VIDEO. El gesto de un maestro rural conmovió al país y movilizó una cadena solidaria
La decisión de Celso Lamas de compartir desde su celular un partido de la Selección Argentina con siete estudiantes de una escuela rural sin electricidad se volvió viral y generó una campaña solidaria que ya permitió comprar un televisor y apunta a cubrir otras necesidades esenciales de los establecimientos donde enseña.

Lo que inicialmente parecía ser una tarde más de trabajo terminó convirtiéndose en una historia que despertó la solidaridad de personas de distintos lugares del país. Celso Lamas, profesor de Educación Artística, protagonizó un gesto que trascendió el ámbito escolar cuando decidió quedarse junto a sus alumnos para que ninguno de ellos se perdiera el último partido de la Selección Argentina.

El docente desarrolla su tarea en tres escuelas rurales ubicadas en distintos parajes del departamento Santa Victoria Oeste, en el extremo norte de la provincia de Salta, a unos 500 kilómetros de la capital provincial y a apenas 70 kilómetros de La Quiaca, en la frontera con Bolivia.

Ese día tenía previsto regresar a su casa para reunirse con amigos y seguir el encuentro deportivo, pero al observar la tristeza de los estudiantes comprendió que ellos no tendrían ninguna posibilidad de verlo.

"Los chicos me miraron con una carita triste porque no tenían cómo ver el partido. Entonces decidí quedarme y verlo con ellos desde mi celular", contó al recordar el momento que dio origen a una historia que luego recorrería el país.

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Escuelas atravesadas por múltiples carencias

En los establecimientos donde trabaja Celso Lamas asisten apenas siete alumnos, pertenecientes a comunidades rurales. Las condiciones en las que funciona la institución reflejan una realidad marcada por numerosas dificultades que condicionan las actividades cotidianas.

Una de las principales limitaciones es la falta de electricidad, situación que hace imposible acceder a una transmisión televisiva y obliga a buscar alternativas para compartir acontecimientos que para muchos forman parte de la vida diaria. Con los recursos disponibles, el profesor improvisó un pequeño espacio dentro del aula. Acomodó un colchón para que todos pudieran reunirse, descargó una aplicación para seguir el partido y utilizó la pantalla de su teléfono celular para que los chicos vivieran el encuentro.

Cada jugada fue compartida con entusiasmo, nervios y emoción.

"Disfrutamos el partido. También sufrimos porque íbamos perdiendo, pero después llegó una felicidad inmensa", recordó el docente sobre aquella experiencia.

Un video que despertó la solidaridad

Las imágenes de ese momento comenzaron a circular rápidamente en las redes sociales y en poco tiempo la historia alcanzó una enorme repercusión. Muchas personas decidieron colaborar económicamente para que la escuela pudiera contar con un televisor, permitiendo que los estudiantes tuvieran mejores condiciones para compartir futuras actividades.

Con el paso de las horas, la iniciativa dejó de estar enfocada únicamente en ese objetivo y comenzó a transformarse en una ayuda mucho más amplia para atender las necesidades que presentan los establecimientos donde enseña Celso Lamas.

El propio docente explicó que las donaciones permitirán avanzar en la compra de distintos elementos indispensables para mejorar el funcionamiento de las escuelas. Entre las principales necesidades mencionó:

  • Compra de termotanques.
  • Adquisición de estufas para las aulas.
  • Materiales para los alumnos.
  • Reemplazo de un freezer a gas que dejó de funcionar y era la única forma de conservar alimentos debido a la falta de electricidad.

"Ahora estamos pensando en comprar termotanques, estufas para las aulas y materiales para los chicos. También necesitamos reemplazar un freezer a gas que se rompió y era la única forma de conservar alimentos, porque no tenemos electricidad", señaló.

El desafío de llevar el televisor hasta la escuela

En las últimas horas, Celso confirmó que la primera meta de la campaña ya pudo concretarse gracias a la colaboración recibida. El docente informó que el televisor ya fue comprado, aunque ahora deberá enfrentar un nuevo desafío: hacerlo llegar hasta una zona donde casi no circulan vehículos.

Lejos de mostrarse preocupado por esa dificultad, respondió con humor al imaginar cómo resolver el traslado.

"Soy amante de las motos. Si hace falta, me ato el televisor en la espalda y me voy", expresó entre risas.

Una vocación ligada a sus raíces

Más allá del episodio que despertó la atención pública, Celso Lamas explicó que su decisión de trabajar en esas comunidades responde a un proyecto de vida que nació mucho tiempo atrás. Luego de completar sus estudios, eligió regresar al lugar donde creció porque siempre soñó con enseñar allí y acompañar a quienes forman parte de su comunidad.

El profesor aseguró que su vocación por el arte estuvo presente desde la infancia y que su mayor deseo era volver para aportar desde la educación.

"Desde chico amé el arte. Siempre quise volver a mi tierra para enseñar, vivir y ayudar de la forma que se pueda. Siento que es mi gente, mi cultura, y mientras tenga la posibilidad de dar una mano, voy a estar presente", expresó.