La victoria de la Selección argentina por 3-2 sobre Egipto, que le permitió avanzar a los cuartos de final del Mundial 2026, dejó una nueva marca para Lionel Messi. El capitán volvió a ser determinante en un partido de máxima exigencia y, con su conquista, alcanzó los ocho goles en el certamen, una cifra que lo coloca en el primer lugar de la carrera por la Bota de Oro.
El tanto convertido durante el encuentro disputado el martes no solo resultó fundamental para la remontada del equipo dirigido por Lionel Scaloni, sino que también fortaleció la candidatura del número diez como máximo goleador del campeonato.
La actuación de Messi volvió a reflejar su influencia en los momentos decisivos. Después de un desarrollo complejo para la Albiceleste, el capitán respondió con una asistencia, un gol y una participación determinante en la clasificación a la siguiente instancia del torneo.
De la frustración al protagonismo
El encuentro frente a Egipto estuvo marcado por distintos momentos para el capitán argentino. Durante la primera parte, Messi tuvo la posibilidad de igualar el marcador mediante un penal ejecutado a los 19 minutos, pero el arquero Mostafa Shobeir Oufa logró contener el remate.
Lejos de quedar condicionado por esa acción, el futbolista del Inter Miami elevó su rendimiento con el correr de los minutos y terminó siendo uno de los principales protagonistas de la remontada argentina.
Primero apareció para asistir a Cristian Romero, quien convirtió de cabeza el primer gol argentino a los 79 minutos, iniciando la reacción de la Albiceleste. Posteriormente, a los 83 minutos, Messi encontró su revancha personal al marcar el empate 2-2 con un potente remate tras recibir una asistencia de Gonzalo Montiel.
Ese gol resultó determinante para cambiar el desarrollo del partido y dejar a Argentina nuevamente en carrera antes del tanto definitivo que selló la clasificación.
El tanto que amplía una racha histórica
La conquista frente a Egipto no representó únicamente un nuevo gol en el Mundial. Con esa anotación, Messi alcanzó el noveno gol consecutivo que celebra en Copas del Mundo, una racha que se mantiene desde la campaña que culminó con la consagración de la Selección argentina hace cuatro años en Qatar.
Además, el capitán consiguió marcar en una cifra récord de nueve partidos consecutivos de la Copa del Mundo. Durante esa serie de encuentros, el delantero convirtió 13 goles, consolidando una secuencia anotadora que continúa ampliándose en el Mundial 2026.
Un nuevo récord en la historia de los Mundiales
El gol convertido frente a Egipto también permitió que Messi siguiera ampliando su propia marca histórica. La conquista significó el gol número 21 del capitán argentino en su trayectoria mundialista, un registro que incrementa el récord que ya le pertenece en la historia de la Selección argentina en la Copa del Mundo.
Además del valor estadístico, el tanto tuvo una importancia deportiva determinante, ya que permitió establecer el empate parcial 2-2 cuando el equipo necesitaba reaccionar para evitar la eliminación.
Minutos después, la remontada se completaría con el gol que aseguró el triunfo y el pasaje a los cuartos de final.
Liderazgo en la lucha por la Bota de Oro
Con ocho conquistas, Messi pasó a encabezar la clasificación de goleadores del Mundial 2026 y quedó como principal candidato a quedarse con la Bota de Oro. Antes del partido frente a Egipto, el capitán compartía el liderazgo con Kylian Mbappé y Erling Haaland, quienes acumulaban siete goles cada uno.
Hasta ese momento, el delantero francés ocupaba el primer lugar gracias a sus dos asistencias, criterio que lo favorecía en el desempate. En esa pelea también aparece el inglés Harry Kane, quien suma seis goles y continúa entre los principales aspirantes al reconocimiento individual.
La anotación frente al conjunto africano permitió que Messi tomara ventaja sobre todos ellos y quedara en solitario al frente de la clasificación.
Ventaja sobre Mbappé y una cuenta pendiente
El nuevo gol también tuvo impacto en otra estadística destacada. Con su conquista ante Egipto, Messi pasó a tener una ventaja de dos tantos sobre Kylian Mbappé en la tabla histórica de goleadores de la Copa del Mundo, ampliando la diferencia entre ambos registros.
Al mismo tiempo, el capitán argentino continúa persiguiendo un objetivo que en la edición anterior del torneo quedó muy cerca de alcanzar.
En 2022, Messi terminó segundo en la lucha por la Bota de Oro, luego de finalizar el campeonato con siete goles, por detrás de Mbappé.
Ahora, con ocho conquistas y la Selección todavía en competencia, el delantero argentino encabeza la clasificación y mantiene intactas sus posibilidades de quedarse por primera vez con esa distinción.