El ecosistema del fútbol argentino ha sido testigo de un movimiento inesperado que promete alterar el orden de las prioridades en el actual mercado de pases. Durante la jornada del viernes, Boca Juniors decidió romper el silencio y la parsimonia de las negociaciones estivales para avanzar con determinación por un nombre que conoce bien el suelo argentino: Adam Bareiro. El atacante paraguayo, con pasado reciente en Núñez, se ha convertido en el centro de una operación que destaca no solo por las cifras, sino por la complejidad contractual que involucra a tres instituciones y a los dos rivales más acérrimos del país.
Los detalles de la oferta xeneize
La dirigencia de la Ribera ha decidido no escatimar esfuerzos para reforzar su frente de ataque. La propuesta formal elevada al Fortaleza de Brasil asciende a los 3 millones de dólares. Este monto busca destrabar la salida del jugador de 29 años, quien actualmente se encuentra desempeñando su carrera en el elenco brasileño, el cual atraviesa una situación deportiva particular al disputar la segunda categoría del fútbol de aquel país.
A pesar de la distancia y el contexto competitivo, el interés del jugador parece estar alineado con las ambiciones de Boca. Según trascendió, Bareiro habría dado el visto bueno para sumarse a las filas del club, un paso fundamental para que la operación gane tracción en las próximas horas. No obstante, la ingeniería económica de su pase es el verdadero desafío que enfrenta el Consejo de Fútbol xeneize.
Una triangulación inédita con River Plate
La gran sorpresa que rodea estas negociaciones radica en la composición de los derechos económicos del futbolista. Para que Adam Bareiro pueda vestir la camiseta azul y oro, Boca no solo debe estrechar manos con el equipo brasileño, sino que está obligado a sentarse en la mesa de negociaciones con su rival de toda la vida: River Plate.
La situación patrimonial del delantero paraguayo se resume en los siguientes puntos técnicos:
Propiedad compartida: Actualmente, el 50% del pase pertenece al Fortaleza, mientras que el restante 50% permanece en poder del conjunto "Millonario".
Inversión inicial: Bareiro arribó a River a mediados de 2024 procedente de San Lorenzo, en una operación que alcanzó los 4.5 millones de dólares.
Rendimiento y salida: Debido a que su nivel no cumplió con las expectativas iniciales en Núñez, el jugador fue cedido a préstamo al Al-Rayyan de Qatar.
Venta parcial: Posteriormente, la mitad de su ficha fue transferida al Fortaleza por un total de 1.8 millones de dólares, manteniendo River la otra mitad bajo su control.
El factor River y las cláusulas pendientes
El éxito de esta operación depende exclusivamente de la buena predisposición de la Comisión Directiva de "La Banda". Al poseer la mitad de los derechos económicos, el club de Núñez tiene voz y voto en el destino del jugador. Bajo este panorama, la figura de Claudio Úbeda, quien estaría al frente de la dirección técnica para recibir al paraguayo, queda supeditada al entendimiento entre las dirigencias.
Existen, además, variables contractuales que añaden una capa de análisis a la gestión. Dentro del acuerdo original firmado entre River y Fortaleza, se estipularon dos cláusulas por objetivos que podrían haber alterado los porcentajes de propiedad, pero que a día de hoy siguen vigentes:
La disputa de 35 partidos oficiales.
La conversión de 20 goles.