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Crisis diplomática en el fútbol

España responsabiliza a Argentina por la cancelación de la Finalissima

El organismo ibérico publicó un comunicado donde asegura haber agotado todas las instancias de diálogo y alternativas logísticas para sostener el partido, apuntando directamente a la falta de respuestas de AFA y CONMEBOL.

15 Marzo de 2026 23.20

La relación institucional entre la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) atraviesa un momento de marcada tensión tras la reciente cancelación de la Finalissima, el encuentro que debía enfrentar al campeón de la Copa América y al de la Eurocopa. El enfrentamiento, que tenía fecha programada para el 27 de marzo, finalmente no se llevará a cabo, y el organismo español ha decidido romper el silencio para exponer su postura oficial y deslindar responsabilidades sobre el fracaso de las negociaciones que debían concretar el duelo.

Un origen marcado por el conflicto bélico

El proyecto de la Finalissima nació con grandes expectativas durante una reunión celebrada el 16 de mayo de 2025 en Paraguay, donde participaron representantes de la CONMEBOL, la FIFA, la UEFA, la RFEF y la AFA. En aquel encuentro se iniciaron los trámites para establecer a Qatar como la sede oficial del partido. Sin embargo, el panorama cambió drásticamente el 28 de febrero, cuando se desató una situación bélica en la región que involucró a varios países, incluyendo a Qatar. Ante este escenario, todas las instituciones involucradas reconocieron la imposibilidad fáctica de llevar a cabo el evento en el lugar originalmente previsto. No obstante, el punto de quiebre surgió en las complejas negociaciones posteriores para intentar salvar el encuentro, proceso en el cual, según la versión de la RFEF, no hubo reciprocidad por parte de la AFA y la CONMEBOL para encontrar una salida alternativa.

La postura de la RFEF: voluntad sin condiciones

A través de un duro comunicado oficial, la Federación española fue categórica al afirmar que su voluntad de disputar el encuentro fue inquebrantable desde el primer minuto. Según explicaron, el partido no solo representaba una instancia deportiva de alto nivel, sino una oportunidad estratégica para sumar prestigio y reputación internacional en una ventana competitiva vital durante un año de Mundial. El organismo ibérico enfatizó que, en todo momento, su postura fue flexible y abierta al diálogo, trabajando en conjunto con la UEFA para explorar diversas alternativas que permitieran la viabilidad del choque.

La RFEF detalló que, con el objetivo de destrabar el conflicto, pusieron sobre la mesa todas las posibilidades técnicas posibles. Entre ellas, ofrecieron albergar el partido en suelo español, argumentando que contaban con la capacidad organizativa necesaria para asegurar el éxito del evento en un corto período de tiempo. Asimismo, propusieron la opción de trasladar el partido a una sede neutral, donde las condiciones de seguridad estuvieran garantizadas, o incluso celebrar el enfrentamiento bajo un formato distinto al original, siempre con la intención de no perder el evento. Pese a que España trabajó intensamente y ofreció estas variantes, la RFEF asegura que no obtuvieron las respuestas favorables que esperaban.

El desenlace y el futuro de la Selección española

A pesar de las gestiones constantes descritas por la RFEF y el esfuerzo de la UEFA por mantener el espectáculo, la falta de una respuesta positiva desde la AFA y la CONMEBOL llevó a la cancelación definitiva del encuentro. Este desenlace ha dejado a la selección española ante la necesidad de reconfigurar su agenda de manera urgente. En su comunicado, la Federación lamentó profundamente la cancelación y agradeció a la UEFA el esfuerzo realizado para intentar sostener el compromiso. En términos prácticos, el organismo ya ha confirmado que, con el fin de proteger los intereses deportivos de la Selección española, ha iniciado las gestiones necesarias para asegurar la disputa de encuentros amistosos contra otros rivales durante la próxima ventana FIFA, marcando así el cierre definitivo de este frustrado proyecto internacional.