Todo listo para la peregrinación "Tras las huellas del Beato Esquiú"
La caminata se realizará este domingo 3 de mayo en el marco del Año Jubilar Diocesano. Unirá La Bajada con el templo de San José de Piedra Blanca, evocando los trayectos pastorales del beato.

En el contexto de las celebraciones por el Bicentenario del natalicio del Beato Mamerto Esquiú, se llevará a cabo la quinta edición de la peregrinación denominada "Tras las huellas del Beato Mamerto Esquiú", una propuesta que convoca a fieles y devotos a recorrer un trayecto cargado de significado religioso e histórico.

La actividad está programada para el domingo 3 de mayo y forma parte del Año Jubilar Diocesano, una instancia que busca poner en valor la figura del beato y su legado espiritual. La iniciativa se consolida así como una expresión de fe que combina devoción, memoria y comunidad.

Punto de partida y recorrido previsto

La organización estableció que la concentración se realizará a las 7.00 en La Bajada, en el departamento Paclín. Desde allí, a las 8.00 comenzará la peregrinación, dando inicio a un recorrido de aproximadamente 15 kilómetros. El trayecto contempla el paso por lugares emblemáticos vinculados a la historia del beato:

  • Cuesta del Cura o de Los Curas
  • Sierras del Gracián
  • Destino final: templo de San José de Piedra Blanca, en el departamento Fray Mamerto Esquiú

Este itinerario no es casual, sino que reproduce uno de los caminos que el propio Beato Mamerto Esquiú transitó en reiteradas oportunidades durante sus viajes pastorales.

Un camino con profundo significado espiritual

La peregrinación no solo implica un desafío físico, sino que representa un recorrido simbólico por la vida y misión del beato. Según se destacó, este camino fue utilizado por Esquiú en sus desplazamientos hacia las provincias del norte y también en su ruta hacia Córdoba.

Durante esos trayectos, dejó una impronta que hoy es recuperada por los fieles a través de esta caminata. Su mensaje, centrado en valores como humildad, servicio y amor a Dios continúa siendo el eje que inspira esta manifestación de fe. La propuesta invita a los participantes a reencontrarse con ese legado en contacto con el entorno natural y en comunidad, siguiendo los mismos senderos que el beato recorrió en su misión pastoral.

Organización y participación comunitaria

La organización de la peregrinación está a cargo de devotos y comunidades parroquiales, en un trabajo conjunto que refleja el compromiso de distintos sectores de la Iglesia local. En particular, participan:

  • La parroquia de San José, del departamento Fray Mamerto Esquiú
  • La parroquia Nuestra Señora del Rosario, del departamento Paclín

Esta articulación entre comunidades refuerza el carácter colectivo del evento, que se ha sostenido a lo largo de sus ediciones como un espacio de encuentro entre fieles de distintos puntos.

Quinta edición de una tradición en crecimiento

La realización de esta peregrinación en su quinta edición evidencia la continuidad de una iniciativa que se ha consolidado con el paso del tiempo. En cada convocatoria, la caminata reúne a participantes que buscan revivir el espíritu de los viajes pastorales del beato y rendir homenaje a su figura.

En el marco del Bicentenario, la actividad adquiere un significado especial, al integrarse dentro de un calendario más amplio de celebraciones que ponen en el centro la vida y obra de Mamerto Esquiú.

La peregrinación "Tras las huellas del Beato Mamerto Esquiú" se presenta como una experiencia que combina distintos planos. Por un lado, la dimensión espiritual, vinculada a la devoción y al mensaje del beato. Por otro, el componente histórico, al recuperar los caminos que formaron parte de su vida pastoral.

A esto se suma el valor comunitario de una convocatoria que reúne a fieles en torno a una tradición compartida, en un recorrido que conecta territorios, parroquias y generaciones.

En este marco, el domingo 3 de mayo, los participantes volverán a transitar los senderos de la Cuesta del Cura y las Sierras del Gracián, en una caminata que, más allá de sus 15 kilómetros, propone un recorrido profundo por la fe y la memoria.