La última semana de agosto comienza con temperaturas en ascenso y tiempo estable en gran parte del país, pero la atención meteorológica se concentra en un clásico del calendario: la Tormenta de Santa Rosa, cuya llegada se espera alrededor del 30 de agosto.
Aunque se la suele considerar un mito popular, los registros históricos muestran que el fenómeno tiene sustento estadístico. Un análisis del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) revela que, entre 1906 y 2023, en el 57% de los años se registraron tormentas en torno a esa fecha, lo que le otorga una probabilidad significativa de cumplirse.
¿Qué dice el pronóstico para este año?
El meteorólogo Leonardo De Benedictis, en un informe para Meteored, explicó que los modelos de pronóstico a mediano plazo anticipan señales de inestabilidad para el 30 y 31 de agosto, principalmente en la zona central y el litoral del país.
Las condiciones de la semana acompañan este escenario: la humedad en aumento y la persistente circulación de viento norte ofrecen un marco favorable para el desarrollo de tormentas hacia el próximo fin de semana.
No obstante, los especialistas advierten que "aún es pronto para definir la magnitud" de los posibles eventos de lluvia y viento. Por lo pronto, se espera que los días previos transcurran con clima mayormente estable y temperaturas que superarán los valores habituales para esta época del año.
De confirmarse, la Tormenta de Santa Rosa volvería a reforzar su lugar como un hito de la cultura climática argentina, donde mito y ciencia se entrelazan cada fin de agosto.