Crece la morosidad de las familias y alcanza el 12% en los bancos
El incumplimiento en el pago de créditos volvió a aumentar en abril y encendió señales de alerta sobre la recuperación del consumo. Las entidades no financieras registran los niveles más elevados de mora, mientras persisten las dificultades para reducir las tasas de interés.

La morosidad de las familias argentinas continuó en ascenso durante abril y alcanzó el 12% en el sistema bancario, un dato que refleja las dificultades de los hogares para afrontar sus compromisos financieros y que, al mismo tiempo, complica las expectativas de una expansión del crédito como motor de la actividad económica.

Los datos surgen de un informe elaborado por la consultora 1816 a partir de la información de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina (BCRA), que anticipa habitualmente los indicadores que luego publica la autoridad monetaria en sus reportes oficiales sobre el sistema financiero.

Según el relevamiento, las deudas con atrasos de al menos 90 días registraron un incremento en todos los segmentos durante el cuarto mes del año. En el caso de las familias, la morosidad pasó del 11,5% al 12%; en las empresas subió del 3,1% al 3,3%; mientras que para el conjunto del sector privado avanzó del 7% al 7,3%.

Preocupa el deterioro en los créditos al consumo

La consultora destacó que el deterioro en la capacidad de pago de los hogares continúa acelerándose, especialmente en las líneas de financiamiento vinculadas al consumo.

Las mayores dificultades se observan en las tarjetas de crédito y los préstamos personales, mientras que los créditos prendarios e hipotecarios presentan niveles más bajos de incumplimiento, aunque también muestran una tendencia creciente en los últimos meses.

Para los analistas, uno de los factores que dificulta la recuperación del crédito es el elevado costo del financiamiento.

"Parte de la dificultad que tienen los préstamos para recuperarse es que siguen siendo muy altas en términos reales las tasas activas, en parte justamente por la elevada morosidad", indicó el informe.

De acuerdo con los datos relevados, la Tasa Nominal Anual (TNA) promedio de los préstamos personales bancarios fue del 66,9% durante los primeros 17 días hábiles de mayo, apenas por debajo del 68,8% registrado en enero. En ese mismo período, la tasa de referencia REPO cayó desde el 39,3% al 20,3%.

El crédito pierde fuerza como motor de la economía

La situación genera dudas respecto de la posibilidad de que el crédito vuelva a impulsar el consumo y la actividad económica, como ocurrió durante el segundo semestre de 2024 y parte de 2025.

Según la consultora, el 26,7% de las personas que mantienen algún tipo de financiamiento en el sistema —ya sea a través de bancos, billeteras virtuales u otras entidades financieras y no financieras— registra actualmente créditos en situación irregular.

En ese contexto, los especialistas consideran poco probable que el financiamiento a las familias recupere un papel relevante en la economía en el corto plazo, al menos hasta el próximo proceso electoral.

Las fintech muestran los niveles más altos de mora

El panorama resulta aún más complejo en las entidades no financieras, segmento que representa cerca del 17% del total de préstamos otorgados al sector privado y donde predominan las fintech.

En abril, la morosidad en este sector aumentó del 30,7% al 31,5%, consolidando niveles considerablemente superiores a los observados en la banca tradicional.

Según el informe, más de la mitad del financiamiento dentro de este universo está concentrado en empresas como Tarjeta Naranja y Mercado Libre.

La consultora 1816 destacó además que la metodología utilizada para elaborar sus estimaciones permitió anticipar con precisión los niveles de irregularidad publicados por el Banco Central durante los primeros meses del año.

La postura del Banco Central

Semanas atrás, desde el Banco Central habían señalado que las entidades financieras comenzaban a observar una mejora en el cumplimiento de los pagos por parte de los clientes. Sin embargo, los números correspondientes a abril todavía no reflejan esa recuperación.

Asimismo, desde la autoridad monetaria ratificaron que no se prevé la utilización de recursos públicos para asistir a deudores particulares, descartando cualquier esquema de subsidios destinado a aliviar la situación de las familias con dificultades para afrontar sus obligaciones financieras.

Mientras tanto, el incremento de la morosidad se consolida como uno de los principales desafíos para el sistema financiero y para la estrategia del Gobierno nacional de impulsar el crecimiento económico a través de una mayor participación del crédito privado.