Por poco: Faustino Oro no pudo convertirse en el gran maestro más joven del ajedrez
El prodigio argentino de 12 años perdió la partida decisiva ante el ruso Aleksey Grebnev en la última ronda del Open Internacional Aeroflot. El resultado le impidió superar el récord mundial que ostenta Abhimanyu Mishra desde 2021.

El joven ajedrecista argentino Faustino Oro, de apenas 12 años, estuvo a un paso de escribir una página histórica en el ajedrez mundial. Sin embargo, la hazaña no pudo concretarse en la última ronda del Open Internacional Aeroflot de Moscú, donde cayó con piezas blancas frente al ruso Aleksey Grebnev, ubicado en el puesto 100 del ranking mundial.

La derrota impidió que el prodigio argentino, conocido como "el Messi del Ajedrez", se convirtiera en el gran maestro más joven de la historia. De haber triunfado en la ronda final, habría alcanzado el título a los 12 años, 4 meses y 19 días, superando por seis días el récord establecido en 2021 por el estadounidense Abhimanyu Mishra, quien lo logró a los 12 años, 4 meses y 25 días.

Pese a no concretar la marca histórica, la participación del argentino volvió a ratificar su enorme talento en un torneo de gran exigencia competitiva.

Una partida final marcada por la estrategia y el tiempo

El rival de Oro en la ronda decisiva fue el ruso Aleksey Grebnev, considerado una de las grandes promesas del ajedrez internacional. El jugador llega en el mejor momento de su carrera tras haber conseguido logros importantes en los últimos años:

Campeón mundial Sub 18 en 2023

Campeón juvenil asiático en 2024

Ganador del Open de Dubái en 2025

La partida comenzó con un hecho llamativo: Grebnev llegó diez minutos tarde al inicio del encuentro en uno de los salones del Hotel The Carlton de Moscú. Aun así, el ruso decidió jugar una línea secundaria, una elección estratégica que buscaba llevar el juego hacia un tipo de posición poco conocida por el joven argentino.

La decisión resultó determinante. Oro debió enfrentarse a una estructura de juego que no dominaba, lo que representó un logro táctico para el rival.

En los tramos finales de la partida, otro factor inclinó la balanza. Grebnev contaba con más de diez minutos adicionales en el reloj respecto del argentino, una ventaja de tiempo que finalmente logró capitalizar para imponerse en el tablero.

El resultado dejó a Oro sin la tercera norma necesaria para consagrarse como gran maestro en ese torneo.

Las exigencias para convertirse en gran maestro

Para alcanzar el título máximo del ajedrez internacional, la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) establece una serie de requisitos estrictos, especialmente para jugadores menores de 14 años. Entre ellos se destacan:

Conseguir tres normas de gran maestro en torneos internacionales.

Mantener una performance superior a 2.600 puntos de Elo.

Completar la última norma en un torneo abierto.

Antes de competir en Moscú, Oro ya había logrado dos de esas normas, obtenidas durante 2025 en torneos disputados en Madrid y Buenos Aires. El Open Internacional Aeroflot representaba su oportunidad definitiva para completar la tercera.

El camino de Oro en el Open Internacional Aeroflot

El torneo reunió a 169 jugadores de 16 naciones, entre ellos 49 grandes maestros y 8 grandes maestras femeninas, lo que lo convirtió en una competencia de altísimo nivel.

El recorrido del joven argentino incluyó partidas destacadas frente a rivales de diferentes categorías.

Ronda 1

Victoria ante el maestro FIDE ruso Artem Polkovnikyan, de 15 años.

Ronda 2

Sólida partida frente al maestro internacional ruso Erik Obgolts, de 25 años y 2351 puntos Elo.

Ronda 3

Enfrentamiento contra la gran maestra femenina rusa Ekaterina Goltseva (2364 Elo).

Tras el movimiento 37 del argentino, la ajedrecista detuvo el reloj y firmó la rendición, salvando el invicto de Oro en Moscú.

Rondas 4 y 5
En una jornada de doble sesión, el argentino consiguió dos empates de gran valor frente a grandes maestros:

Raunak Sadhwani, de 21 años, 6° preclasificado con 2638 Elo y 77° del mundo.

Aleksey Goganov, de 35 años y 2483 Elo.

Ronda 6

Primera derrota del torneo ante el gran maestro ruso Ivan Rozum (2444 Elo).

La partida se extendió durante 51 movimientos de una Defensa Caro Kann y más de tres horas de juego.

Rondas 7 y 8
El argentino reaccionó con dos victorias clave que lo dejaron a las puertas del récord histórico:

Triunfo ante el indio Mandar Lad (2334 Elo) tras 41 jugadas de un Gambito de Dama Rechazado. Su rival abandonó ante una posición desesperada que amenazaba mate en dos movimientos.

Victoria frente al azerbaiyano Shiroghlan Talibov, de 19 años y 2431 Elo, a quien obligó a cometer errores decisivos.

Estas victorias lo llevaron a disputar la novena ronda con posibilidades reales de lograr la marca histórica.

De la pandemia al escenario mundial

La historia de Faustino Oro también está marcada por un ascenso meteórico. Descubrió el ajedrez durante la pandemia, guiado por su padre Alejandro, y en menos de seis años pasó de aprender los rudimentos del juego a ubicarse entre los talentos juveniles más destacados del mundo.

Nacido en el barrio porteño de San Cristóbal, actualmente vive junto a sus padres Alejandro y Romina en Badalona, donde cursa primer año de secundaria en el sistema educativo español. Además, es simpatizante del Club Vélez Sarsfield.

A lo largo del torneo, el joven argentino dejó en claro su enfoque sobre el desafío histórico. "Conseguir el récord no es algo que me obsesiona; si viene, mejor, pero lo más importante es que siga mejorando mi ajedrez y así llegarán las cosas más fáciles", afirmó.

Un futuro que recién comienza

Aunque en Moscú no pudo concretar la hazaña que lo habría convertido en el gran maestro más joven de toda la historia del ajedrez, la actuación de Faustino Oro volvió a confirmar el impacto que genera su talento en la escena internacional.

Su nombre ya circula entre figuras y leyendas del ajedrez mundial, y su irrupción temprana ha sido acompañada por récords y actuaciones destacadas en torneos de alto nivel.

La derrota en la última ronda del Open Internacional Aeroflot cerró una oportunidad histórica. Pero también dejó en evidencia que el recorrido del joven prodigio argentino apenas comienza.