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Tiene 13 años, mide 2,10 metros y ya deslumbró en el vóley internacional: "Fenómeno"

Con apenas 13 años, el jugador nacido en Sudán del Sur fue una de las grandes sorpresas del Campeonato Asiático Masculino de Vóley 2026. Ante Corea del Sur marcó 17 puntos y terminó como máximo anotador del partido.

Mubarak Musa Thiik Madut
Mubarak Musa Thiik Madut

11 Septiembre de 2026 08.25

Mubarak Musa Thiik Madut aparece en la cancha y la atención se concentra inmediatamente en su figura. Tiene 13 años, mide 2,10 metros y ya compite con la selección mayor de Qatar en un torneo internacional de máxima exigencia continental. Su presencia en el Campeonato Asiático Masculino de Vóley 2026 no pasó inadvertida, pero fueron sus números los que terminaron de convertirlo en una de las grandes revelaciones del certamen.

Ante Corea del Sur, Madut convirtió 17 puntos, producto de 15 ataques, un bloqueo y un saque directo. Con esa producción se convirtió en el máximo anotador del encuentro, incluso por encima de jugadores que cuentan con diez años más de experiencia competitiva.

Las imágenes de su actuación rápidamente comenzaron a circular y los medios especializados lo definieron con una frase que sintetizó el impacto de su aparición: "Nace un nuevo fenómeno".

Un adolescente que ya juega entre mayores

Mubarak Musa Thiik Madut nació el 24 de noviembre de 2012 en Luonyaker, al norte de Sudán del Sur. Tiene ciudadanía qatarí y sus datos figuran en los registros oficiales de la Federación Mundial de Voleibol (FIVB).

Al momento de su participación en el Campeonato Asiático todavía le faltaban casi tres meses para cumplir 14 años. Esa condición convierte su presencia en la selección mayor qatarí en uno de los aspectos más llamativos de una trayectoria que, además, se desarrolló a una velocidad extraordinaria.

Su incorporación al representativo de Qatar responde a un patrón conocido en el deporte de ese país: la integración de atletas de ascendencia africana es una práctica habitual desde hace años. Sin embargo, no se conocen los detalles del trayecto que llevó a Madut hasta Doha.

Su historia internacional, de hecho, comenzó apenas unos meses antes de enfrentarse con jugadores adultos de nivel continental.

De la arena al máximo nivel continental en apenas tres meses

En mayo de 2026, Madut todavía competía en vóley playa. Lo hacía junto a su compañero Musa Alkeer en el Campeonato Asiático Sub-18 disputado en Uzbekistán.

La dupla tuvo una actuación destacada y llegó invicta hasta las semifinales. Luego enfrentó a la pareja australiana integrada por Lincoln Mowen y Hudson Symes, a la que derrotó por 21-19 y 24-22. Ese resultado le permitió quedarse con la medalla de bronce y la clasificación al Mundial de la categoría.

En aquel momento, Madut tenía apenas 13 años y se enfrentaba a jugadores de hasta 17 o 18. La diferencia de edad no impidió que pudiera competir en ese nivel y su desempeño llamó la atención de la federación qatarí.

Poco más de un mes después llegó el salto más audaz de su corta carrera: su incorporación a la selección mayor de Qatar para la Copa AVC 2026.

El cambio fue significativo. De competir en una categoría juvenil y en vóley playa pasó a enfrentar a adultos en una competencia continental. Y sus estadísticas comenzaron a mostrar que su inclusión no era meramente testimonial.

Números que desafían su edad

Durante la Copa AVC 2026, Madut disputó tres partidos. Sus registros ofensivos fueron especialmente destacados. Ante Corea del Sur, acertó 11 de 16 ataques, mientras que frente a China Taipéi convirtió 13 de 32 remates.

Después de esa experiencia, fue convocado también para el Campeonato de Asia Occidental en julio, antes de quedar incluido en el plantel qatarí que disputó el Campeonato Asiático en Japón. Su evolución fue, por lo tanto, prácticamente inmediata: en pocos meses pasó de una competencia Sub-18 a formar parte de la estructura de la selección mayor.

40 puntos en tres partidos

En el Campeonato Asiático, Qatar no consiguió avanzar de ronda. El seleccionado perdió sus tres compromisos, frente a Tailandia, China Taipéi y Corea del Sur.

La eliminación del equipo, sin embargo, no impidió que Madut dejara una marca estadística importante. En sus tres presentaciones acumuló 40 puntos, con un promedio de 13,33 por partido. El desglose de su producción fue el siguiente:

  • 27 puntos ofensivos.
  • 7 bloqueos.
  • 6 saques directos.
  • 40 puntos totales en tres partidos.
  • 13,33 puntos de promedio por encuentro.

Esas cifras lo ubicaron entre los anotadores más consistentes del torneo, independientemente de la categoría.

La actuación que lo puso bajo los reflectores

Su presentación más impactante ocurrió el 8 de septiembre, cuando Qatar se enfrentó con Corea del Sur. El conjunto qatarí perdió por 3-0, con parciales de 20-25, 19-25 y 15-25, pero la derrota no impidió que Madut protagonizara una actuación individual sobresaliente.

El adolescente terminó con 17 puntos, producto de 15 conversiones de ataque, un bloqueo y un saque. Además, registró una efectividad ofensiva del 68,18%, al concretar 15 de sus 22 intentos. Ese porcentaje fue superior al conseguido por cualquier jugador surcoreano en el ataque.

La actuación llamó incluso la atención del diario deportivo francés L'Équipe, que destacó al jugador nacido en África y le dedicó una cobertura especial dentro de su análisis del torneo.

Una estatura extraordinaria y varias preguntas abiertas

Detrás de los números y de la llamativa estatura de Madut todavía existen numerosos interrogantes. No hay registros públicos sobre la altura de sus padres ni datos médicos disponibles que permitan explicar con precisión su desarrollo físico. La FIVB confirmó que tanto Madut como su compañero Musa Alkeer forman parte del programa de apoyo al desarrollo de la organización, lo que indica que el organismo sigue de cerca la evolución de ambos jugadores.

También existen referencias sobre los factores que pueden explicar su estatura. Según los datos mencionados, la genética explica alrededor del 80% de las diferencias de estatura entre individuos, de acuerdo con la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. En el caso de Madut, además, sus orígenes sursudaneses aparecen como un elemento a considerar. Las comunidades nilóticas de esa región son conocidas históricamente por su estatura.

También se ha mencionado la posibilidad de gigantismo, aunque la ausencia de datos clínicos públicos impide confirmar esa hipótesis.

Todavía puede crecer

Lo que sí aparece como concreto es que la historia física de Madut todavía no está necesariamente terminada.

A sus 13 años, el jugador aún se encuentra en una etapa de crecimiento. En los varones, las placas de crecimiento no se cierran hasta bien entrada la adolescencia, por lo que existe margen para que su estatura continúe modificándose.

Esa perspectiva agrega otro elemento a una historia que ya resulta excepcional por la combinación de edad, altura y rendimiento.

Con 2,10 metros y apenas 13 años, Madut ya pasó de disputar un Campeonato Asiático Sub-18 de vóley playa a integrar una selección mayor y enfrentarse con algunos de los mejores jugadores del continente. En el camino consiguió una medalla de bronce, clasificó a un Mundial de su categoría, fue convocado para distintas competencias internacionales y terminó el Campeonato Asiático con 40 puntos en tres partidos.

Su actuación frente a Corea del Sur, con 17 puntos y un 68,18% de efectividad ofensiva, terminó de instalar su nombre entre las revelaciones del torneo. Mientras todavía quedan preguntas abiertas sobre su desarrollo y su recorrido hasta Qatar, sus actuaciones ya aportaron un dato difícil de ignorar: el adolescente que llegó desde el vóley playa juvenil está compitiendo entre mayores y dejando números que exceden ampliamente las expectativas asociadas a su edad.