Trabajadores catamarqueños denuncian que fueron abandonados en una finca de La Rioja tras promesas incumplidas
Un grupo de trabajadores golondrina, en su mayoría de Los Altos, quedó varado en La Rioja luego de ser convocado para la cosecha de aceitunas. Denuncian que la empresa Agropecuaria Anjulión incumplió las condiciones laborales y los dejó sin recursos para comer ni regresar a sus provincias.

Alrededor de 40 personas, entre mujeres, hombres y niños provenientes de Los Altos, Catamarca, denunciaron haber sido abandonadas en La Rioja tras ser convocadas para trabajar en la cosecha de aceitunas. Según relataron, fueron dejadas sin trabajo, sin dinero y sin posibilidades de regresar a sus hogares.

Los trabajadores indicaron que la empresa involucrada es Agropecuaria Anjulión, y denunciaron incumplimiento de promesas. 

En diálogo con La Unión Digital, uno de los trabajadores golondrina describió la crítica situación que atraviesan: "Estamos, tirados, nos corrieron del trabajo. No tenemos para comer, no tenemos para el boleto para poder viajar. Nos quieren sacar del alquiler, estamos tirados prácticamente".

Según precisó, la mayoría de los afectados son catamarqueños de Los Altos, aunque también hay trabajadores de otras provincias como Tucumán y Santiago del Estero.

De acuerdo al testimonio, las condiciones laborales ofrecidas antes del viaje no se respetaron una vez que llegaron a destino. Los trabajadores aseguraron que les prometieron un pago de $6.000 por cajón de aceitunas, pero al comenzar la actividad les informaron una reducción salarial: "Nos dijeron que nos iban a pagar seis mil pesos el cajón de aceitunas y ahora nos dicen que el cajón ahora nos van a pagar 3.500 ".

Además, denunciaron que las condiciones de trabajo no coincidían con lo prometido: "Me mandaron foto de que las plantas estaban re llenas de fruta y llegamos acá y son plantas grandes que no se saca ni dos cajones".

Ante el reclamo por el pago, relataron que la respuesta fue negativa. Según el relato, la empresa los trasladó nuevamente al lugar donde se alojaban, pero les advirtieron que debían abandonar el alquiler: "Nos pusieron el colectivo para que volvamos al alquiler y que después nos tenemos que ir. Nos desalojan. No tenemos para comer".

Los trabajadores señalaron que llegaron a La Rioja el 27 de enero y que desde entonces no obtuvieron respuestas. Indicaron además que el cuadrillero que los contrató se retiró del lugar:

También denunciaron que la empresa se había comprometido a cubrir los gastos de traslado, lo que finalmente no ocurrió: "No tenemos para comer, no tenemos para volver. Porque ellos nos habían prometido que el boleto que nosotros gastamos de allá para acá nos lo iban a cubrir, pero no. Se lavaron las manos. Nos dejaron tirados. Nuestras familias están preocupadas", sostuvieron en dialogo con La Unión. 

Además, denunciaron las precarias condiciones habitacionales en las que fueron alojados algunos de los trabajadores: "Les hicieron dormir en un alquiler que era para seis personas y ellos eran más de treinta con un baño. Durmiendo en el piso".

Finalmente, advirtieron que la situación se vuelve cada vez más crítica y reclamaron una respuesta urgente de las autoridades: "Ellos se fueron de ahí, se fueron a un alquiler aparte, pero ahora no pueden irse porque no tienen cómo pagar. Necesitamos una respuesta. De alguien, del gobernador de La Rioja, cualquier persona".

La denuncia se da en un contexto de profunda crisis económica y pobreza, donde el acceso a un trabajo digno resulta cada vez más difícil para muchas familias del interior de Catamarca y otras provincias.