Tirar jugo de limón y bicarbonato en las rejillas del baño: para qué sirve y cada cuánto hacerlo
Una combinación simple de ingredientes naturales permite mejorar la higiene de zonas clave del hogar y mantener los desagües en buen estado sin recurrir a productos químicos agresivos.

Las rejillas, ya sean de ventilación, de baño, de cocina o de desagüe, suelen ser zonas olvidadas en la limpieza diaria. Con el tiempo acumulan grasa, humedad, sarro y bacterias que pueden generar malos olores, obstrucciones y un ambiente menos saludable.

En este marco, especialistas en limpieza ecológica y microbiología doméstica señalaron un truco casero efectivo, económico y muy popular: tirar jugo de limón y bicarbonato de sodio en las rejillas del baño y la cocina para limpiarlas y eliminar olores.

Por qué el limón y el bicarbonato son el secreto para unas rejillas más limpias y sin olor

El jugo de limón contiene ácido cítrico, un compuesto natural con propiedades antibacterianas y desengrasantes, mientras que el bicarbonato de sodio actúa como un abrasivo suave y neutralizador de olores. Estudios publicados en Journal of Environmental Health y Food Control demostraron que la combinación de ácidos orgánicos con agentes alcalinos suaves puede reducir la carga bacteriana en superficies domésticas húmedas.

Además, al entrar en contacto, el limón y el bicarbonato generan una reacción efervescente que ayuda a desprender residuos orgánicos, grasa y sarro acumulados en las rejillas, responsables de los malos olores persistentes.

Desde el punto de vista práctico, expertos en limpieza natural señalan que esta mezcla:

  • Afloja suciedad adherida y restos de grasa.
  • Neutraliza olores sin químicos agresivos.
  • Reduce la presencia de bacterias y hongos en zonas húmedas.

Así, se convierte en una alternativa natural y accesible para una limpieza profunda tanto en el baño como en la cocina.

Los beneficios de tirar jugo de limón y bicarbonato en las rejillas

  • Elimina malos olores: neutraliza bacterias responsables del olor a humedad o desagüe.
  • Actúa como limpiador y desinfectante natural: ayuda a reducir microorganismos en zonas críticas.
  • Desprende grasa y sarro acumulado: ideal para rejillas de cocina y baño.
  • Previene la formación de moho: dificulta la proliferación de hongos.
  • Es económico y fácil de aplicar: solo se necesitan ingredientes comunes.

Paso a paso: cómo limpiar las rejillas con limón y bicarbonato

  1. Espolvoreá dos cucharadas de bicarbonato de sodio de forma directa sobre la rejilla.
  2. Verté lentamente el jugo de un limón exprimido para generar la reacción efervescente.
  3. Dejá actuar entre 15 y 20 minutos.
  4. Frotá con un cepillo o esponja para desprender la suciedad.
  5. Enjuagá con agua caliente para arrastrar los residuos.
  6. Repetí el proceso una vez por semana en zonas de uso frecuente o cada 15 días en áreas menos húmedas.

El limón y el bicarbonato en la limpieza del hogar: tres beneficios

  • Limpian y desinfectan sin dejar residuos tóxicos.
  • Neutralizan olores fuertes de manera natural.
  • Ayudan a mantener libres de sarro y grasa las superficies húmedas.

A través de estos beneficios, contribuyen a mantener el hogar más higiénico y a evitar la aparición de insectos atraídos por restos orgánicos y humedad acumulada.