Huracán se hizo fuerte como visitante y derrotó 2-0 a San Lorenzo por la cuarta jornada del Torneo Clausura de la Liga Profesional de Fútbol, en un clásico porteño que terminó con una victoria de enorme peso para el equipo dirigido por Diego Martínez.
El Globo consiguió imponerse en el Gasómetro con un doblete del ecuatoriano Jordy Caicedo, protagonista absoluto de una noche en la que Huracán supo aprovechar sus oportunidades y castigar a San Lorenzo en momentos determinantes del encuentro. La victoria tuvo además un significado especial por el tiempo transcurrido desde la última vez que Huracán había conseguido ganar como visitante ante el Ciclón. El triunfo le permitió al conjunto visitante volver a ganar en el Gasómetro después de 25 años, poniendo fin a una espera que se remontaba al 9 de diciembre de 2001.
San Lorenzo, por su parte, tuvo momentos favorables durante el partido, especialmente en la primera etapa, pero no consiguió traducir esas situaciones en goles. Después del segundo tanto de Huracán, el equipo local se quedó sin respuestas y, además, terminó jugando con un futbolista menos por la expulsión de su arquero, Orlando Gill.
San Lorenzo tuvo las mejores ocasiones, pero ...
Durante buena parte del primer tiempo, San Lorenzo fue el equipo que generó las ocasiones más peligrosas. El conjunto local consiguió encontrar espacios y tuvo posibilidades para abrir el marcador, pero se encontró con la respuesta de Hernán Galíndez.
El arquero de Huracán fue exigido y respondió cada vez que San Lorenzo logró ponerlo a prueba. Sus intervenciones fueron determinantes para sostener el empate durante buena parte de la etapa inicial y mantener al Globo con vida en un encuentro en el que el local había mostrado mejores momentos.
Huracán resistió ese tramo del partido y esperó su oportunidad. Esa posibilidad llegó antes del descanso, cuando una acción dentro del área terminó modificando el desarrollo del clásico.
Juan Bisanz cabeceó dentro del área y Orlando Gill alcanzó a rechazar la pelota. Sin embargo, el arquero de San Lorenzo no consiguió alejarla definitivamente y el balón quedó dentro del área chica.
Allí apareció Caicedo. El ecuatoriano aprovechó el rebote y empujó la pelota para establecer el 1-0. Huracán había recibido presión durante buena parte del primer tiempo, pero encontró la ventaja antes del descanso a partir de una segunda jugada.
Caicedo volvió a aparecer para liquidar el partido
San Lorenzo salió al segundo tiempo con la intención de reaccionar y buscar el empate. Sin embargo, Huracán encontró nuevamente una vía para lastimar a su rival, esta vez mediante una contra.
La jugada comenzó con una recuperación en mitad de cancha. Facundo Kalinger condujo la transición y asistió a Caicedo, que recibió con ventaja. El delantero ecuatoriano volvió a ser decisivo. Con espacio, cruzó su remate y marcó el 2-0, completando su doblete y colocando a Huracán en una situación inmejorable para controlar el tramo final del clásico.
El segundo golpe significó además un quiebre en el desarrollo del partido. San Lorenzo ya no consiguió responder de la misma manera y Huracán comenzó a administrar la ventaja.
El conjunto de Diego Martínez había sido efectivo cuando tuvo sus oportunidades y, con dos goles de Caicedo, pasó a dominar un partido que durante buena parte del primer tiempo había tenido al Ciclón como protagonista en materia de ocasiones.
La expulsión de Orlando Gill
La noche se volvió todavía más complicada para San Lorenzo después del segundo gol. Caicedo festejó frente a los hinchas locales y la celebración generó una reacción que derivó en empujones y discusiones entre los futbolistas. En medio del tumulto ocurrió una acción que terminó siendo determinante para el desenlace.
Orlando Gill le dio un cabezazo a Lucas Blondel, situación que fue revisada posteriormente por el árbitro Darío Herrera mediante el VAR. Herrera fue llamado para observar las imágenes de la jugada. Después de revisar la acción, tomó la decisión de expulsar al arquero de San Lorenzo.
La tarjeta roja dejó al Ciclón con un jugador menos en un momento en el que necesitaba descontar y buscar una reacción. Para ocupar el lugar de Gill ingresó José Devecchi, quien tuvo intervenciones que evitaron que Huracán ampliara todavía más la diferencia. El ingreso de Devecchi permitió que San Lorenzo pudiera sostenerse en los minutos finales y evitó que el resultado adquiriera una diferencia mayor.
Huracán controló y aseguró una victoria
Con un futbolista menos, San Lorenzo quedó condicionado para afrontar el tramo final del clásico. El equipo local ya había sufrido el impacto del segundo gol y, posteriormente, perdió a su arquero por expulsión.
Huracán aprovechó ese escenario para controlar los minutos finales y evitar que San Lorenzo pudiera encontrar el camino para descontar.
El Globo sostuvo el 2-0 y terminó llevándose una victoria que tuvo un valor especial no solo por tratarse de un clásico, sino también por el tiempo que había pasado desde su último triunfo como visitante ante el Ciclón. El registro se remontaba al 9 de diciembre de 2001, cuando Emanuel Villa había marcado el gol del triunfo.
Desde entonces, Huracán no había podido volver a ganar como visitante ante San Lorenzo. La espera terminó en la cuarta jornada del Torneo Clausura, con un doblete de Jordy Caicedo y una actuación que le permitió al conjunto de Diego Martínez quedarse con el clásico.