El dólar oficial registró su segunda mayor suba semanal de 2026, tanto en el segmento mayorista como en el minorista, consolidando un patrón alcista que no se veía hasta ahora en el año. Esta semana marca, además, la primera vez que la cotización encadena tres incrementos semanales consecutivos, un dato que refleja la dinámica cambiaria reciente y la sensibilidad del mercado ante la gestión del Banco Central (BCRA).
En el mercado mayorista, el tipo de cambio avanzó $3,5 hasta los $1.440, lo que representa un aumento de $35 (+2,3%) respecto del viernes pasado. Este crecimiento es el segundo más elevado desde la implementación del nuevo esquema de bandas ajustadas por inflación, solo superado por la semana del 20 al 24 de abril, cuando se registró un aumento más pronunciado. A pesar de estas subas, la cotización se encuentra alejada del techo del esquema de bandas cambiarias, que actualmente es de $1.768,68, ofreciendo un margen significativo antes de alcanzar la restricción superior del sistema.
Por su parte, en el segmento minorista, el dólar cerró a $1.462,88, según el promedio publicado por el BCRA. En el Banco Nación, el billete se vendió a $1.460, lo que implica un incremento del 0,3% respecto del cierre del jueves y un aumento semanal de $30 (+2,1%). Estos movimientos reflejan la sincronización entre los mercados mayorista y minorista, en un contexto de alta atención sobre la política cambiaria oficial.
Contexto de la suba: BCRA y estacionalidad
La suba del dólar se produce en un escenario particular, marcado por la estrategia del Banco Central, que ha decidido prolongar la compra de reservas aprovechando la estacionalidad favorable. Esta política de acumulación de divisas, en paralelo con la reciente consecución de la meta acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI), genera condiciones que explican en parte el comportamiento del tipo de cambio oficial.
Este contexto permite al BCRA intervenir en el mercado sin presionar las bandas cambiarias, lo que se traduce en incrementos controlados y sostenidos, a diferencia de episodios de volatilidad abrupta. La política oficial se combina con la demanda estacional del sector productivo y la dinámica de importaciones y exportaciones, reforzando la estabilidad relativa del tipo de cambio en comparación con los extremos de la banda.
Dólares financieros y paralelo
En el ámbito de los dólares financieros, los incrementos fueron más moderados. El Contado con Liquidación (CCL) alcanzó los $1.515,88, mientras que el MEP trepó a $1.459,83. La brecha entre el CCL y el tipo de cambio mayorista se ubicó en 3,80%, lo que evidencia un mercado financiero con cierta contención y alejamiento de los niveles críticos de presión sobre la divisa oficial.
En contraste, el dólar blue se mantuvo estable en $1.435, reflejando un mercado paralelo con mínima volatilidad frente a los movimientos de la semana. La estabilidad del blue indica que, a pesar del incremento del oficial y los financieros, no se registraron presiones significativas sobre el tipo de cambio no regulado.
Perspectivas y balance semanal
La semana del 29 de mayo al 5 de junio consolidó un patrón alcista en el dólar oficial, con aumentos tanto en el mayorista como en el minorista, respaldados por la estrategia de acumulación de reservas del BCRA y la reciente meta cumplida con el FMI.
Datos clave de la semana:
- Mayorista: $1.440 (+$35, +2,3%)
- Minorista: $1.462,88 (+$30, +2,1%)
- CCL: $1.515,88
- MEP: $1.459,83
- Blue: $1.435
- Techo de la banda oficial: $1.768,68
En síntesis, el mercado cambiario oficial muestra incrementos sostenidos, pero controlados, con las bandas ajustadas por inflación funcionando como un ancla que previene movimientos extremos. La combinación de estrategia de compras de reservas, cumplimiento de metas internacionales y estacionalidad favorable ha configurado un escenario que permite la suba sin comprometer la estabilidad del sistema cambiario.