La mitad de los trabajadores formales cobra menos de $1,385 millones y pierde poder adquisitivo
Los datos del SIPA muestran que los salarios reales de los empleados registrados del sector privado acumularon una caída del 2,8% en el último año. La mitad percibió en junio menos de $1.385.000 de bolsillo, por debajo del valor de la canasta básica familiar.

Los salarios reales de los trabajadores registrados del sector privado continúan sin recuperar el terreno perdido frente a la inflación. De acuerdo con los últimos datos oficiales, los ingresos acumularon una caída del 2,8% en términos reales durante los últimos 12 meses, pese a la desaceleración de los precios.

La información surge del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y fue difundida por la Secretaría de Trabajo. El organismo señaló que la remuneración promedio de los asalariados formales privados se mantuvo estable en términos reales durante junio.

La comparación también muestra un retroceso del 4,2% respecto del máximo alcanzado desde el inicio de la gestión de Javier Milei, en febrero de 2025. Frente a noviembre de 2023, último mes del gobierno del Frente de Todos, la variación es negativa en 0,8%.

Además, los datos provisorios correspondientes a julio marcaron una nueva caída mensual del 1,1%.

La evolución de los salarios según cada actividad

La pérdida de poder adquisitivo no fue igual para todos los sectores de la economía.

Según el informe de la Secretaría de Trabajo, las mayores caídas acumuladas se registraron en Transporte, almacenamiento y comunicaciones (-4,3%), Comercio (-3%) y Salud (-2,7%).

En el otro extremo, algunas actividades mostraron mejoras reales durante el período analizado. Se destacaron Hotelería y restaurantes (+11,8%), Servicios comunitarios, sociales y personales (+7,6%) y Servicios empresariales e inmobiliarios (+6,9%).

La industria, por su parte, mantuvo estable su poder adquisitivo. Sin embargo, el sector tuvo una fuerte reducción en la cantidad de trabajadores: desde fines de 2023 perdió alrededor de 88.500 puestos.

Industria y comercio se encuentran entre las actividades que concentran mayor cantidad de empleos privados, por lo que su evolución tiene un impacto significativo sobre el mercado laboral en general.

La mitad de los trabajadores no alcanza a cubrir la canasta básica

Uno de los datos que genera mayor preocupación surge al analizar la distribución de los ingresos. Según el SIPA, la mitad de los asalariados registrados del sector privado percibió en junio menos de $1.668.430 brutos.

A partir de ese valor, el investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma, Luis Campos, estimó que el 50% de los trabajadores tuvo un salario de bolsillo inferior a $1.385.000.

El monto queda por debajo de la Canasta Básica Total (CBT) utilizada para establecer la línea de pobreza. En junio, esa canasta alcanzó los $1.531.473 para una familia integrada por dos adultos y dos niños en edad escolar primaria. En agosto, según los datos mencionados en el informe, ya había superado los $1.600.000.

De esta manera, una parte significativa de los trabajadores formales privados percibe ingresos que no alcanzan para cubrir el costo de referencia utilizado para determinar la pobreza.

Las paritarias, en el centro de la discusión

Desde la Secretaría de Trabajo señalaron que en los últimos meses los salarios establecidos mediante negociaciones colectivas evolucionaron por encima de los salarios efectivamente declarados en el sistema de seguridad social.

"En los últimos meses, la dinámica de los salarios determinados en la negociación colectiva es superior a la de los salarios efectivos declarados en el sistema de seguridad social", explicaron desde el organismo.

Para el economista de la consultora Equilibra, Gonzalo Carrera, una recuperación sostenida de los ingresos también dependerá de una mejora de la productividad en los sectores no primarios, que concentran alrededor del 93% del empleo privado formal.

En tanto, la consultora C-P sostuvo en un informe reciente que, a diferencia de otros períodos, la desaceleración de la inflación no está generando una recuperación generalizada de los salarios reales.

Según su análisis, la utilización de sumas fijas en los acuerdos paritarios genera recuperaciones puntuales y diferentes entre las distintas actividades, dependiendo de la situación de cada sector.

La entidad consideró que una desinflación más profunda y sumas fijas de mayor magnitud incorporadas a los salarios básicos podrían permitir una recuperación más sostenida del poder adquisitivo.

Además, desde C-P señalaron que la política salarial continúa siendo un componente relevante de la estrategia antiinflacionaria del Gobierno y que los límites establecidos en las paritarias se fueron adaptando al contexto de precios, pero sin generar aumentos porcentuales significativamente superiores a la inflación.

El resultado es un escenario de alta disparidad entre sectores, con recuperaciones puntuales en algunas actividades y pérdida de poder adquisitivo en otras, mientras una parte importante de los trabajadores formales continúa percibiendo ingresos por debajo del costo de la canasta básica familiar.

 

 

Este contenido fue elaborado con la asistencia de inteligencia artificial en su redacción y edición.