• Dólar
  • BNA $1520 ~ $1570
  • BLUE $1540 ~ $1560
  • TURISTA $1976 ~ $1976

22 C ° ST 21.42 °

Unión Radio 91.3 en vivo

Servicios públicos: más de un tercio de los hogares urbanos argentinos continúa sin acceso al gas de red

El relevamiento correspondiente al primer semestre de 2026 abarcó 10,2 millones de hogares de 31 aglomerados urbanos y expuso las principales desigualdades en el acceso a los servicios básicos. Mientras el agua corriente alcanza al 90,9% de las viviendas, el gas de red llega al 64,6% y la conexión cloacal al 73,1%.

5 Noviembre de 2026 08.11

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer los resultados del informe sobre condiciones de vida correspondientes al primer semestre de 2026, un relevamiento que permite observar las características habitacionales y las condiciones de acceso a los servicios públicos básicos en los principales conglomerados urbanos del país. El estudio comprende un universo de 10,2 millones de hogares distribuidos en 31 aglomerados urbanos, a partir de los datos recopilados mediante la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).

Los indicadores presentados por el organismo estadístico exponen una marcada disparidad en materia de infraestructura y servicios esenciales. Entre los datos más relevantes aparece la cobertura del gas de red, que continúa siendo uno de los sectores con mayor déficit estructural dentro de las condiciones de vida de la población urbana.

De acuerdo con las cifras oficiales, el servicio de gas de red alcanza al 64,6% de los hogares analizados. Esto significa que el 35,4% restante, es decir, más de un tercio de las viviendas comprendidas en el relevamiento, no cuenta con acceso a esta prestación.

El dato permite dimensionar una de las brechas más pronunciadas en materia de infraestructura urbana en los grandes conglomerados del país. La proporción de hogares que permanece fuera de la red de gas contrasta con los niveles de cobertura registrados en otros servicios públicos, aunque el informe también identifica diferencias importantes en el acceso al agua corriente y a los desagües cloacales.

Agua corriente y cloacas: niveles de cobertura diferentes

El acceso al agua corriente presenta el indicador más elevado entre los servicios públicos considerados en el informe. Según el INDEC, el 90,9% de los hogares dispone de conexión a la red formal de agua, mientras que el 9,1% restante no cuenta con ese servicio.

La cobertura de agua corriente muestra, de esta manera, una presencia extendida dentro del universo de hogares urbanos relevados. Sin embargo, el porcentaje de viviendas que permanece sin conexión evidencia que todavía existen sectores de la población que no acceden a esta infraestructura básica. En el caso de los desagües cloacales, el panorama presenta una cobertura menor. El informe establece que el 73,1% de los hogares cuenta con conexión al sistema, mientras que el 26,9% de las familias permanece sin acceso a la red cloacal.

La diferencia entre ambos indicadores refleja que la disponibilidad de servicios públicos no presenta un comportamiento uniforme. Mientras el agua corriente llega a nueve de cada diez hogares, la cobertura cloacal alcanza aproximadamente a siete de cada diez y el gas de red a poco menos de dos tercios de las viviendas.

Los principales indicadores de acceso a los servicios básicos son los siguientes:

Gas de red: 64,6% de cobertura y 35,4% de hogares sin acceso.

Agua corriente: 90,9% de cobertura y 9,1% de hogares sin conexión.

Desagües cloacales: 73,1% de cobertura y 26,9% de hogares sin acceso.

Las condiciones de los materiales de las viviendas

El relevamiento del INDEC también profundiza en las características habitacionales de los hogares, con especial atención a la calidad de los materiales utilizados en las viviendas. En este apartado, el informe señala que el 81,3% de los hogares reside en viviendas con materiales suficientes. Se trata de la categoría que concentra a la mayor parte de las unidades habitacionales comprendidas en el estudio.

Sin embargo, el indicador también muestra que una proporción significativa de los hogares presenta condiciones que no alcanzan los niveles considerados suficientes. El 12,5% se encuentra en la categoría de materiales parcialmente insuficientes, mientras que el 6,2% corresponde a viviendas con materiales insuficientes.

La suma de ambos segmentos representa el 18,7% de los hogares analizados, una proporción que permite dimensionar las diferencias existentes en las condiciones materiales de las viviendas dentro de los aglomerados urbanos.

En cuanto al plano sanitario interno, el informe establece que el 88,4% de los hogares cuenta con condiciones adecuadas. En contrapartida, el 11,6% presenta situaciones inadecuadas, según los parámetros utilizados por el organismo estadístico.

Estos indicadores complementan la información sobre el acceso a las redes públicas, al incorporar las condiciones internas de las viviendas y las características de los materiales que conforman su estructura.

El hacinamiento y la distribución de los espacios habitacionales

Otro de los aspectos abordados por el informe es el hacinamiento, un indicador que permite observar la relación entre la cantidad de personas que habitan una vivienda y el número de habitaciones disponibles.

Según los datos correspondientes al primer semestre de 2026, el 86,1% de los hogares vive con menos de dos personas por cuarto. Este segmento constituye la mayor proporción del universo relevado y se ubica por debajo de los niveles de ocupación que caracterizan las situaciones de hacinamiento.

Por otra parte, el 12,0% de los hogares registra entre dos y tres personas por habitación. El informe también identifica un segmento de menor proporción, pero que presenta las condiciones más críticas en este indicador: el 1,8% de los hogares supera los tres moradores por cuarto.

La distribución porcentual permite distinguir tres situaciones habitacionales:

Menos de dos personas por cuarto: 86,1% de los hogares.

Entre dos y tres personas por habitación: 12,0%.

Más de tres personas por habitación: 1,8%, correspondiente a situaciones de hacinamiento crítico.

El análisis del hacinamiento forma parte de una evaluación más amplia de las condiciones de vida, que no se limita a la disponibilidad de servicios públicos, sino que también contempla la cantidad de personas que comparten los espacios de una vivienda.

La propiedad, el alquiler y otras formas de ocupación

El informe también incorpora información sobre el régimen de tenencia de los inmuebles, un aspecto que permite conocer cómo se distribuyen las distintas modalidades de ocupación de las viviendas entre los hogares urbanos. De acuerdo con los datos del INDEC, el 61,7% de los consultados es propietario tanto de la vivienda como del terreno. Este grupo representa la mayor proporción dentro de las categorías de tenencia consideradas.

En segundo lugar, el 20,9% de los hogares alquila o arrienda el inmueble en el que reside. Por su parte, el 17,4% corresponde a otras formas de ocupación.

La distribución muestra que, si bien la propiedad de la vivienda y del terreno constituye la modalidad predominante, una proporción considerable de los hogares se encuentra bajo otras formas de acceso al inmueble.

Los porcentajes consignados por el organismo estadístico permiten establecer el siguiente esquema:

Propietarios de la vivienda y del terreno: 61,7%.

Inquilinos o arrendatarios: 20,9%.

Otras formas de ocupación: 17,4%.

La cobertura de salud, otro de los indicadores del estudio

Finalmente, el relevamiento del INDEC analiza las condiciones de cobertura sanitaria de los hogares incluidos en la Encuesta Permanente de Hogares.

En este apartado, el organismo señala que el 61,1% posee cobertura de salud prepaga, obra social o mutual. En tanto, el 17,8% depende exclusivamente del sistema público de salud.

El informe también identifica que un 21,1% de los hogares tiene al menos a un miembro en esa misma condición, es decir, con dependencia exclusiva del sistema público.

Estos datos completan el panorama de las condiciones de vida relevadas durante el primer semestre de 2026, junto con los indicadores vinculados al acceso a los servicios públicos, la calidad de los materiales de las viviendas, las condiciones sanitarias internas, el hacinamiento y el régimen de tenencia de los inmuebles.

En conjunto, el estudio del INDEC expone las diferencias existentes entre los hogares urbanos en materia de infraestructura y condiciones habitacionales. El gas de red aparece como uno de los servicios con mayor déficit de cobertura, mientras que el agua corriente presenta el alcance más extendido entre las prestaciones analizadas.

El relevamiento, basado en 10,2 millones de hogares de 31 aglomerados urbanos, constituye una referencia estadística para observar las condiciones de vida de la población y las brechas que persisten en el acceso a servicios esenciales, la vivienda y la cobertura de salud.