Austria comenzó su participación en el Mundial 2026 con una victoria que, aunque no estuvo acompañada por una actuación brillante, le permitió cumplir el objetivo principal: sumar de a tres y posicionarse en la cima del Grupo J junto a Argentina. El conjunto europeo derrotó 3-1 a Jordania en el estadio de la Bahía de San Francisco en un encuentro que presentó distintos momentos y que terminó resolviéndose a partir de la eficacia austríaca en los momentos decisivos.
El resultado dejó a los europeos compartiendo el liderazgo de la zona con el seleccionado dirigido por Lionel Scaloni, que en el primer partido del grupo había goleado 3-0 a Argelia. De esta manera, la primera jornada dejó a ambos equipos en la parte más alta de la clasificación y generó una expectativa especial de cara al próximo compromiso, cuando Austria y Argentina se enfrenten en un partido que aparece como el más atractivo del grupo.
Un primer tiempo favorable para Austria
Durante la etapa inicial, Austria logró inclinar el desarrollo a su favor gracias a una acción individual que terminó marcando diferencias en el marcador. Romano Schmid fue el encargado de abrir el camino para el conjunto europeo con un gran remate de media distancia que terminó convirtiéndose en el primer gol de la tarde.
Hasta ese momento, el equipo austríaco parecía encaminarse hacia una victoria relativamente cómoda. Jordania mostraba voluntad ofensiva y había conseguido construir varias situaciones de riesgo, pero encontraba dificultades para transformar esas aproximaciones en goles.
Mientras los asiáticos generaban oportunidades sin precisión en la definición, Austria aprovechaba mejor sus momentos favorables y conseguía administrar la ventaja obtenida gracias al acierto de Schmid.
La reacción jordana sorprendió a los europeos
El comienzo del segundo tiempo modificó por completo el panorama que se había observado durante gran parte del encuentro. Austria atravesó allí su momento más complicado y perdió la solidez que había exhibido durante varios pasajes de la primera mitad.
Jordania encontró la igualdad mediante una acción de contragolpe que tomó por sorpresa al conjunto europeo. Ali Olwan resolvió la jugada con sencillez y efectividad para establecer el 1-1 y devolverle la esperanza al seleccionado asiático.
El gol tuvo además un componente especial dentro del equipo jordano. El festejo quedó reservado para Yazan Al-Naimat, quien sufrió una lesión antes del inicio del torneo y quedó fuera de la lista definitiva para disputar la Copa del Mundo.
Pese a que Austria no se vio ampliamente superada en el juego, la igualdad evidenció un período de confusión que puso en duda el control que hasta entonces había ejercido sobre el encuentro.
El VAR intervino en un momento clave
Después del empate, Austria intentó recuperar rápidamente la ventaja y estuvo cerca de lograrlo tras una jugada nacida de un tiro libre. La acción se originó a partir de un error del arquero jordano Yazeed Abulaila, quien tuvo dificultades para controlar el balón.
Marko Arnautovic aprovechó la situación y parecía encaminado a marcar el segundo tanto austríaco. Sin embargo, la tecnología intervino para corregir la acción. El VAR detectó que Stefan Posch había acomodado involuntariamente la pelota con el brazo derecho antes de que se produjera la definición. Ante esta situación, llamó al árbitro Dahane Beida para revisar la jugada.
Tras observar las imágenes, el juez mauritano anuló correctamente la acción y mantuvo el empate parcial.
El gol en contra que cambió definitivamente la historia
La igualdad se mantuvo durante algunos minutos más, aunque el partido comenzó a inclinarse nuevamente hacia el lado austríaco. La situación decisiva llegó cuando el arquero Yazeed Abulaila volvió a mostrar dudas en un envío que llegó desde la derecha. La acción derivó en una jugada desafortunada para Jordania.
Yazan Alarab intentó despejar el balón, pero terminó enviándolo dentro de su propia portería. El gol en contra significó el 2-1 para Austria y modificó de manera determinante el desarrollo del encuentro.
A partir de ese momento, el conjunto europeo recuperó tranquilidad y Jordania perdió gran parte de la capacidad de reacción que había mostrado tras alcanzar el empate.
Arnautovic selló el triunfo
Uno de los protagonistas centrales de la recta final fue Marko Arnautovic. El experimentado delantero tuvo una participación directa en el segundo gol austríaco y terminó siendo decisivo para asegurar la victoria. Aunque inicialmente desperdició una oportunidad clara en un mano a mano que pudo haber definido el partido antes, tuvo una nueva ocasión en el tiempo adicionado.
Nuevamente el VAR tuvo protagonismo en la jugada. Tras una revisión, el árbitro Dahane Beida sancionó correctamente un penal para Austria.
Arnautovic, atacante de 37 años que milita en Estrella Roja de Serbia, se encargó de ejecutar la pena máxima y transformó la oportunidad en gol para establecer el definitivo 3-1.
Austria mira a Argentina y Jordania busca recuperarse
La victoria adquirió una relevancia adicional para Austria porque representó su primer triunfo en un partido mundialista desde 1990.
Además, el resultado le permitió compartir la cima del Grupo J junto a Argentina al término de la primera fecha. La próxima presentación del conjunto europeo será el lunes 22 a las 14 horas en Dallas, precisamente frente al equipo de Lionel Scaloni, en un encuentro que aparece como el más atractivo de la zona y que podría resultar determinante para el liderazgo del grupo.
Por el lado de Jordania, el partido también tuvo un significado especial por tratarse de su estreno absoluto en una Copa del Mundo. Pese a la derrota, el seleccionado asiático dejó algunos pasajes competitivos, aunque mostró limitaciones ofensivas que terminaron condicionando sus posibilidades.
Su próximo compromiso será el martes 23 desde las 0 horas, nuevamente en San Francisco, cuando enfrente a Argelia. Ambos equipos llegarán a ese encuentro con la necesidad de recuperarse después de haber comenzado el Mundial con una derrota en la primera fecha del Grupo J.