La escena se repitió este martes 28 de abril en el cordón agroindustrial del Gran Rosario. Largas filas de camiones colapsaron los accesos a las terminales portuarias, en un contexto marcado por el avance de la cosecha y el ingreso masivo de granos. Más de 6000 unidades diarias saturan los ingresos, generando demoras que se extendieron a lo largo de los principales corredores viales de la región.
Ante esta situación, las autoridades provinciales solicitaron a los conductores "paciencia y precaución", en un intento por mitigar los efectos de un fenómeno que combina factores productivos, logísticos y climáticos. La postal de congestión se produce mientras toma ritmo la recolección de soja y continúa el arribo de cargas con maíz, trigo y girasol, en el marco de una campaña que proyecta cifras récord.
Puntos críticos y rutas afectadas
El referente de la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV), Rafael Rodríguez, describió el escenario como "muy cargado de camiones" y detalló los sectores más comprometidos. Entre ellos se destacan:
- El kilómetro 30 en el acceso a la Ribera.
- El kilómetro 19 en San Lorenzo Norte.
- El kilómetro 14, con menor intensidad.
El principal foco de congestión se concentra en la ruta nacional 11, que funciona como derivador clave hacia las terminales portuarias. Sin embargo, el impacto se extiende a otras arterias estratégicas:
- Autopista Rosario-Santa Fe.
- Ruta nacional A012.
- Ruta 91.
- Ruta 10.
A este cuadro se suma el cierre del camino de la Cremería por obras, lo que reduce alternativas de circulación y profundiza las demoras.
El efecto de las lluvias y el "embudo" logístico
El origen inmediato de la congestión se vincula con las lluvias registradas en días previos, que retrasaron la cosecha en amplias zonas productivas de Santa Fe y el sur de Córdoba. Con la mejora de las condiciones climáticas, la reanudación de la trilla generó un efecto embudo: miles de camiones cargados con granos convergieron simultáneamente hacia las terminales del Up-river.
Rodríguez reconoció que se trata de un fenómeno inusual, ya que no se había registrado en semanas anteriores y comenzó a evidenciarse de manera abrupta desde la noche del lunes. En ese sentido, señaló que la congestión podría estar asociada también a decisiones logísticas del sector agroexportador.
Volúmenes récord que presionan el sistema
La magnitud del movimiento queda reflejada en los datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Este martes 28 de abril, a las 7 de la mañana, había 5519 camiones en las playas de las terminales del Up-river, un 22% más que los 4531 registrados en la misma fecha del año anterior.
La composición del flujo evidencia un cambio significativo:
- Soja: 4194 camiones (76% del total y 22% más interanual).
- Maíz: 970 unidades.
- Trigo: 264 camiones (129% más que el año pasado).
- Girasol: 25 unidades (582% de incremento interanual).
- Sorgo: 42 camiones.
En términos acumulados, el año alcanza 375.566 camiones, un 28% más que los 293.982 del mismo período de 2025. Solo en abril ingresaron 91.105 unidades, mientras que en marzo habían sido 117.384, impulsadas por el pico del maíz temprano.
Un dato clave es el comportamiento de la soja: pasó de 18.331 camiones en marzo a 36.363 en abril, lo que implica que su ingreso se duplicó en apenas un mes.
Exportaciones y producción en niveles históricos
El contexto productivo explica la presión sobre el sistema logístico. Según la BCR, en el primer cuatrimestre de 2026 se exportaron 40 millones de toneladas de granos y derivados, un 11% más que el récord previo de 2022.
Entre los datos más relevantes se destacan:
- Embarques de maíz de 5 millones de toneladas mensuales en marzo y abril, un nivel sin precedentes.
- Producción estimada de 67,6 millones de toneladas de maíz.
- Cosecha total proyectada de 160 millones de toneladas.
- Avance de recolección del 32% a nivel nacional.
En paralelo, las exportaciones de semilla de girasol en bruto crecieron un 1648% interanual en el primer cuatrimestre, impulsadas por la demanda europea. La Argentina pasó a concentrar el 30,6% de las importaciones de la Unión Europea, frente al 1% del año anterior.
Infraestructura, controles y límites del sistema
El flujo hacia el Gran Rosario podría ser hasta un 80% superior al promedio de la última década, con picos diarios de entre 10.000 y 15.000 camiones. Este volumen pone en evidencia las limitaciones estructurales del sistema.
Para ordenar el ingreso, el gobierno de Santa Fe implementó el sistema Stop 5.0, una plataforma digital que asigna turnos y bandas horarias. Actualmente, el 90% de los camiones llega con turno asignado. El esquema incluye:
- Un anillo de control de 30 kilómetros alrededor de las terminales.
- Restricción de ingreso con más de dos horas de anticipación.
- Fiscalización plena desde el 15 de abril, con multas y bloqueos para infractores.
- Un operativo que involucra cinco ministerios, 235 efectivos y una inversión de 100 millones de pesos.
Sin embargo, el volumen excepcional de la cosecha, sumado al efecto de acumulación tras las lluvias, desbordó la capacidad del sistema. A esto se agregan las obras viales en ejecución, como el tercer carril de la autopista a Santa Fe y la pavimentación del Camino de la Cremería, que reducen carriles en puntos clave.