Thiago Tirante consiguió este sábado la victoria más resonante de su carrera al derrotar a Novak Djokovic por 2-6, 6-4 y 6-4 en la segunda ronda del Masters 1000 de Cincinnati. El argentino, de 25 años, se impuso ante el serbio después de 2 horas y 44 minutos de partido y protagonizó uno de los grandes golpes del torneo.
Djokovic, de 39 años, ex número uno del mundo y actualmente quinto en el ranking ATP, llegaba con una importante trayectoria en Cincinnati, donde había conquistado el título en tres oportunidades.
Tirante, oriundo de La Plata, atraviesa además el mejor momento de su carrera en cuanto a ranking. Ocupa el puesto 50 del mundo y, si bien todavía no disputó finales ni consiguió títulos en el circuito principal, cuenta con seis trofeos Challenger.
Su trayectoria también incluye un antecedente destacado en la categoría junior: a fines de 2019 alcanzó el número uno del mundo después de consagrarse campeón del tradicional Orange Bowl.
Djokovic tomó la iniciativa
El comienzo del partido mostró paridad, pero Djokovic rápidamente consiguió imponer su experiencia y eficacia. El serbio encontró respuestas con su devolución y aprovechó sus oportunidades para quebrar en el sexto juego.
Tirante tuvo dificultades para hacer daño con su servicio y su derecha, dos de sus principales armas. Djokovic logró neutralizarlas y sostuvo la ventaja para quedarse con el primer set por 6-2.
El inicio del segundo parcial mantuvo el dominio del serbio. Djokovic llegó a estar 15-40 abajo con su saque, pero consiguió resolver el juego. Tirante tuvo luego cuatro oportunidades de quiebre en el siguiente turno de servicio de su rival, aunque no pudo aprovechar ninguna.
La situación comenzó a cambiar cuando Djokovic mostró signos de malestar físico y falta de aire. Después de los puntos con su servicio, el serbio se colocaba en cuclillas y demoraba el juego, situación que motivó una advertencia del juez de silla.
El tercer game del segundo set se convirtió en el más extenso del encuentro: duró casi 18 minutos y tuvo 24 puntos. Posteriormente, durante el cambio de lado, Djokovic solicitó asistencia médica en una jornada en la que la temperatura alcanzó los 30 grados en Cincinnati.
Tirante reaccionó y llevó el partido al tercer set
El argentino comenzó a lastimar nuevamente con su saque, que según los registros oficiales volvió a alcanzar los 240 kilómetros por hora, y recuperó protagonismo con su derecha.
Aunque dispuso de otras dos oportunidades de quiebre en el quinto juego y no consiguió concretarlas, Tirante finalmente encontró el quiebre en el séptimo game, luego de una doble falta de Djokovic.
El dato reflejó la resistencia que había mostrado el serbio: había salvado las diez oportunidades de break anteriores que había enfrentado.
Con la primera ventaja a su favor, Tirante sostuvo con firmeza sus turnos de servicio y cerró el segundo set por 6-4 para igualar el partido.
Un tercer set para la historia
El tercer parcial estuvo marcado por la tensión y la paridad. Djokovic, pese a sus dificultades físicas, continuó dando batalla, mientras que Tirante logró mantener la intensidad y no cedió ante la presión de estar frente a una de las máximas figuras de la historia del tenis.
El argentino aprovechó su cuarta oportunidad de quiebre para ponerse 5-4 y quedó a un game de concretar la victoria más importante de su carrera.
Con su saque, Tirante no dejó margen para la reacción de Djokovic y cerró el encuentro con un contundente 40-0.
Así, el argentino consiguió el triunfo por 2-6, 6-4 y 6-4 y avanzó a la siguiente instancia del Masters 1000 de Cincinnati.
"Creo que hice un buen trabajo en la cancha. Fue muy especial. Fue mi primera vez enfrentando a Novak y en un torneo grande como este... Estoy muy feliz", expresó Tirante en la transmisión oficial después del partido.
El argentino también reconoció la dificultad de afrontar un encuentro de semejante magnitud: "Fue difícil manejar bien los nervios jugando en la cancha central ante una leyenda como Novak. Me ayudó mi equipo para seguir empujando en los momentos difíciles".
La victoria ante Djokovic representa, hasta el momento, el triunfo más importante de la carrera de Tirante y un resultado que marca un nuevo capítulo en su ascendente trayectoria.