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Construcción en seco: cuánto cuesta una casa de 100 m² y por qué crece la tendencia

El sistema Steel Frame gana terreno en el mercado inmobiliario por sus menores tiempos de obra, previsibilidad de costos y eficiencia energética. Construir una vivienda de 100 m² puede costar entre 133.000 y 175.000 dólares, según las terminaciones.

19 Enero de 2026 22.40

La inversión necesaria para construir una vivienda de 100 metros cuadrados con materiales en seco oscila actualmente entre los 133.000 y 175.000 dólares, de acuerdo con la calidad de las terminaciones elegidas. Este sistema, conocido como Steel Frame, se posiciona como una alternativa cada vez más utilizada en el país y comienza a consolidarse también en provincias como Catamarca, donde los tiempos de obra y el control del presupuesto son factores clave.

La construcción en seco permite optimizar recursos y reducir de manera significativa los plazos de ejecución en comparación con el método tradicional. El mercado inmobiliario muestra una tendencia creciente hacia este tipo de soluciones constructivas, impulsadas por la necesidad de previsibilidad en un contexto económico inestable.

El sistema se basa en una estructura de perfiles de acero galvanizado, que garantiza durabilidad y una destacada aislación termoacústica. Para una vivienda estándar, el valor del metro cuadrado se ubica en torno a los 1.335 dólares, según una investigación de TN.

En contraste, la construcción tradicional presenta costos que rondan los 1.600 dólares por metro cuadrado, más IVA. Si bien el precio de algunos materiales básicos puede ser inferior, la mayor carga horaria de mano de obra y la extensión de los plazos de obra terminan elevando el presupuesto final.

Una de las principales ventajas del sistema en seco es la previsibilidad financiera. Al tratarse de obras más rápidas, el impacto de la inflación sobre los insumos resulta considerablemente menor, lo que permite un mayor control del flujo de fondos y reduce la aparición de gastos imprevistos.

La eficiencia energética es otro aspecto determinante. Las viviendas construidas bajo este esquema permiten un ahorro de hasta el 40% en consumo energético destinado a climatización. La incorporación de paneles de lana de vidrio o poliestireno expandido genera una barrera térmica superior a la del ladrillo común.

Diferencias técnicas y logísticas entre los sistemas constructivos

La brecha en los tiempos de ejecución es significativa. Se estima que una obra en seco demora entre un 25% y un 40% menos que una convencional. Mientras que una vivienda tradicional de 100 m² puede demandar alrededor de un año, el sistema en seco permite finalizarla en aproximadamente siete meses.

Desde el punto de vista logístico, las obras en seco son más limpias y generan menor cantidad de residuos. El montaje industrializado reduce los escombros y facilita el mantenimiento de las instalaciones eléctricas y sanitarias, ya que no es necesario romper paredes para realizar reparaciones o modificaciones posteriores.

En cuanto a la resistencia estructural, persisten mitos vinculados a la fragilidad de los paneles. Sin embargo, las estructuras de acero están diseñadas para soportar esfuerzos estructurales y condiciones climáticas adversas, cumpliendo con las normativas vigentes en materia de seguridad y estabilidad.

La flexibilidad arquitectónica también representa una ventaja. El sistema modular permite realizar ampliaciones de manera sencilla, sin afectar la habitabilidad de la vivienda durante el proceso. Esta característica resulta especialmente valorada por familias jóvenes que proyectan un crecimiento progresivo de sus hogares.

La elección entre construcción en seco o tradicional depende, en última instancia, de las prioridades de cada usuario. Quienes priorizan rapidez y eficiencia encuentran en el Steel Frame una solución adecuada, mientras que la obra tradicional continúa siendo preferida por quienes valoran la inercia térmica del ladrillo macizo.

En un escenario económico desafiante, como el que atraviesa la Argentina y las economías regionales como la de Catamarca, el desarrollo inmobiliario apuesta a soluciones innovadoras que permitan proteger el capital invertido y avanzar hacia viviendas modernas, eficientes y accesibles para amplios sectores de la población.