El exigente calendario competitivo vuelve a quedar en el centro de la escena y esta vez con consecuencias directas en el plantel. El ajustadísimo ritmo de competencia no dio tregua: el equipo de River acumula 7 partidos en 22 días, una carga que comienza a reflejarse en el físico de sus futbolistas.
En ese contexto, Aníbal Moreno llegaba al duelo con señales de desgaste. El mediocampista había terminado sobrecargado frente a San Lorenzo, aunque luego de una destacada actuación ante Gimnasia había llevado tranquilidad al afirmar públicamente que se encontraba en condiciones. Sin embargo, los hechos posteriores terminaron evidenciando que el estado físico del jugador distaba de ser óptimo.
El partido ante Rosario Central y la alarma en el Monumental
El escenario de la lesión fue el estadio Monumental, en el encuentro ante Rosario Central. Allí, el catamarqueño comenzó el segundo tiempo, pero apenas a los 11 minutos del complemento debió pedir el cambio por una fuerte molestia.
La situación generó preocupación inmediata no solo por la decisión de abandonar el campo, sino por las señales visibles de dolor. El mediocampista salió visiblemente afectado y fue reemplazado por el juvenil Lucas Silva, quien ingresó en su lugar para completar el partido.
El impacto emocional de la situación fue evidente: Aníbal Moreno abandonó el terreno de juego entre gestos de dolor y posteriormente se lo vio en el banco de suplentes con lágrimas, una imagen que encendió todas las alarmas en el cuerpo técnico y en el entorno del equipo.
Una lesión que preocupa: esguince en la rodilla izquierda
A la espera de la publicación del parte médico oficial, los primeros indicios son preocupantes. Todo apunta a que el mediocampista habría sufrido un esguince en la rodilla izquierda, lesión que se habría producido tras realizar un pase durante el segundo tiempo, momento en el cual sintió una fuerte molestia en la zona.
El cuadro clínico, de confirmarse, condiciona seriamente su disponibilidad inmediata. Considerando el tipo de lesión, el plazo estimado de recuperación en apenas una semana aparece como prácticamente utópico, según se desprende del contexto de la evolución esperada.
Un calendario de definiciones sin su presencia
La lesión no solo afecta el partido inmediato, sino que compromete toda la recta final de la temporada. De acuerdo con la situación actual, Aníbal Moreno ya está descartado para el duelo de este miércoles frente a Bragantino por la Copa Sudamericana.
A partir de allí, el cuerpo técnico evaluará su evolución con vistas a un posible regreso en el último compromiso del semestre antes del receso por el Mundial, cuando River enfrente a Blooming.
El panorama, sin embargo, no es alentador. Todo indica que el mediocampista también estaría en duda —y con serias chances de quedar fuera— de los encuentros más importantes del tramo final del calendario, incluyendo la definición del campeonato, donde River podría enfrentar a Argentinos o Belgrano.
Un golpe sensible para River en el tramo decisivo
La posible ausencia de Aníbal Moreno representa un impacto significativo para el equipo, que pierde a uno de sus futbolistas considerados clave en un momento determinante de la temporada. La combinación de exigencia física, seguidilla de partidos y desgaste acumulado terminó derivando en una situación que compromete tanto el cierre del Torneo Apertura como la continuidad en la fase de grupos de la Copa Sudamericana.
Mientras se aguarda el parte médico oficial, el escenario en River queda marcado por la incertidumbre. La evolución del esguince en la rodilla izquierda será determinante para saber si el mediocampista podrá volver a tener acción antes del cierre del semestre o si, finalmente, la exigencia del calendario habrá pasado una factura demasiado alta.