Estudiantes de La Plata recibió una noticia importante en la previa del partido más trascendente de su calendario inmediato. El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) falló a favor del club argentino y habilitó a Marcos Rojo para disputar la semifinal de vuelta de la Copa Libertadores frente a Flamengo, prevista para este jueves desde las 21:30 en el estadio Maracaná de Río de Janeiro.
La resolución representa una alternativa relevante para el entrenador Alexander Medina, que podrá considerar al defensor para un encuentro en el que su equipo necesita sostener sus aspiraciones de alcanzar la definición del máximo torneo continental de clubes. Sin embargo, la habilitación no implica que Rojo tenga asegurada la titularidad: su presencia desde el comienzo o entre los suplentes es una de las decisiones que deberá resolver el cuerpo técnico.
El encuentro se disputará después del empate 0 a 0 registrado la semana pasada en La Plata. Ese resultado dejó la serie abierta y trasladó la definición a Brasil, donde Estudiantes intentará conseguir un triunfo que le permita regresar a una final de la Libertadores después de diecisiete años.
La transmisión del partido estará a cargo de Telefe, Fox Sports y Disney+, de acuerdo con la información difundida para esta semifinal.
Marcos Rojo, habilitado tras la intervención del TAS
La situación reglamentaria de Rojo había generado incertidumbre durante los días previos al encuentro. El defensor había recibido la habilitación de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) para participar en el torneo local, pero la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) le impedía jugar en la Copa Libertadores.
Ante ese escenario, Estudiantes decidió apelar ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo con la expectativa de obtener una resolución que le permitiera contar con el futbolista en el tramo decisivo del certamen. Finalmente, el fallo resultó favorable y el zaguero quedó a disposición de Medina para la visita al Maracaná.
La posibilidad de incorporar a un jugador con su recorrido futbolístico amplía las alternativas defensivas del equipo platense, aunque su inclusión dependerá de la evaluación del entrenador y de la configuración táctica que elija para enfrentar al conjunto brasileño.
La decisión llega, además, en un momento en el que Estudiantes recupera otras opciones para conformar la última línea. Leandro González Pirez y Tomás Palacios, ausentes en el encuentro de ida disputado en La Plata por acumulación de amonestaciones, están en condiciones de reaparecer.
Las dudas de Medina para armar la defensa
Una de las alternativas que analiza el cuerpo técnico es la posibilidad de disponer una línea de tres defensores centrales, con Santiago Núñez, Marcos Rojo y uno de los dos futbolistas que pueden regresar: Tomás Palacios o Leandro González Pirez.
La elección dependerá de cómo Medina busque organizar la estructura defensiva frente a Flamengo y de qué funciones quiera asignarles a los jugadores disponibles. La habilitación de Rojo suma una variante en una zona del campo en la que también se produjo el regreso de futbolistas que no pudieron participar de la primera semifinal.
La composición de la banda izquierda constituye otra de las incógnitas. Una posibilidad es que Joaquín Tobio Burgos ocupe ese sector y se encargue de recorrer toda la banda. La alternativa consiste en que Tomás Palacios vuelva al equipo en lugar de Gastón Benedetti y desempeñe esa función, con una posición más adelantada, similar a la que ocupó frente a Corinthians.
La decisión sobre el carrilero puede incidir también en la distribución de los futbolistas del mediocampo, ya que Medina debe definir cómo equilibrar las tareas defensivas y ofensivas en un partido en el que Estudiantes necesita un resultado que le permita avanzar.
La última duda mencionada se concentra en el frente de ataque. Joaquín Correa y Tiago Palacios aparecen como opciones para acompañar a Guido Carrillo, por lo que el entrenador todavía debe resolver quién ocupará ese lugar en la formación inicial.
El probable equipo de Estudiantes
Con las alternativas que maneja el cuerpo técnico, el probable equipo del Pincha presenta varias posiciones sujetas a definición. La habilitación de Rojo y la disponibilidad de González Pirez y Tomás Palacios mantienen abierta la disputa por los lugares en la defensa, mientras que la banda izquierda y el acompañante de Carrillo completan las principales incógnitas.
La formación tentativa de Estudiantes sería la siguiente:
Arquero: Muslera.
Defensores: Mancuso, Santiago Núñez, Marcos Rojo y Leandro González Pirez o Tomás Palacios.
Mediocampo: Baltasar Rodríguez, Ezequiel Piovi y Alexis Castro o Joaquín Tobio Burgos.
Ataque: Tiago Palacios o Joaquín Correa, junto con Guido Carrillo.
La disposición definitiva dependerá de las decisiones que adopte Medina antes del comienzo del encuentro. Entre las variantes se encuentra la posibilidad de utilizar tres centrales, con Rojo como una de las opciones, además de modificar la función del carrilero izquierdo según quién ocupe ese puesto.
El objetivo será encontrar una formación capaz de responder a las exigencias de una semifinal en condición de visitante, en la que el margen para cometer errores será reducido por la importancia del resultado.
Estudiantes necesita ganar para volver a una final
El empate sin goles de la ida obliga al conjunto platense a buscar una victoria en el Maracaná si pretende asegurarse la clasificación en el tiempo reglamentario. Estudiantes intentará repetir una actuación como la que protagonizó en los cuartos de final, cuando consiguió un triunfo por 1 a 0 frente a Corinthians en San Pablo.
Aquella victoria en Brasil representa un antecedente inmediato para el equipo argentino, que ahora deberá afrontar otro desafío fuera de casa frente a un rival de jerarquía continental.
La clasificación le permitiría a Estudiantes regresar a la final de la Copa Libertadores después de diecisiete años y aspirar a disputar la definición por sexta vez en su historia. La posibilidad de alcanzar esa instancia constituye el objetivo que guía la preparación para la revancha.
Si el encuentro termina nuevamente empatado, la serie se definirá mediante la ejecución de tiros desde el punto penal. Por lo tanto, el resultado de la ida dejó planteado un escenario en el que ninguno de los dos equipos cuenta con una ventaja en el marcador global.
La necesidad de ganar y la alternativa de los penales configuran las posibilidades para una noche decisiva, en la que el Pincha buscará imponer sus argumentos ante el público brasileño.
Flamengo llega como líder del Brasileirao
Del otro lado estará un Flamengo que llega con resultados favorables en el ámbito local y mantiene intactas sus aspiraciones de avanzar en la Copa Libertadores. El conjunto brasileño viene de derrotar el domingo por 3 a 0 a Bahía, en condición de visitante, y actualmente ocupa el primer puesto del Brasileirao con 67 puntos. Su ventaja es de una unidad sobre Palmeiras, que aparece inmediatamente detrás en la clasificación.
Pese a su desempeño en el campeonato nacional, Flamengo no descuida el objetivo continental. La posibilidad de disputar otra final de la Libertadores forma parte de una temporada en la que también busca sostener su posición de privilegio en el torneo brasileño.
Si consigue superar a Estudiantes, el equipo carioca jugará su segunda final consecutiva y la tercera en las últimas seis ediciones de la competencia. Además, alcanzaría la sexta final de su historia en el certamen, la misma cifra que persigue el conjunto argentino.
El escenario plantea así un enfrentamiento entre dos equipos que aspiran a llegar a la definición continental, aunque con realidades diferentes en la previa: Estudiantes necesita revertir la falta de goles de la ida con una victoria en Brasil, mientras que Flamengo intentará aprovechar su localía y su buen presente futbolístico.