Tres lluvias de meteoritos se vienen en julio y agosto: cuándo y cómo verlas
Las alfa capricórnidas, las delta acuáridas del sur y las perseidas protagonizarán un show celeste imperdible. Cuándo alcanzan su punto máximo, desde dónde observarlas y qué recomienda la NASA.

Durante las noches de julio y agosto, el cielo será escenario de un espectáculo astronómico único: tres lluvias de meteoritos —las alfa capricórnidas, las delta acuáridas del sur y las perseidas— coincidirán en actividad, brindando una oportunidad inigualable para quienes disfrutan de la observación celeste.

Estos fenómenos se originan cuando la Tierra atraviesa las nubes de escombros que dejan los cometas en su recorrido. Las partículas ingresan a la atmósfera y se queman, generando trazos luminosos conocidos como meteoros.

Calendario estelar: fechas y características

Alfa capricórnidas:
Estarán activas hasta el 15 de agosto, con su pico de actividad previsto entre la noche del 30 y la madrugada del 31 de julio. Aunque no presentan una gran cantidad de meteoros, se destacan por su brillo, visible incluso en zonas con algo de contaminación lumínica. Pueden observarse desde ambos hemisferios.

Delta acuáridas del sur:
También alcanzarán su punto máximo entre el 30 y 31 de julio y se mantendrán activas hasta el 23 de agosto. Son más visibles en el hemisferio sur y en regiones cercanas al ecuador. A diferencia de las alfa capricórnidas, su tasa de meteoros es mayor, pero sus trazos son más tenues, por lo que se recomienda observarlas en cielos oscuros.

Perseidas o "Lágrimas de San Lorenzo":
Una de las más famosas y esperadas lluvias del año, tendrá su mayor intensidad durante la noche del 12 al 13 de agosto. Activas hasta el 24 del mismo mes, podrán ofrecer hasta 100 meteoros por hora. Son más visibles desde el hemisferio norte y se caracterizan por su espectacular brillo y frecuencia.

Cómo observarlas

La NASA recomienda alejarse de las zonas urbanas y buscar espacios oscuros como campos abiertos, zonas rurales o costas. No se necesita equipamiento especial: lo ideal es observar a simple vista, recostado, permitiendo que los ojos se adapten a la oscuridad durante al menos 20 minutos.

Evitar el uso de celulares y otras fuentes de luz artificial ayuda a mejorar la experiencia. Para las delta acuáridas, se aconseja mirar unos 45 grados fuera del radiante ubicado en la constelación de Acuario.

La noche del 30 de julio será especialmente favorable: la Luna estará iluminada en apenas un 27%, lo que facilitará la visibilidad de las alfa capricórnidas y las delta acuáridas. En cambio, para las perseidas, la Luna alcanzará el 84% de iluminación, lo que podría interferir levemente, aunque su intensidad permitirá observar varios meteoros, sobre todo en las horas previas al amanecer.