La Selección argentina enfrentará a Burkina Faso este sábado desde las 21 en el estadio Monumental, en un amistoso que quedó envuelto en incertidumbre por las dificultades que atravesó la delegación africana para llegar al país. Pese a la demora, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) confirmó la realización del encuentro a través de una publicación en sus redes sociales.
El plantel de Burkina Faso permaneció varado en Marruecos debido a problemas con los vuelos y tiene previsto arribar a la Argentina durante esta tarde, apenas unas horas antes del inicio del partido.
Además, el seleccionado africano llegará con un plantel reducido. Ante la negativa de algunos futbolistas a viajar, la delegación se completó con jugadores juveniles.
"Para esta confrontación, el entrenador nacional Amir Abdou tendrá que compilar sin varios de sus jugadores clave, ausentes en el viaje. Pero no hay duda de que se debe aceptar el desafío", señaló la Federación de Fútbol de Burkina Faso (FBF) en un comunicado.

La entidad también informó que recurrirá a "jóvenes jugadores" para afrontar el encuentro frente a la Albiceleste, con el objetivo de defender los colores de su país.
Antes de emprender el viaje hacia Buenos Aires, el plantel fue completado con futbolistas de la selección Sub-23, que tenían previsto disputar el lunes un amistoso ante Malí. Ese encuentro finalmente fue cancelado.
Las condiciones del viaje que generaron el conflicto
El origen de la situación estuvo relacionado con la modalidad utilizada para organizar los traslados de los seleccionados que participan de estos amistosos.
Según explicó Molina, la AFA contrató a la agencia Eurodata, perteneciente al agente oficial FIFA Jairo Pachón, bajo determinadas condiciones. La asociación argentina se hace cargo de los gastos de estadía y traslado, pero el viaje originalmente previsto se realiza mediante vuelos comerciales de bajo costo (low cost).
El esquema busca reducir los costos vinculados con la organización de los encuentros. En ese marco, selecciones como Mauritania, Benín y Burkina Faso aceptaron disputar los amistosos sin recibir un pago por su participación.
"No reciben dinero por participación, ni porcentajes de las entradas, ni derechos de televisión", explicó Molina.
Para esas federaciones, que atraviesan dificultades económicas y no lograron clasificarse a un Mundial, enfrentarse con la Argentina representa una oportunidad de relevancia tanto deportiva como institucional. Sin embargo, las condiciones establecidas para el traslado terminaron generando un conflicto dentro del seleccionado de Burkina Faso.
La protesta de los futbolistas
El plantel africano permanecía en Casablanca, luego de disputar un partido correspondiente a las Eliminatorias para la Copa de África.
Según relató Molina, durante la semana los futbolistas llegaron a preparar sus equipajes en dos oportunidades, pero finalmente se negaron a emprender el viaje y regresaron a sus habitaciones del hotel.
El principal cuestionamiento estuvo relacionado con el itinerario previsto, que contemplaba aproximadamente 25 horas de viaje en clase turista, con un trayecto desde Costa de Marfil hacia París, una escala de entre tres y cuatro horas y posteriormente otro vuelo comercial hacia la Argentina.
Los futbolistas consideraron que las condiciones del traslado eran excesivas y calificaron el viaje como una "locura" y una "estafa". A ese reclamo se sumó la discusión por los premios, ya que los jugadores cuestionaron tener que afrontar un traslado de esas características sin recibir una compensación económica.
La Federación de Burkina Faso había firmado el contrato tres semanas antes y, según la información difundida, conocía las condiciones desde hacía aproximadamente un mes. Sin embargo, varios de los futbolistas profesionales no habrían sido informados sobre esos términos.
Ante el conflicto, varios jugadores decidieron finalmente no formar parte de la convocatoria, lo que obligó al cuerpo técnico a recurrir a futbolistas de la Sub-23 para completar el plantel que viajará a Buenos Aires.