El 67% de los argentinos reclama una respuesta estatal ante el endeudamiento familiar
Un informe de Zentrix Consultora reveló que más de la mitad de la población tomó deuda en los últimos seis meses y que la mayoría recurrió al financiamiento para cubrir necesidades básicas. Entre quienes piden intervención estatal, predomina la propuesta de regular las condiciones de los créditos.

El endeudamiento de los hogares argentinos suma preocupación en medio del debate sobre qué medidas debería adoptar el Estado frente al aumento de la morosidad. Según el Monitor de Opinión Pública de Zentrix Consultora, el 67% de los encuestados considera necesaria alguna forma de intervención, aunque la mayoría prefiere regular las condiciones de los préstamos antes que avanzar con una condonación de las deudas.

El relevamiento indica que el 56,2% de los argentinos tomó alguna deuda durante los últimos seis meses. Entre quienes recurrieron al financiamiento, el 55,1% lo hizo para pagar gastos básicos, como alimentos y salud, mientras que el 21,3% necesitó dinero para afrontar tarifas y servicios. Solo el 11,8% utilizó el crédito para comprar bienes durables.

Los datos reflejan las dificultades de numerosos hogares para cubrir sus gastos mensuales con los ingresos disponibles. De acuerdo con el estudio, el 65,3% de los consultados se queda sin dinero a más tardar el día 20 de cada mes. En contraste, el 24,2% llega a fin de mes con sus ingresos y apenas el 9,8% tiene capacidad de ahorro.

Esta situación puede generar un círculo de endeudamiento: las familias recurren a préstamos para cubrir gastos cotidianos y luego deben destinar parte de sus ingresos futuros al pago de las cuotas, lo que reduce el dinero disponible para el mes siguiente.

Qué medidas reclaman los argentinos

El informe muestra diferencias en las opiniones sobre el papel que debería asumir el Estado frente a la morosidad. El 36,1% considera que se trata de un problema social del que debería hacerse cargo el Estado, mientras que el 30,9% entiende que las deudas son una cuestión entre privados, aunque también respalda una intervención oficial.

Por otra parte, el 29,1% sostiene que el Estado no debería intervenir.

Entre quienes reclaman alguna medida estatal, el 61,3% prefiere que se regulen el otorgamiento y las condiciones de los créditos. En tanto, el 23,6% se inclina por una refinanciación de las deudas a través del Banco Central y solo el 7,5% respalda la condonación por ley.

De esta manera, los resultados muestran una mayor preferencia por modificar las reglas de acceso al financiamiento y de devolución de los préstamos antes que por eliminar las obligaciones pendientes.

Los sectores de menores ingresos son los más afectados

El uso del crédito presenta diferencias según el nivel socioeconómico. Durante los últimos seis meses, el 68,1% de las personas de clase baja tomó alguna deuda, frente al 47,1% de la clase media y el 36,5% de la clase alta.

Entre quienes se endeudaron y pertenecen a los sectores de menores ingresos, el 65,5% recurrió al financiamiento para cubrir alimentos y gastos de salud. En los sectores de mayores recursos, en cambio, el 63,4% utilizó los préstamos para comprar bienes durables.

La clase media también enfrenta dificultades para afrontar los gastos corrientes: el 29% de quienes tomaron deuda dentro de ese segmento lo hizo para pagar tarifas y servicios. La proporción fue del 18,2% en la clase baja y del 4,7% en la clase alta.

La presión sobre los ingresos es especialmente marcada entre los hogares de menores recursos. El 59,6% se queda sin dinero a más tardar el día 15 del mes y el 83,3% no supera el día 20. Además, solo el 0,9% logra ahorrar.

Los jóvenes también recurren al financiamiento

El problema alcanza asimismo a la población joven. Entre las personas de 18 a 39 años, el 60,9% tomó deuda durante los últimos seis meses y el 72% se queda sin dinero a más tardar el día 20. En ese grupo, apenas el 3% consigue ahorrar.

A las dificultades para cubrir los gastos mensuales se suma la percepción sobre el poder adquisitivo. El 81,8% de los encuestados considera que sus ingresos no le ganan a la inflación, una proporción que, según el informe, se mantiene por encima del 81% desde marzo.

En este contexto, el endeudamiento aparece como una herramienta para sostener el consumo básico, pero también como un factor que puede profundizar las dificultades financieras de los hogares. Los resultados de la encuesta suman elementos al debate sobre las posibles respuestas públicas frente a la morosidad y las condiciones en las que las familias acceden al crédito.

 

 

Este contenido fue elaborado con la asistencia de inteligencia artificial en su redacción y edición.