Argentina derrotó a Suiza en el alargue y jugará las semifinales del Mundial contra Inglaterra
La Albiceleste ganaba con un gol de Mac Allister, pero los europeos igualaron y el partido fue al alargue; una definición brillante de Julián Álvarez abrió el cerrojo y Lautaro remató el 3-1.

Argentina está en semifinales del Mundial 2026. En una noche para el infarto en Kansas en Kansas City, la Selección venció 3-1 a Suiza en el alargue y jugará la próxima instancia ante Inglaterra.

Cuando el panorama se tornaba oscuro y el desgaste físico pasaba factura, aparecieron los goleadores de elite: Julián Álvarez, con una obra de arte al ángulo, y Lautaro Martínez destrabaron un partido durísimo en el suplementario para firmar el triunfo definitivo que desató la locura argentina.

El partido comenzó a pedir de la Scaloneta. Apenas a los 9 minutos del primer tiempo, tras un córner preciso ejecutado por Lionel Messi desde la izquierda, Alexis Mac Allister anticipó a todos en el primer palo y la peinó con una sutileza bárbara, haciendo estéril la estirada de Gregor Kobel. Era el 1-0 y la tranquilidad de golpear primero.

En la segunda mitad, Argentina fue perdiendo el control de la pelota y se replegó peligrosamente. El Dibu avisó dos veces tapando pelotas calientes abajo, pero a los 21 minutos llegó el golpe: Ricardo Rodríguez metió una gran pelota profunda por la banda izquierda para Dan Ndoye, quien definió cruzado, de caño ante el arquero, para poner el 1-1.

El partido se picó y se llenó de dramatismo. A los 26 minutos se dio la gran polémica de la noche: el árbitro portugués João da Silva Pinheiro le mostró la amarilla a Leandro Paredes por una presunta falta, pero el VAR lo llamó por un error de identidad. Al revisar la pantalla, el juez constató que no había existido infracción y que todo era una burda simulación de Breel Embolo. Como el delantero suizo ya estaba amonestado, terminó viendo la tarjeta roja de manera insólita, dejando a su equipo con diez.

La paridad se rompió por puro talento a los 6 minutos del segundo tiempo suplementario. Messi remató, Kobel dio rebote y la jugada se ensució; el Flaco López la rescató y asistió a Julián Álvarez, quien no dudó y desenfundó un derechazo tremendo desde afuera del área que se clavó en el ángulo izquierdo. Un golazo descomunal para poner el 2-1.

Lejos de conformarse, Argentina olió sangre y fue por más ante una Suiza totalmente entregada. Apenas dos minutos más tarde, a los 15' del STS, Lautaro Martínez capturó un rebote en el área chica tras un disparo previo de Almada y la empujó a la red para estampar el 3-1 definitivo.

Suiza ya no tuvo respuestas y los minutos finales sirvieron para que el seleccionado nacional manejara los tiempos bajo el aliento ensordecedor del público en Kansas City. Argentina superó una durísima prueba de carácter, demostró que sabe sufrir y ya se encuentra entre los cuatro mejores del planeta, alimentando más que nunca la ilusión de defender la corona.