Cada vez más monotributistas y menos crecimiento del empleo en blanco: el dato que preocupa
En los últimos 15 años, el empleo asalariado privado registrado prácticamente no avanzó: en junio de 2026 había 10.153 trabajadores menos que a comienzos de 2012. En el mismo período, los monotributistas crecieron cerca de un 70% y ya superan los 2,2 millones.

El mercado laboral argentino atravesó una profunda transformación durante los últimos 15 años, según surge de los últimos datos oficiales difundidos. El principal contraste aparece al observar la evolución de las distintas modalidades de trabajo registradas.

Mientras el empleo asalariado privado formal permanece prácticamente estancado desde 2012, otras categorías laborales tuvieron movimientos mucho más significativos. Entre ellas sobresale el monotributo, cuya cantidad de trabajadores aumentó cerca de un 70% durante el período analizado.

La comparación permite observar dos trayectorias diferentes. Por un lado, el universo de trabajadores asalariados registrados del sector privado prácticamente no modificó su tamaño en casi una década y media. Por otro, la cantidad de monotributistas tuvo un crecimiento sostenido hasta superar los 2,2 millones de personas.

Los números muestran así una modificación importante en la composición del mercado laboral, con una participación cada vez mayor de trabajadores registrados bajo modalidades diferentes al empleo asalariado privado.

El empleo privado formal en el mismo nivel

A comienzos de 2012, había 6.105.953 trabajadores asalariados registrados en el sector privado. Catorce años después, en junio de 2026, la cifra alcanzaba los 6.095.800.

La diferencia entre ambos registros es de 10.153 puestos menos. El dato adquiere relevancia al considerar el período transcurrido entre ambas mediciones. A pesar de los diferentes ciclos económicos atravesados durante casi una década y media, el empleo privado formal terminó ubicado prácticamente en el mismo nivel que tenía en 2012.

En términos de evolución, la cifra refleja un escenario de estancamiento del empleo asalariado privado registrado. No se trata solamente de una comparación entre dos momentos puntuales, sino de la permanencia de un volumen de trabajadores que, después de 15 años, muestra una variación mínima.

El fuerte crecimiento de los monotributistas

El comportamiento es muy diferente cuando se analiza la evolución del monotributo. Los denominados monotributistas "puros" pasaron de 1.314.711 en enero de 2012 a 2.206.800 en junio de 2026. La diferencia alcanza a 892.089 personas más.

En términos porcentuales, el crecimiento fue cercano al 70%, una expansión considerablemente superior a la registrada por el empleo asalariado privado formal durante el mismo período. La cantidad de monotributistas, además, ya supera los 2,2 millones de personas, consolidándose como uno de los cambios más notorios dentro de la estructura laboral observada.

Dentro de este universo conviven distintas situaciones laborales. Se encuentran allí trabajadores independientes, profesionales y pequeños emprendedores, entre otras personas que desarrollan sus actividades bajo este régimen.

Los números permiten establecer el contraste:

  • Enero de 2012: 1.314.711 monotributistas "puros".
  • Junio de 2026: 2.206.800.
  • Aumento: 892.089 personas.
  • Crecimiento: cercano al 70%.
  • Nivel actual: más de 2,2 millones de personas.

El empleo público también aumentó

La transformación del mercado laboral no se limitó a la relación entre empleo privado y monotributo. Durante el mismo período también se produjo un crecimiento importante del empleo público.

La cantidad de trabajadores estatales pasó de aproximadamente 2,5 millones a 3,3 millones, lo que representa un incremento del 33%. De esta manera, mientras el empleo asalariado privado registrado prácticamente permaneció sin cambios entre 2012 y 2026, el sector público incorporó una cantidad considerablemente mayor de trabajadores en términos relativos.

La evolución muestra otra de las modificaciones registradas en la estructura laboral durante el período. El empleo estatal aumentó un 33%, en contraste con el estancamiento observado en los trabajadores asalariados registrados del sector privado.

Trabajo en casas particulares y trabajadores autónomos

Otros dos grupos incluidos en la comparación también presentaron movimientos, aunque de diferente magnitud y dirección.

El trabajo registrado en casas particulares aumentó un 15% durante el período y llegó a aproximadamente 443.000 personas. Este crecimiento fue menor al registrado entre los monotributistas y también inferior al aumento del empleo público, pero se ubicó por encima de la evolución prácticamente nula del empleo asalariado privado registrado.

En sentido contrario, la cantidad de trabajadores autónomos experimentó una caída de alrededor del 5%, hasta quedar en aproximadamente 388.000 personas.

Así, dentro de las categorías analizadas se observan comportamientos diferentes: mientras algunas crecieron, otras disminuyeron y el principal núcleo del empleo privado asalariado formal prácticamente permaneció estancado.