El mercado de criptomonedas abrió la última semana de febrero con un panorama negativo, con Bitcoin como protagonista de la tendencia a la baja. La principal criptomoneda retrocedió un 3%, consolidando un declive de aproximadamente 25% durante el último mes, en un contexto marcado por las tensiones comerciales y la política arancelaria de la administración de Donald Trump en Estados Unidos.
En las últimas 24 horas, Bitcoin llegó a caer hasta un 5%, pasando de US$67.688 a un mínimo de US$64.266. Posteriormente, logró recortar parcialmente la pérdida, situándose en US$66.297, lo que refleja la volatilidad persistente del mercado y la dificultad de recuperar los niveles previos a la caída.
El recorrido reciente de Bitcoin evidencia la magnitud de la corrección actual. La criptomoneda inició 2026 con un valor de US$88.000, escaló hasta US$96.900 el 14 de enero, y desde entonces mantiene un descenso sostenido. Comparando con su máximo histórico de US$126.000 alcanzado en octubre de 2025, Bitcoin registra una pérdida acumulada del 47%, un nivel que genera alarma entre inversores y analistas del sector.
Altcoins también sienten la presión: Ethereum, Solana y BNB en rojo
El declive no se limita a Bitcoin. Otras criptomonedas de relevancia muestran retrocesos significativos:
Ethereum (ETH): cae 3,2%, cotizándose en US$1.917,04.
Solana (SOL): lidera las caídas con un retroceso de 5,8%, alcanzando US$80,39.
BNB: desciende 2,6%, hasta US$607,84.
Ripple (XRP): baja 1,5%, situándose en US$1,40.
Dogecoin (DOGE): registra una disminución más moderada del 0,6%, con un precio de US$0,09686.
El patrón de pérdidas generalizado evidencia la influencia de factores macroeconómicos y regulatorios, que impactan de manera simultánea en diversas criptomonedas, acentuando la tendencia bajista del mercado.
Factores detrás del desplome: ventas masivas y tensiones arancelarias
El análisis del mercado indica que la actual caída está vinculada a dos factores centrales:
Ventas de grandes tenedores de Bitcoin: Los "whales", o inversores con grandes cantidades de la criptomoneda, han incrementado sus ventas, presionando a la baja los precios.
Disputas arancelarias en Estados Unidos: La tensión en torno a los aranceles impuestos por Donald Trump genera incertidumbre en los mercados financieros.
Recientemente, la Corte Suprema de Estados Unidos anuló un programa arancelario impulsado por la administración Trump. Frente a esto, el expresidente anunció la implementación de un nuevo arancel global del 10% sobre las importaciones durante 150 días, con la posibilidad de subir la tasa hasta 15%, el máximo permitido bajo el estatuto correspondiente. Este contexto legal y político ha contribuido a una mayor volatilidad y desconfianza entre los inversores en criptomonedas.
Perspectivas y contexto del mercado
El mercado cripto enfrenta un escenario complejo. La combinación de declives abruptos, intervenciones regulatorias y movimientos estratégicos de grandes inversores genera un entorno en el que la recuperación inmediata de Bitcoin y altcoins resulta incierta.
El desplome de Bitcoin desde sus máximos históricos y las caídas paralelas en Ethereum, Solana, BNB, Ripple y Dogecoin reflejan un ajuste significativo, que podría redefinir estrategias de inversión y afectar la liquidez en los próximos meses.
En suma, la última semana de febrero evidencia cómo factores internos del mercado y decisiones políticas en Estados Unidos se intersectan, impactando con fuerza en el valor de las criptomonedas y recordando la alta volatilidad inherente del sector. La atención de los analistas se centra ahora en la evolución de las medidas arancelarias de Trump y en las decisiones de los grandes tenedores de Bitcoin, que podrían definir la próxima fase del mercado.