No todas las manchas, restos de grasa o suciedad son imposibles de eliminar. En muchos casos, los trucos caseros —esas soluciones prácticas transmitidas de generación en generación— siguen siendo la mejor opción para limpiar, desinfectar y hasta reparar objetos del hogar.
Uno de los problemas más comunes en las cocinas de los hogares catamarqueños es el mal olor que proviene del desagüe. Ese olor a podrido tan característico suele aparecer cuando restos de comida, grasa y otras sustancias se acumulan dentro de la tubería, generando un ambiente ideal para el desarrollo de bacterias y microorganismos. Si no se limpia a tiempo, el desagüe puede obstruirse y atraer plagas, además de impregnar toda la cocina con un aroma desagradable.
Cómo eliminar el olor a podrido del desagüe de la cocina
Para combatir este problema, existe un truco casero muy efectivo que solo requiere vinagre blanco y bicarbonato de sodio. Es una alternativa natural y económica que ayuda a eliminar los residuos acumulados y neutralizar los malos olores.
Paso a paso:
Retirar la tapa del desagüe y lavarla con agua y detergente.
Colocar una cantidad generosa de bicarbonato de sodio dentro de la tubería.
Agregar vinagre blanco de limpieza o de vino blanco y dejar actuar unos 30 minutos.
Enjuagar con agua hirviendo para eliminar los restos de suciedad y desinfectar.
Este procedimiento puede realizarse una vez por semana o cada quince días para mantener las tuberías limpias y prevenir futuros olores.
Cómo evitar que el desagüe vuelva a oler mal
Más allá de este truco casero, la prevención es clave. Mantener una buena limpieza del desagüe y evitar arrojar restos de comida o aceite por la pileta ayuda a prolongar la vida útil de las cañerías.
Se recomienda retirar los residuos de los platos antes de lavarlos y usar un colador o recipiente de desechos orgánicos. De esta forma, se evita que los restos se acumulen en la tubería y generen malos olores o taponamientos