El Gobierno oficializó este miércoles el otorgamiento de un bono previsional de $70.000 para el mes de mayo, destinado a jubilados que perciban el haber mínimo y a pensionados. La medida quedó establecida mediante el Decreto 292/2026, publicado en el Boletín Oficial, y se inscribe en una serie de políticas adoptadas para amortiguar el impacto de la inflación sobre los ingresos del sistema previsional.
Con esta decisión, las jubilaciones mínimas durante mayo superarán los $463.000, considerando tanto el bono como la actualización del haber inicial. Este ajuste responde a la variación inflacionaria de marzo, que fue del 3,4%, y que debe ser incorporada en el cálculo de los haberes.
Críticas a la fórmula de movilidad jubilatoria
En los considerandos del decreto, el Poder Ejecutivo justificó la implementación del bono aludiendo a los efectos del Índice de Movilidad Jubilatoria vigente desde marzo de 2021, establecido por la Ley N° 27.609. Según el texto oficial, esta fórmula generó "graves y serios inconvenientes", particularmente por su incapacidad de reflejar el impacto de la inflación en los ingresos de los jubilados.
El documento subraya que el mecanismo anterior no contemplaba la variación de precios, lo que provocó un desfasaje significativo entre la evolución de las variables económicas y su traslado efectivo a los haberes previsionales. Esta situación, de acuerdo con el Ejecutivo, afectó de manera más pronunciada a los adultos mayores de menores ingresos.
Una política sostenida de bonos compensatorios
Frente a ese diagnóstico, el Gobierno viene implementando ayudas económicas previsionales de carácter extraordinario desde comienzos de 2024. Desde la asunción presidencial de Javier Milei, se otorgaron:
- Dos bonos de $55.000 durante los primeros dos meses de 2024.
- Bonos de $70.000 de manera sostenida desde marzo de ese mismo año en adelante.
El decreto señala que la aplicación de la Ley N° 27.609 tuvo efectos perjudiciales generalizados, pero con mayor impacto en los sectores más vulnerables del sistema previsional. En ese sentido, se consideró necesario reforzar los ingresos mediante bonos extraordinarios mensuales, vigentes desde enero de 2024 hasta abril de 2026 inclusive.
Para mayo de 2026, el Gobierno definió la continuidad de esta política como una compensación directa por los efectos adversos acumulados, reafirmando la necesidad de sostener el poder adquisitivo de los beneficiarios de menores ingresos.
Condiciones y alcance del bono extraordinario
El documento oficial establece una serie de condiciones específicas para la percepción del bono:
- Los beneficios deben estar vigentes en el mes de liquidación.
- El bono no será susceptible de descuentos.
- Tampoco será computable para ningún otro concepto dentro del sistema previsional.
Además, se introdujo una aclaración relevante en el caso de las pensiones: independientemente de la cantidad de copartícipes, el beneficio será considerado como un único titular a los efectos del cobro del bono extraordinario.
Quiénes acceden al bono de $70.000
El decreto detalla con precisión el universo de beneficiarios alcanzados por esta medida. El bono será otorgado a:
- Titulares de prestaciones contributivas previsionales a cargo de la ANSES.
- Beneficiarios de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM).
- Personas que perciben pensiones no contributivas, incluyendo:
- Por vejez
- Por invalidez
- Madres de siete hijos o más
- Otras pensiones no contributivas y pensiones graciables bajo la órbita de la ANSES
Un instrumento frente a la inflación
La oficialización del bono de $70.000 para mayo consolida una estrategia basada en refuerzos periódicos de ingresos como respuesta a la pérdida de poder adquisitivo generada por la inflación. El Gobierno sostiene que estas medidas son necesarias en tanto persistan los efectos derivados de la fórmula de movilidad anterior.
En este contexto, el bono no solo actúa como un complemento económico, sino también como un mecanismo de compensación estructural frente a las distorsiones identificadas en el sistema previsional vigente desde 2021. La continuidad de esta política evidencia la centralidad que ha adquirido la cuestión previsional en la agenda económica actual.