La victoria de Estudiantes de La Plata sobre Boca Juniors, disputada este miércoles por la noche en el estadio UNO Jorge Luis Hirschi, no solo dejó múltiples lecturas desde lo estrictamente futbolístico. También generó un fuerte impacto simbólico y emocional por la presencia de Santiago Ascacíbar, ex referente del "Pincha" y reciente refuerzo del conjunto "xeneize", cuya reacción ante el primer gol del encuentro se convirtió rápidamente en viral en redes sociales.
El mediocampista, conocido popularmente como "el Ruso", siguió el partido desde uno de los palcos del estadio platense, observando a su nuevo equipo enfrentarse, precisamente, al club que lo vio crecer, consolidarse y del cual fue capitán. Su salida de Estudiantes rumbo a Boca sacudió el mercado de pases en las últimas horas y generó un fuerte impacto entre los hinchas, que todavía asimilan su cambio de camiseta.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, Ascacíbar presenció el encuentro acompañado por Miguel Merentiel, en una imagen que llamó la atención desde la previa y que fue seguida de cerca por las cámaras de televisión. Sin embargo, fue un momento puntual del partido el que terminó capturando toda la atención.
Cuando el defensor central Núñez abrió el marcador para Estudiantes antes de la media hora de juego, tras una jugada de pelota parada, las cámaras de ESPN enfocaron el palco donde se encontraba Ascacíbar. En las imágenes se percibe un gesto instintivo, casi imposible de disimular: el mediocampista parece esbozar un grito de gol ante la conquista de su exequipo, para luego contenerse rápidamente.
El breve pero elocuente gesto fue suficiente para que el video comenzara a circular con fuerza en redes sociales, donde miles de usuarios interpretaron la escena como una muestra clara de que el sentido de pertenencia con Estudiantes sigue intacto, más allá de su reciente llegada a Boca. Comentarios como "el corazón tira", "eso no se finge" y "sigue siendo del Pincha" se multiplicaron en cuestión de minutos.
La situación reavivó el debate habitual que atraviesa al fútbol argentino: la tensión entre el profesionalismo del presente y el vínculo emocional con los clubes de origen. Ascacíbar no es un jugador más para Estudiantes. Surgido de las inferiores, fue una de las figuras del equipo campeón, emigró al fútbol europeo y regresó como referente, convirtiéndose en uno de los líderes del plantel antes de su transferencia al conjunto de la Ribera.
En ese contexto, su reacción fue leída por muchos como un reflejo espontáneo, difícil de controlar, especialmente en un escenario cargado de recuerdos, emociones y símbolos. El estadio UNO, el público, el gol y el momento se combinaron para exponer, en apenas unos segundos, el peso de su historia personal con la camiseta albirroja.
Desde el entorno de Boca, el episodio fue tomado con naturalidad, entendiendo que se trató de una reacción humana y no de una señal de falta de compromiso. En el fútbol profesional, los cambios de club son habituales, pero los lazos construidos a lo largo de los años no siempre se diluyen con la firma de un contrato.
Mientras tanto, en Estudiantes, la imagen fue recibida con una mezcla de nostalgia y orgullo. Para muchos hinchas, el gesto confirmó que Ascacíbar sigue identificado con el club, incluso cuando su presente deportivo lo encuentra defendiendo otros colores.
Así, un simple movimiento captado por una cámara terminó convirtiéndose en uno de los momentos más comentados de la noche, demostrando una vez más cómo el fútbol argentino trasciende lo deportivo y se alimenta de historias, emociones y símbolos que van mucho más allá del resultado final.