La escalada del conflicto en Medio Oriente comenzó a tener repercusiones en los mercados internacionales y el Gobierno argentino analiza sus posibles efectos sobre la economía local. Si bien existe preocupación por el impacto que puede generar en los precios internos, también se observa una oportunidad en el aumento de los valores del petróleo y de los productos agropecuarios.
Con el barril de crudo por encima de los 100 dólares y la soja en máximos de los últimos 28 meses, las proyecciones oficiales indican que Argentina podría sumar hasta 8000 millones de dólares adicionales por exportaciones si se mantienen los precios actuales.
El agro continúa siendo la principal fuente de divisas del país. Argentina es el mayor exportador mundial de aceite y harina de soja y, en medio de la escalada del conflicto en Irán, la oleaginosa superó los 450 dólares por tonelada en el mercado internacional, un valor que no se registraba desde noviembre de 2023.
Solo por efecto del aumento de precios, la cosecha local de soja podría revalorizarse en alrededor de 2000 millones de dólares, siempre que el valor se mantenga en torno a los 450 dólares por tonelada en el mercado de Chicago.
En enero, las estimaciones proyectaban una producción de 47 millones de toneladas para la campaña que finaliza en abril, con un precio promedio de 416 dólares por tonelada, lo que representaba unos 19.541 millones de dólares. Con los nuevos valores y una producción estimada en 48 millones de toneladas, el ingreso total podría alcanzar los 21.600 millones de dólares.
El aporte del sector energético
En paralelo, el Gobierno encabezado por Javier Milei y su equipo económico, liderado por el ministro Luis Caputo, también analiza el impacto positivo que podría tener la suba del petróleo en las exportaciones energéticas.
Las proyecciones oficiales estimaban inicialmente ventas externas de petróleo y gas por unos 10.000 millones de dólares, con un precio del barril cercano a los 60 dólares. Sin embargo, la escalada del valor internacional por encima de los 100 dólares podría generar ingresos adicionales significativos.
Dado que cerca del 80% de las exportaciones energéticas argentinas corresponden al petróleo, si se mantienen los volúmenes exportados durante 2025 el sector podría aportar alrededor de 6000 millones de dólares extra.
El crecimiento de la producción en Vaca Muerta aparece como el principal motor de este proceso. En los últimos años, la actividad energética del país se expandió con fuerza y permitió revertir el déficit energético. Solo en 2025, las exportaciones petroleras alcanzaron los 11.772 millones de dólares.
Proyecciones a largo plazo
Antes del inicio del conflicto en Medio Oriente, las estimaciones oficiales ya preveían un crecimiento sostenido de las exportaciones vinculadas a la energía y la minería.
Para 2026 se proyectaba que la balanza combinada de ambos sectores creciera un 33% hasta los 16.000 millones de dólares, mientras que en 2027 podría alcanzar los 21.000 millones.
Las previsiones indican además que en 2028, con el inicio de exportaciones de gas por barco, el país podría registrar ventas externas por unos 25.000 millones de dólares.
El crecimiento continuaría en los años siguientes: 32.000 millones en 2029, cerca de 45.000 millones en 2030 y hasta 55.000 millones en 2031. Las proyecciones oficiales incluso estiman exportaciones netas de 63.000 millones de dólares anuales para 2032 y 2033, que podrían alcanzar los 71.000 millones en 2034 y llegar a 75.000 millones en 2035.