• Dólar
  • BNA $1425 ~ $1475
  • BLUE $1415 ~ $1435
  • TURISTA $1852.5 ~ $1852.5

29 C ° ST 29.3 °

Unión Radio 91.3 en vivo

¿Vestirse "como cebolla"? Cuál es la forma más inteligente para abrigarte

La técnica de vestirse con capas ayuda a mantener el calor corporal durante los días más fríos del invierno. Qué materiales usar, cómo combinarlos y por qué proteger las extremidades puede marcar la diferencia.

20 Junio de 2025 14.25

Con la llegada de una nueva ola de frío polar que afectará a gran parte del país, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advirtió un marcado descenso de las temperaturas. En provincias como Tucumán, se esperan mínimas de hasta 3 °C, con sensaciones térmicas incluso más bajas. En ese contexto, saber cómo abrigarse de manera eficiente se vuelve tan importante como buscar refugio en espacios calefaccionados.

Uno de los métodos más efectivos para enfrentar el invierno es el conocido sistema de vestimenta "en capas", también llamado "como cebolla". Pero lejos de sumar prendas al azar, la clave está en elegir bien los textiles y el orden en que se los coloca, para conservar el calor sin sobrecargar el cuerpo.

Abrigo en capas: qué ponerte y en qué orden

Vestirse con muchas capas no siempre es sinónimo de estar bien abrigado. La efectividad depende más de la calidad y el tipo de tela que del número de prendas. A continuación, una guía práctica:

Primera capa (base): debe ser ajustada al cuerpo y fabricada en microfibra o materiales térmicos, como una "segunda piel". Su función es mantener la temperatura corporal y absorber la humedad.

Segunda capa (intermedia): puede ser una prenda de lana o polar, que actúe como aislante térmico. Esta capa atrapa el calor generado por el cuerpo.

Tercera capa (externa): una campera cortaviento e impermeable, preferentemente con interior sintético, como forro polar. La capucha ayuda a conservar el calor en la cabeza, una zona clave en la pérdida térmica.

Extremidades protegidas: el secreto para no enfriarse

Las manos, pies, cuello y cabeza son puntos críticos por donde el cuerpo puede perder calor rápidamente. Para mantener una temperatura corporal estable, es esencial proteger estas zonas:

Guantes con dedos para mayor movilidad.

Polainas o medias largas que, si cubren las rodillas, brindan mayor abrigo.

Cuellos polares o bufandas para tapar la nuca, el pecho y la parte inferior del rostro.

Gorros o vinchas térmicas que cubran las orejas.

Calzado impermeable y medias de algodón o microfibra. Se recomienda cambiarlas una vez al día para evitar humedad, hongos y enfriamiento.

Con estas claves, vestirse para el frío no tiene por qué ser incómodo ni ineficiente. La clave está en aplicar un criterio inteligente, priorizando el aislamiento térmico, la comodidad y la protección de las zonas más vulnerables.