméticos, en un lugar seco y oscuro, una vez que estén bien secas.