La Confederación Sudamericana de Fútbol confirmó la implementación de una nueva regla que modificará la dinámica de los partidos en las principales competiciones del continente. A partir de la actual edición, tanto la Copa Libertadores 2026 como la Copa Sudamericana 2026 contarán con una pausa obligatoria de hidratación durante cada tiempo de juego.
La medida fue anunciada mientras todavía se terminan de definir los últimos clasificados a la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026, instancia que marca el comienzo formal de la etapa central del torneo. Con esta decisión, la organización introduce un cambio reglamentario que impactará en todas las fases de ambas competencias, desde los primeros partidos hasta las instancias finales.
La regulación establece que cada encuentro tendrá una interrupción de hasta 90 segundos por tiempo, lo que representa un nuevo momento estructural dentro del desarrollo del partido. Esta pausa deberá realizarse dentro del campo de juego y bajo condiciones específicas definidas por la propia confederación.
Cómo funcionará la nueva pausa de rehidratación
La nueva disposición fue incorporada en el artículo 5.1.9.2 del Manual de Clubes de la Copa Libertadores, documento que regula los aspectos organizativos y técnicos de la competencia.
Según lo estipulado, la pausa se desarrollará bajo las siguientes condiciones:
Duración máxima: hasta 90 segundos por cada tiempo de juego.
Ubicación de los jugadores: deberán situarse frente a los bancos de suplentes.
Restricción de movimiento: los futbolistas no podrán salir de los límites del campo durante la interrupción.
Cobertura audiovisual: cámaras y micrófonos autorizados por Conmebol podrán registrar imágenes y audios.
Interacción técnica: durante ese lapso los cuerpos técnicos podrán dar indicaciones a sus equipos.
Reanudación del juego: el árbitro será el encargado de señalar el reinicio una vez transcurridos los 90 segundos establecidos.
Este procedimiento se aplicará en todos los partidos y en todas las etapas del torneo, independientemente de la instancia o la sede del encuentro.
Una pausa que no depende del clima
Uno de los aspectos centrales de esta normativa es que la pausa de rehidratación será obligatoria sin importar las condiciones climáticas ni el lugar donde se dispute el partido.
Esto marca una diferencia con el protocolo anteriormente conocido como Pausa de Refresco, que se implementaba únicamente cuando determinadas condiciones de temperatura o humedad lo justificaban. En este caso, la pausa será un componente estructural permanente del partido, lo que implica una modificación en la planificación táctica y física de los equipos.
Además del objetivo de proteger la integridad física de los futbolistas, la Conmebol señaló que la iniciativa apunta también a generar nuevas formas de interacción entre el juego y la audiencia. Durante esos 90 segundos, las transmisiones podrán captar imágenes y audios de las indicaciones técnicas, lo que abrirá un espacio de acceso inédito a los momentos de comunicación interna entre entrenadores y jugadores.
Un cambio pensado para la experiencia del espectador
En su comunicado oficial, la Conmebol explicó que la medida busca "elevar la calidad del juego y transformar la forma de ver y vivir el fútbol".
Desde la perspectiva de la organización, la introducción de esta pausa tiene una doble función:
Beneficio fisiológico: permitir que los jugadores puedan rehidratarse durante el partido.
Experiencia para el público: ofrecer acceso directo a la dinámica estratégica de los equipos.
El organismo considera que esta combinación puede generar una experiencia más cercana y transparente para los aficionados, que podrán observar aspectos del juego que habitualmente quedan fuera de las transmisiones.
Con esta decisión, la confederación sudamericana también busca posicionarse como pionera en la incorporación de soluciones innovadoras dentro de las competiciones continentales.
El calendario de la Copa Libertadores 2026
La implementación de la pausa llega en un momento clave de la competencia. La Copa Libertadores 2026 comenzó oficialmente el 3 de febrero con la disputa de la fase previa.
En la actualidad, el torneo se encuentra en la etapa en la que se definen los últimos cuatro clasificados para la fase de grupos, una instancia que suele marcar el ingreso de los equipos a la competencia principal.
El calendario previsto establece los siguientes hitos:
Sorteo de la fase de grupos: jueves 19 de marzo, inmediatamente después del sorteo de la Copa Sudamericana.
Inicio de la fase de grupos: semana del 7 de abril.
Finalización de la fase de grupos: 28 de mayo.
Receso del torneo: pausa por la disputa del Mundial 2026.
Inicio de los octavos de final: 11 de agosto.
Este cronograma marcará el desarrollo del torneo durante gran parte del año, ahora con la nueva pausa de hidratación integrada en cada partido.
Una tendencia que también alcanza al Mundial 2026
La decisión de la Conmebol se inscribe además en un contexto más amplio dentro del fútbol internacional. En diciembre de 2025, la FIFA anunció una medida similar para el Mundial 2026.
En ese torneo, todos los encuentros tendrán una interrupción de tres minutos en cada mitad para permitir la rehidratación de los jugadores. La decisión responde a las previsiones de altas temperaturas durante la competencia que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México.
Un cambio ya vigente en el fútbol sudamericano
Con la nueva regulación ya en vigor, tanto la Copa Libertadores 2026 como la Copa Sudamericana 2026 se desarrollarán con una estructura de juego modificada por la pausa obligatoria de rehidratación.
El árbitro tendrá la responsabilidad de marcar el momento de reanudar el partido una vez cumplidos los 90 segundos establecidos para la interrupción.
De esta manera, la Conmebol incorpora un elemento que combina cuidado físico para los futbolistas y apertura estratégica para los espectadores, transformando un momento técnico del partido en una nueva ventana de observación para quienes siguen el fútbol sudamericano.